Por Juan Blanco

El plan: generar el embotellamiento de tránsito más ostentoso de la historia del cine para emboscar al traidor. El objetivo: robar, huir, vengar. El resultado: aunque prolijo, pasado de obvio y ramplón. El responsable: F. Gary Gray, de quien vendría bien un descanso, al menos por este año.

La estafa maestra: Robaron, huyeron, los traicionaron 2


Malditas modas. Siempre dando la pauta de que se está ante una nueva forma de ver el mundo, cuando en realidad no son más que sucesos populares destinados a esfumarse con la misma rapidez con que nacieron. En el cine siempre pasa lo mismo; hay temporadas para todo: para el terror adolescente, para el humor escatológico, para el thriller de asesino serial, para la animación, para las películas de timadores (el más reciente hit), y por supuesto, y como una suerte de desprendimiento del anterior, las cintas de robos y golpes maestros.

Es de conocimiento general que este tipo de películas a duras penas funcionan como antes, La estafa maestra: Robaron, huyeron, los traicionaron 3incluso cuando pretenden tratar de redescubrir el género con innumerables vueltas de tuerca y golpes de efectos varios (su única esperanza, a decir verdad). Por ello –erróneamente- para algunos el cine de robos que habría de funcionar hoy sería el homenajeador, el clásico; ese que no habría de ambicionar más allá del golpe perfecto, y con personajes a cargo de lo más esquemáticos, simples. Porque hay algo en el “cine clásico” que no asegura necesariamente la eficacia del producto, pero que sí puede decir mucho sobre su compostura. Lo muestra elegante, preciso y con aparente conocimiento de causa. En realidad son todas pavadas… un simple paradigma pretendiendo consolidarse en vanguardia, como las modas.

En eso aparecen películas como Cuenta final, la de De Niro con Norton, en la cual el jueguito era de lo más imbécil, sin sorpresas mayúsculas ni ideas relevantes sobre la materia. Y eso sin mencionar que los jugadores eran cartón pintado con las facciones de grandes estrellas hollywoodenses, como para dar cuenta de una jerarquía en verdad inexistente. Y Cuenta final, sin haber sido defendida con los dientes hasta la muerte, funcionó para esos tantos que predican el cine clásico como marco para este tipo de historias. Pero hablando mal y rápido, en su intención clasicista la película de Frank Oz se pasó de estúpida.

La estafa maestra: Robaron, huyeron, los traicionaron 4Lo cierto es que más allá de las fórmulas, y de cómo se pretenda jugar con ellas, este cine de hampones –a diferencia del de timadores- ya no tiene razón de ser si no se abre a nuevas propuestas, ya que en su cobarde porte clásico cada vez pone más en evidencia una falta de ideas que suena más a haraganería que a homenaje. Y el que crea todo lo contrario, que deje de engañarse… y rápido.

Ahora le toca el turno a La estafa maestra, un film remake homenajeador al género, por sobre otra reverencia a su versión original de fines de los 60 con Michael Caine. Se trata de otro robo de ladrones de guante blanco (patéticamente bonachones, nobles hasta los huesos, excepto por el detalle de la apropiación ilícita de objetos) en pleno golpe maestro a efectuarse en Venecia, y del cual saldrán victoriosos en principio pero para ser engañados después por uno de sus miembros, quien se llevará todo el oro robado. De ahí en más, lo que se planificará será la venganza de la banda hacia el traicionero, para recobrar lo dos veces hurtado al tiempo que para saldar un asesinato impune a manos del mismo renacuajo.

El equipo “justo”: el cerebro (Mark Wahlberg), el chofer señuelo (Jason Statham), el hacker La estafa maestra: Robaron, huyeron, los traicionaron 5(Seth Green), la experta en cajas fuertes (Charlize Theron), y un par de flacos ignotos más para hacer bulto. El desertor traicionero: Edward Norton. El equipo técnico para la operación: una línea de mini coopers para el chivo y docenas de chiches, entre explosivos y con algunas otras funcionalidades. El plan: generar el embotellamiento de tránsito más ostentoso de la historia del cine para emboscar al traidor. El objetivo: robar, huir, vengar. El resultado: aunque prolijo, pasado de obvio y ramplón. El responsable: F. Gary Gray (director de El Mediador y Un hombre diferente), de quien vendría bien un descanso, al menos por este año. La conclusión: tan obvia como la película misma. Ahí tienen… un clásico.

La estafa maestra: Robaron, huyeron, los traicionaron 6Título: La Estafa Maestra
Titulo original: The Italian Job
Director: F. Gary Gray
Género: Acción, Crimen, Remake, Thriller
Intérpretes: Mark Wahlberg, Donald Sutherland, Edward Norton, Charlize Theron, Jason Statham y Seth Green
Duración: 111 minutos
Origen: Estados Unidos, Francia, Reino Unido
Año Realización: 2003
Distribuidora: UIP
Fecha Estreno: 09/10/2003

Puntaje 5 (cinco)

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