Por Emiliano Fernández

El director español Juan Carlos Fresnadillo entrega una obra extremadamente entretenida que llega a ser todavía más compacta y fluida que la original de Danny Boyle. El filme desarrolla con éxito un bienvenido discurso crítico sobre el negocio de la reconstrucción que prosigue al negocio de la guerra.

La primera Exterminio (28 Days Later, 2003) fue un gran exponente del subgénero de los zombies y una vuelta con todo para su director Danny Boyle luego de aquel traspié que fue La playa. El elegido para continuar esta saga de terror inglés con inclinaciones sociopolíticas ahora es el español Juan Carlos Fresnadillo, aquí entregando su segunda realización (la primera fue Intacto en el 2001). Este combo europeo genera sorprendentemente una muy recomendable secuela, que no solo evoca el espíritu crítico del primer film, sino que lo expande profundizando tanto el costado alegórico como las implicaciones dramáticas.


Como lo indica su título original, 28 Weeks Later comienza 28 semanas después de que Gran Bretaña fuera arrasada por un virus que convirtió a la gente en terribles caníbales. Si en la primera parte veíamos el proceso de destrucción que atravesaba la población, ahora el eje pasa por la reconstrucción, ya desaparecidos los zombies a causa de la inanición generalizada y (¿cuándo no?) la invasión estadounidense sobre las islas. El tío Sam declara que la infección ha sido controlada y que es hora de repoblar, por lo que permiten el ingreso a Londres de refugiados que estaban en distintos puntos tanto del país como del exterior. Pero todo esto es apenas el contexto de la historia. El centro del relato es una familia que debe hacerle frente primero a los muchachos rabiosos, luego a su propia conciencia (traiciones recíprocas incluidas) y finalmente a los peores asesinos del planeta, los simpáticos marines norteamericanos.

Fresnadillo decide dejar de lado gran parte de la quietud contemplativa de la primera y apuesta con todo al impacto directo sostenido en movimientos de cámara epilépticos y música de fondo estruendosa. A través de escenas hiperquinéticas para la acción y diálogos certeros para los momentos de calma, el cineasta impone su ritmo personal y apuntala satisfactoriamente un desarrollo narrativo que va construyendo los complejos vínculos de la familia protagonista (en la primera escena vemos al padre abandonando a su esposa en manos de los come-extremidades, para luego tener que reencontrarse con sus hijos en la “zona segura” de la capital inglesa). No solo el guión está muy bien estructurado, sino también el trabajo del elenco es más que interesante, encabezado por un tenebroso Robert Carlyle como el padre del sufrido clan.

No sólo estamos hablando de una elogiable película de terror o de una secuela que está a la altura del original (algo que por sí solo ya es un hallazgo dentro del lamentable contexto actual del genero). Exterminio 2 retoma la premisa ideológica de su predecesora y la maximiza con una valentía llamativa. Si en la primera nos encontrábamos recién al final con ese grupito de militares fascistas gobernando su propio feudo privado, ahora los que escupen el asado son las mismas fuerzas armadas norteamericanas, desde el inicio mucho más peligrosas y letales que los zombies (frente al lógico rebrote de la infección, la orden será aniquilación total… tanto de infectados como sanos). Más allá de la claras referencias a las invasiones a Irak y Afganistán, aquí queda más explicito el carácter predatorio, los intereses imperialistas y el tufillo a “policía mundial” de la administración estadounidense. Del mismo modo que celebra esos simplismos religiosos que retraen a nociones infantiles del tipo el bien versus el mal, la milicia adora las ?soluciones terminales? que siempre implican la neutralización definitiva del ?enemigo? (concepto maquiavélicamente vago y mutable según la torta a repartir del momento). Pocas películas los dejan tan mal parados; de hecho el héroe de Exterminio 2 es un marine desertor que decide contradecir las ordenes de sus superiores y luchar a favor de los sobrevivientes, cazados a través de francotiradores, aviones, bombas incendiarias, y encima perseguidos por estos muertos vivientes posmodernos.

Fresnadillo no solo está a la altura de las circunstancias sino que supera el umbral político trazado por el anterior film de Boyle. En el trayecto logra una de las mejores segundas partes de los últimos tiempos, considerando al horror o a cualquier otro genero. Si por un lado nos entrega una obra extremadamente entretenida que llega a ser todavía más compacta y fluida que la original, por el otro desarrolla con éxito un bienvenido discurso sobre intervención internacional, específicamente sobre el negocio de la reconstrucción que prosigue al negocio de la guerra. En la línea de la genial tetralogía de George A. Romero, la película ahonda en las posibles instancias de poder que genera el caos social.

Exterminio 2: El negocio de la reconstrucción 2Título: Exterminio 2
Título Original: 28 weeks later
Dirección: Juan Carlos Fresnadillo
Intérpretes: Robert Carlyle, Rose Byrne, Jeremy Renner, Harold Perrineau, Catherine McCormack, Idris Elba, Mackintosh Muggleton, Imogen Poots
Género: Terror, Sci-fi, Thriller, Secuela
Calificación: No disponible
Duración: 99 minutos
Origen: España, Reino Unido
Distribuidora: Fox
Año de realización: 2007
Fecha de estreno: 07/06/2007

Puntaje 8 (ocho)

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