Milton Rodríguez en el centro de la foto, junto a músicos.

Por Pablo Arahuete

La del Chango (2014) es una película que como su nombre lo indica no le pertenece a su creador, sino al propio Chango Farías Gómez, músico argentino y artista que supo revolucionar en el ámbito de la música contemporánea, innovar y cosechar tantas críticas como elogios por parte del público. Milton Rodríguez (centro de la foto), tras la elaboración de un largo duelo como consecuencia de la repentina muerte de Chango Farías Gómez (2011), decidió que la mejor manera de hacerlo presente era a través de este nuevo proyecto. En esta entrevista exclusiva, comparte con nosotros los pormenores y las anécdotas que hicieron posible La del Chango.


Pablo Arahuete: – ¿Cuánto tiempo te llevó retomar el proyecto de este documental teniendo en cuenta la temprana desaparición del Chango Farías Gómez?


Milton Rodríguez: – Retomar sin Chango parecía imposible. Pero no La del Chango: La vanguardia es así 1estábamos dispuestos a aflojar, y su entorno no lo iba a permitir. Creo que pasó un año de duelo, cuando se fueron las nubes vimos que Chango seguía en movimiento. Nos dimos cuenta de lo vivo que estaba en la música. Ahí comenzó la forma que tiene hoy la película, porque cuando decimos que sigue vivo en la música no hablamos de los discos, es en los músicos, compañeros y fanáticos (en esta categoría me incluyo yo) que proyectamos desde sus ideas. La película es sobre Chango, pero trata sobre este mundo más grande en el que Chango sigue preparando revoluciones.

P.E.A.: – ¿Por dónde pasa, según tu opinión, la mayor ruptura en términos musicales con el folklore tradicional?

Milton Rodríguez: – El problema no es el folclore tradicional, el problema son los tradicionalistas que llevan a la chacarera a un ambiente regulado, como si fuese canto gregoriano. Y Chango no parte de la oposición a eso, él hace música, hace la música que sabe hacer y como se crió en una peña a la que iban los mejores músicos del NOA del momento, partiendo de Atahualpa y pasando incluso por sus padres, hace música de raíz nativa, hace música de acá. Su ruptura principal fue no dejarse delimitar por una idea artificiosa de lo que es la música argentina, y ahí se crea el monstruo, porque tenés a un músico increíble, un tipo muy inteligente y además libre.

P.E.A.: – Una parte constitutiva del estilo del Chango ha sido la polifonía, ¿encaraste tu documental con la misma premisa al reunir tantas voces diferentes en los testimonios?

Milton Rodríguez: – Es que él creaba desde el elemento humano, lo que mejor hacía era elegirlos y guiarlos a buen puerto y lo que queda de él son esos elementos. Por suerte todos se entusiasmaron en darnos testimonio y contarnos muy abiertamente cómo era la cocina de toda esta magia.Entrevista a Milton Rodríguez, director de "La del Chango" 1
P.E.A.: – ¿Qué elementos del legado musical perduran aún hoy? Y ¿cuáles se han perdido desde que el Chango Farías Gómez no está?

Milton Rodríguez: – Sólo perdimos el cuerpo, el resto está ahí en esa gente. No quedó intacto, está evolucionando, porque nadie iba a ser tan tonto de jugar a la fotocopia como hacen los tradicionlistas.

P.E.A.: – ¿Qué prevaleció a la hora de elegir qué mostrar y qué no en el documental, teniendo en cuenta que la idea era traer la presencia del Chango tras la ausencia?

Milton Rodríguez: – No quisimos hablar de lo que no está, el film no tiene un Entrevista a Milton Rodríguez, director de "La del Chango" 2sentido historicista. Si bien se cuentan cosas que pasaron hace 55 años, hablamos de música contemporánea y en actual movimiento.
A ver, esta teoría puede ser medio extraña, pero te cuento: tengo un gran amigo, el poeta Eric Barenboim, que dice que Youtube es la última película posible. En cierto sentido es verdad, si vos querés ver una película sobre cualquier cosa, lo buscas y hay un logaritmo que te la fabrica. Digamos, ponés “Sergio Burruchaga” y te salen una serie de partidos, jugadas, entrevistas, análisis y eso ya es un documental sobre “El Burru”. Ahora, con La del Chango (2014) yo también quise taparle un poco la boca y demostrarle por qué, existiendo logaritmos, todavía hacen falta los documentalistas. Pero me sirvió su idea para pensar que los documentales ya no tienen la necesidad de dar todo ese material, porque está en internet, entonces hicimos la contracara de eso, jugamos a ser más inteligentes que el algoritmo y mostrar todo lo que es chango, pero desde su periferia.
La técnica es sencilla, vos llamás a un entrevistado y le decís que estás haciendo un documental sobre Chango Farías Gómez, te sentás con él y tratás de hablar de otra cosa, pero todos en esa habitación estamos permanentemente con Chango en la cabeza, y el resultado fue siempre asombroso.

P.E.A.: – ¿La muerte del Chango te generó algún tipo de dilema para continuar el proyecto?

Milton Rodríguez: – Nosotros estábamos haciendo un proyecto distinto, con Chango en todas las escenas, una película de 8 horas sobre la música argentina, una idea de Chango para la que nos convoca a Victoria Pereda y a mí. Cuando se nos fue el viejo, ese proyecto se fue con él y apareció la necesidad clara de hacer este otro. Tuvimos que esperar a que sanen cicatrices y eso sumado a los tiempos propios del cine independiente hace que estemos estrenando recién ahora, a 5 años de aquel jueves espantoso.

P.E.A.: – ¿Qué pesó a la hora de decidir un “continuará…” en esta historia?

Milton Rodríguez: – Tanto en Victoria Pereda como en mi se generó una La del Chango: La vanguardia es así 5responsabilidad enorme, esta película había que hacerla, la teníamos que hacer los que habíamos sido convocados por Chango y tenía que ser al menos tres veces mejor de lo que pudiéramos imaginar, por que esa era la multiplicación que hacia el viejo con el talento de sus seleccionados. Apareció entonces un equipo nuestro que constantemente nos exigió y se dejó exigir al máximo para lograr que seamos mejores que nosotros mismos. Nicolás Payueta, sonidísta y “un entendido” que era nuestro primer espectador crítico en rodaje, Paloma Chiodo, productora, motor, gasolina y la que nos sostuvo los ojos con cinta adhesiva para que no nos durmiéramos, Sebastián Mega Díaz y luego Florencia Gómez García, montajistas y cómplices intelectuales para lograr los momentos más caprichosos del film, y que siga teniendo forma y Cecilia Pisano, que a su trabajo como productora le sumaba la sonrisa y los fideos con bolognesa que necesitábamos para sentirnos en casa después de algunas jornadas bravas.

P.E.A.: – ¿Tuviste que enfrentarte a testimonios negativos o críticos sobre el Chango y su forma de entender la música?

Milton Rodríguez: – Los enfrentamientos ya los había tenido todos Chango, a mi me quedó toda esa tela cortada. El viejo ya peleó todas las batallas, y yo no venía a cambiarle a nadie sus ideas sobre Chango, no tenía sentido entrevistarme con los gestores de la tradición o con los que ganan plata disfrazando gente de gaucho. En todo caso, no quiero sentarme a hablar de gente que está en contra de entender la música como algo vivo, en evolución y distinto de las alpargatas, porque ya se ridiculizan y contradicen solos. Quedarán sentados en el rincón con un bonete de burro, justo al lado de los detractores de Piazzola.

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