Por Pablo E. Arahuete 

Una mujer se inserta en la Bogotá asfixiante y expulsiva con una protagonista dispuesta a recuperar aquello que abandonó en un estado de confusión y de fuga con el propósito de buscar mejores oportunidades en Buenos Aires. La película de Camilo Medina y Daniel Paeres dialoga cinematográficamente hablando con el cine argentino y el latinoamericano desde su estilo y propuesta estética. Esta entrevista exclusiva con uno de sus directores, Camilo Medida, indagamos sobre  la película y  la oportunidad de presentarla en calidad de premiere en este festival. 

Pablo E. Arahuete: -¿Cómo organizaron su trabajo desde el punto de vista de compartir la dirección del film?


Camilo Medina: –Desde la escritura del guión, junto con Daniel (Paeres), planteamos el universo y el discurso que queríamos que se desarrollara en la película. También tuvimos muy claros nuestros referentes e ideas visuales, lo que podía ser y lo que no. En rodaje nos fuimos turnando, según las necesidades, la dirección de actores y la puesta en cámara, así que fue un trabajo mancomunado que refleja la sincronía que teníamos con respecto a la historia que queríamos contar.

P. E. A.: -El sexo es una de las claves que motoriza parte de las acciones de la película ¿cómo trabajaron con los actores esas escenas y cuáles fueron los límites para llevarlas a cabo?

Camilo Medina: –El trabajo actoral con respecto a las escenas sexuales se hizo posible gracias a la entrega total de sus implicados. Tres actores totalmente comprometidos con el pensar y el actuar de sus personajes. Fue algo que tratamos de manejar con total naturalidad pero que inevitablemente se vio impregnado por un instinto casi visceral, dadas las situaciones que impone el relato. A decir verdad, también contamos con suerte ya que los tres actores era conocidos de antes y esa confianza y empatía, creo, se les ve en pantalla.

P. E. A.: -La fuga también es un elemento que traza las coordenadas de esta aventura sobre todo desde la protagonista Gabriela ¿ Es Bogotá una ciudad expulsiva?.

Camilo Medina: –Yo creo que sí. No solamente por lo que muestra Gabriela en la película, sino porque, como toda capital de ese calibre, es una ciudad caótica que repele mucho y desvirtúa al individuo: es violenta, fría, asfixiante y vulnerable, pero insufriblemente necesaria al mismo tiempo, y creo que Gabriela entiende que para huir no sólo se necesita un destino, sino también un origen. Es un mal necesario, una droga.

P. E. A.: -¿Qué expectativas traen para este BAFICI y qué referentes del cine argentino tienen?

Camilo Medina: –Expectativas BAFICI: todas. Pero somos humildes y conscientes de nuestro alcance. Nuestro premio es estar acá y que la película sea proyectada en uno de los festivales de cine, realmente independiente, más importante a nivel internacional. ¿Y qué decir de Argentina, o del cine argentino…? Está presente en Una Mujer y en nuestras vidas de diversas maneras… ellos quieren escapar a Buenos Aires y quizás nosotros también… Hay algo del cine de Ezequiel Acuña en el método de producción, y quizá algo de los discursos de Aristaraín…

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