Por Pablo Arahuete

A horas de conocerse la premiación completa de este Festival que termina en el día de mañana, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Toia Bonino, galardonada por su trabajo en la dirección de su documental Orione, cuyo enfoque poco convencional entre otras cosas es lo que realmente pesa más allá de la historia. Lo compartimos con nuestros lectores.

Pablo E. Arahuete      ¿Tuvo alguna motivación especial el caso de Ale Robles teniendo en cuenta la cantidad de historias similares que se acumulan en la agenda mediática?


Toia Bonino La verdad es que yo ni siquiera buscaba un caso. Estaba haciendo mi primer vídeo y en ese momento llegó a mis oídos la historia de esta familia, que es algo mucho más complicado que un “caso mediático”. Al principio me interesó la circunstancia azarosa de que los hermanos Robles asaltaran en dos oportunidades a personas vinculadas con el poder judicial. Pero no fue exactamente la historia de estos hermanos, sino el particular modo que tiene su madre de contarla, lo que atrajo mi atención. Ana narra con lucidez y distancia. Una distancia que, por momentos, disimula su sufrimiento. Ella accedió a contarme su versión de los hechos, me prestó películas, cartas y fotografías familiares, y sin embargo, nunca me exigió tomar partido por su visión de lo ocurrido. Creo que el vínculo que entablamos fue fundamental para tratar de no ofrecer en la película una lectura simple de una situación tan compleja.

P.E.A.      ¿Cuánto tiempo te llevó la investigación y por dónde comenzó la idea de diversificar el punto de vista sobre el hecho policial?

Entrevista express a Toia Bonino: No hay fórmula para el acercamiento más allá de la empatía 1

Toia Bonino  Mi primer trabajo en Don Orione derivó en un libro-objeto que se llama “Relatos de Palier”. Lo realicé en 2006 junto con una Asociación de Mujeres del barrio. En él se relata la vida de tres mujeres, y parte de la historia del propio barrio desde la perspectiva de algunos de sus habitantes. Un año más tarde, en el mismo lugar, realicé mi video “Manteles”. Entonces conocí la historia de la familia Robles. A pesar de que mi labor “artística” tomó luego otros rumbos, continué trabajando en la Asociación de Mujeres hasta el 2014. Digamos que, al cabo de todo ese tiempo, me cuesta distinguir qué pertenece a una investigación formal y qué no. Pero estoy segura de que no partí de un hecho policial. Comencé con una historia muy íntima, que luego decidí abordar desde diferentes aspectos y puntos de vista porque entiendo que, en alguna medida, este caso particular nos permite pensar en un estado de cosas considerablemente más amplio. De allí que la trayectoria de los Robles se vaya construyendo en la película también a partir de retazos o fragmentos de imágenes que pertenecen a otras historias.

P.E.A.      ¿Qué aspectos procuraste evitar a la hora de enfrentarte  con los distintos testimonios?

Toia Bonino El desafío para mí fue intentar que testimonios muy distintos convivieran y, en lo posible, se potenciaran entre sí. Por tanto, de entrada intenté dejar en claro a cada uno de los entrevistados que iba a tomar solamente una parte de sus dichos para construir a partir de ellos un relato que excedía la vivencia de cada uno. 

P.E.A.      ¿Cuáles fueron los obstáculos que se presentaron durante el rodaje y con qué posición llevaste a cabo el acercamiento a los diferentes actores del documental como la madre o el testigo?

Toia Bonino Creo que el obstáculo más grande fue de índole económica. Ni bien el INCAA aprobó mi proyecto comencé a trabajar. Al poco tiempo, dada la suba generalizada de precios, el Instituto dio la posibilidad de pedir la ampliación del subsidio otorgado. Pero como yo ya había declarado el inicio de rodaje, no pude acceder a este beneficio. Por tanto, a la hora de terminar la película, un año y medio más tarde, los presupuestos del inicio no coincidían con el valor real de lo que faltaba por hacer.

Con respecto al modo en que me acerqué a los protagonistas, si hay algo que me sale, es hacer preguntas y pedir cosas. Algunas personas, porque tienen tiempo o porque les gusta ser escuchadas, o simplemente porque les parezco simpática, acceden a ayudarme, o a contarme. No hay mucha fórmula para ese acercamiento, más allá de la empatía que, de diferente manera, fuimos construyendo con cada uno de los actores de este documental.

No hay comentarios

Dejar una respuesta