Sinopsis: Sarah debe recorrer un laberinto para rescatar a su hermano
bebé, quien ha sido secuestrado por unos duendes y está
en manos del poderoso Jareth, el rey goblin. Para llegar a
él tendrá que esquivar las trampas que este famoso villano
le tiene preparadas.

Por Pablo E. Arahuete

ReseñaDel mítico laberinto del minotauro al laberinto del que nadie quiere escapar, la infancia, la diferencia radica en los niveles de fantasía para vivir aquellas aventuras que comienzan con un “había una vez” para seguir con el continuará eterno. Tan eterno como esos clásicos instantáneos que marcan una generación y una manera de entender la aventura en el cine, ligada a la imaginación y a la creatividad. Eso es la película de Jim Henson, con una Jennifer Connelly que recién comenzaba a despuntar como promesa Hollywoodense y la inconfundible presencia de David Bowie, el rey malvado y a la vez seductor, con el que toda doncella quisiera quedar atrapada en ese mundo, donde hasta los zorrinos como Didymus alejan a las bestias y no precisamente por su perfume, sino por su valentía. Rescatar Laberinto es recuperar la consistencia de la mente creativa de Henson y sus marionetas, del cine como ese espacio mágico que les da vida y así hacernos parte de su aventura. ¿Puede haber alguien que no quiera entrar en ese laberinto?

 

Dirección:  Jim Henson – Origen: Reino Unido / Estados Unidos– Año:1986  – Duración: 101 minutos – Intérpretes

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