Soy tu aventura es una oda al exceso fílmico. Su director, Néstor Montalbano, y parte del elenco trabajaron en ese delicioso –y a la vez desparejo- programa televisivo que fue Todo X 2 pesos. Su influencia es innegable, aunque padece de síntomas similares: la variedad de gags utilizados no siempre causa el efecto buscado por lo que la eficacia del producto mucho dependerá del gusto de cada espectador. Que la comedia es el más díficil de los géneros no es ninguna novedad, pero de cuando en cuando viene bien volver a recordarlo.

Esta aventura pueblerina dislocada a más no poder propone una experiencia atípica al entremezclar osadamente el humor delirante, absurdo, que patentara el ciclo de Diego Capusotto y Fabio Alberti con una sátira liviana a esas comedias musicales puestas al servicio de algún cantante de moda que fueron tan populares en los ’60 y ’70. Sí, ésas que solían protagonizar Sandro, Palito Ortega, Donald (¡Dios mío, lo que me veo forzado a recordar!), Leonardo Favio y muchos otros. Pese al paso del tiempo la receta se mantiene incólume. Vivir intentando, hasta hoy el largometraje nacional más visto del año merced a la atracción mediática que generan las chicas de Bandana, es la prueba fidedigna de ello. Soy tu aventura se nutre del recurso, pero con una estética retro muy setentista cuidadosamente recreada en todos sus detalles por un equipo técnico que sabía lo que hacía. El resto corre por cuenta de actores de enorme capacidad para divertir y divertirse con sus sencillos personajes. En particular habría que mencionar a Luis Aguilé cuya figura es homenajeada por Montalbano y su co-guionista Guillermo Hough lo cual no les impide hacerlo víctima de algunas irreverencias divertidas que el hispano argentino asume con dignidad y prestancia.

Como de costumbre la trama en sí es apenas un pretexto para desatar las más enloquecidas situaciones humorísticas. Damián (Diego Capusotto, genial en su controlado histrionismo) y Yaco (un hilarante Luis Luque) son dos primos de pocas luces que secuestran a Luis Aguilé tras un recital a beneficio que éste realiza en su visita a la ciudad de 9 de Julio. Cauteloso, el trío abandona el lugar para dirigirse hacia un aguantadero en la localidad de Santa Rosa. Por problemas mecánicos los improvisados secuestradores deben detenerse en un pequeño pueblo vecino, Patricios, donde son descubiertos por sus moradores que acceden a no delatarlos si ellos se comprometen a no maltratar al reconocido cantante. Damián y Yaco resuelven iniciar desde allí las negociaciones por el dinero del rescate con la interesada colaboración de Hugo (desopilante en la piel de Jorge Marrale), líder religioso del grupo evangelista AJY (Ahora Jesús Ya).


La promoción de Soy tu aventura quiere hacernos creer que estamos en presencia del filme argentino más bizarro de la historia. Son criterios de marketing respetables, pero no es verdad que lo sea. Hay toques extravagantes, canciones cantadas en playback de manera premeditadamente rídicula y un abuso de puteadas francamente molesto en ocasiones, pero hasta ahí llega el asunto. Con sus imperfecciones, no hay dudas de que Soy tu aventura es, además de una de las pocas comedias estrenadas recientemente, la única aceptable para distenderse en la cómoda oscuridad de una sala sin sentirse estafado.

Por eso y muchas cosas más: ¡¡¡está bieeennnn!!!

Título: Soy tu aventura.
Título Original: Idem.
Dirección: Néstor Montalbano.
Intérpretes: Diego Capusotto, Luis Luque, Luis Aguilé, Verónica Llinás, María Fiorentino, Laura Fidalgo, Clencio Batista, Jorge Marrale & Fabio Alberti.
Género: Comedia, Musical.
Clasificación: Apta para todo público con reservas.
Duración: 110 minutos.
Origen: Argentina.
Año de realización: 2003.
Distribuidora: Distribution Company.
Fecha de Estreno: 16/10/2003.

Puntaje: 7 (siete)

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