Por Diego Martínez Pisacco

La secuela del filme de 2001 peca de autoindulgente en demasía y justifica su realización sólo en el aspecto económico. Pese al envidiable elenco reunido la diversión esta vez faltó a la cita. Una pobre excusa argumental lleva esta vez a Europa a la banda de ladrones liderada por George Clooney y Brad Pitt…

¿Se justifica una secuela de La gran estafa, más allá de volver a reunir un elenco hiper popular? Desde luego, la respuesta es un no rotundo. Pero visto y considerando que esta apreciación no sirve un ápice desde el punto de vista comercial (el nuevo filme de Steven Soderbergh ya superó holgadamente los cien millones de dólares en la taquilla estadounidense) sería muy necio de mi parte negar que el producto, liviano e intrascendente, divierte módicamente y rara vez aburre.


Que esto satisfaga la expectativa del espectador que ingresa al cine suponiendo que se va a encontrar con una película hecha y derecha, es cuanto menos difícil. Porque La nueva gran estafa es una mera excusa para que un grupo de estrellas de Hollywood y un director que alguna vez presumió de creador vanguardista e indie, gane una fortuna, se divierta e intente contagiarnos con la química y/o belleza de actores como Clooney, Pitt, Roberts o Zeta-Jones.

No es conveniente ventilar demasiado de la trama pergeñada por el guionista porque el hilo argumental es tan fino -e irrelevante cabría agregar- que cualquier indiscreción seguramente termine echando por tierra el interés de los pocos crédulos que le quedan a la industria. De ellos se nutre el negocio cinematográfico y lo digo sin ánimo de ofender a nadie.

Guste o no, es la pura verdad. Lo demás, se asemeja demasiado a una cuestión de cosmética. Y no hablo de estética, que es otra cosa (más elevada). Un perfil por acá, unas piernas bien torneadas por allá, una sonrisa impecable acullá… De eso se trata el asunto: fotogenia y buena onda (como la de cierto calvo célebre que se prestó de la mejor forma para otorgarle una buena cuota de delirio a la secuencia más descollante del relato con Julia Roberts en el rol de… Julia Roberts). ¡Ver para creer!.

Con sólo leer el numeroso e impactante reparto que figura más arriba, uno podría ilusionarse con encontrar personajes acordes a tan talentosos intérpretes. Pero no es así. Cada uno de ellos está tan poco desarrollado que ni la intención lúdica presente desde el comienzo hasta el final de la ?no historia?, ni el dinamismo de la puesta en escena impulsado por el realizador de Traffic logra disimular tanta egolatría y sinsentido. Indudablemente, el primer desperdicio del año.

La nueva gran estafa: Dios los cría y Soderbergh los junta 2Título: La nueva gran estafa
Titulo Original: Ocean’s Twelve
Director: Steven Soderbergh
Intérpretes: George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon, Catherine Zeta-Jones, Andy Garcia, Don Cheadle, Bernie Mac, Elliott Gould, Carl Reiner, Vincent Cassel, Julia Roberts
Calificación: Apta para mayores de 13 años
Género: Comedia, Crimen, Secuela, Thriller
Duración: 114 minutos
Origen: Estados Unidos
Año de realización: 2004
Distribuidora: Warner Bros.
Fecha de estreno: 06/01/2005

Puntaje 5 (cinco)

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