Por Sergio Dobosz

El mayor logro de El embajador del miedo es el de evocar a nivel de denuncia los complejos mecanismos de manipulación de la opinión pública, a cargo de los intereses económicos de turno, y los enormes riesgos que implican las redes industriales en torno a la Casa Blanca y el Pentágono; situación que cobra sorprendente actualidad a raíz de la conocida invasión norteamericana a Irak.

El embajador del miedo: Aceptable thriller político 3


Aprovechando la agitada realidad electoral del país del Norte, los Estudios Paramount no dudaron en sumarse al movimiento y emprendieron la marcha estrenando la remake de El embajador del miedo, dirigida en esta ocasión por Jonathan Demme (El silencio de los inocentes).

La primera versión del film que nos ocupa fue un thriller dirigido en 1962 por el recientemente fallecido John Frankenheimer, protagonizado por Frank Sinatra y considerado un clásico de los años de la Guerra Fría. Para esta nueva versión de El embajador del miedo, el cineasta Demme reelaboró el guión original dando como resultado un thriller psicológico, el cual marca claros paralelismos con las situaciones políticas actuales (la empresa Manchurian Global con el consorcio Halliburton del vicepresidente Dick Chenney, por ejemplo). Tal mensaje puede ya sonar un poco “gastado” luego de las denuncias de Michael Moore (y otros múltiples investigadores) contra George W. Bush, pero no cabe duda que sigue siendo válido y relevante como material de análisis.

El embajador del miedo: Aceptable thriller político 4La película centraliza la acción alrededor de dos personajes, Ben Marco (Denzel Washington) y Raymond Shaw (Liev Schreiber), cuya labor en común fue la de participar en la Guerra del Golfo Pérsico. Años después, Marco comienza a tener extrañas pesadillas que le sugieren que durante la contienda ocurrieron cosas extrañas en las que Shaw también estuvo implicado. Pero éste es en la actualidad un prestigioso Senador a punto de convertirse en el nuevo Vicepresidente de los Estados Unidos, haciendo difícil la tarea de convencerlo de que algo inusual sucedió durante su servicio en la guerra. Gracias al accionar de la implacable Eleanor Shaw (Meryl Streep), madre de Raymond, quién no descansará hasta ver a su hijo en la Casa Blanca, le será muy difícil a Marco dilucidar la verdad de su pasado.

Lo más destacable en materia de actuación es sin lugar a dudas Meryl Streep en el papel de la madre del Senador Shaw, un personaje cien por ciento creíble, cuya intensidad es tan clara que tanto en los momentos tranquilos como en los de denso dramatismo se percibe la sensación de goce más intenso.

El mayor logro de El embajador del miedo podremos decir que es el de evocar a nivel de El embajador del miedo: Aceptable thriller político 5denuncia los complejos mecanismos de manipulación de la opinión pública, a cargo de los intereses económicos de turno, y los enormes riesgos que implican las redes industriales en torno a la Casa Blanca y El Pentágono; situación que cobra sorprendente actualidad a raíz de la conocida invasión norteamericana a Irak. En el lado opuesto, la innecesaria duración del film hace diluir el suspenso logrado en algunas escenas, impregnando cierta lentitud al relato. Una propuesta entretenida pero sin el brillo de su antecesora.

El embajador del miedo: Aceptable thriller político 2Título: El embajador del miedo
Titulo original: The Manchurian Candidate
Director: Jonathan Demme
Género: Basado en novela, Drama, Misterio, Remake, Thriller
Intérpretes: Denzel Washington, Meryl Streep, Jon Voight, Liev Schreiber, Jeffrey Wright y Kimberly Elise
Duración: 129 minutos
Origen: Estados Unidos
Año Realización: 2004
Distribuidora: UIP
Fecha Estreno: 21/10/2004

Puntaje 6 (seis)

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