La experiencia de un extranjero en Buenos Aires, la de un director que hace mucho tiempo se encuentra alejado de Argentina, conviven en la mirada singular de Aventurera, debut en el largometraje de Leonardo D’Antoni, protagonizado por la directora colombiana Melanie Delloye. Cinefreaks obtuvo esta entrevista express con el realizador para introducirnos en el proceso de esta ópera prima, que se puede disfrutar todos los jueves de Agosto a las 21 horas en el Centro Cultural de la  Cooperación, en Corrientes 1543 C.A.B.A.

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Pablo E. Arahuete: – ¿Cuánto de tu experiencia como extranjero influyó en tu ópera prima Aventurera, cuya protagonista es una actriz colombiana?


 

Leonardo D´Antoni: – Aventurera fue la catarsis de dos cineastas extranjeros. En ella encontramos, tanto yo como mi esposa Melanie (coguionista de Aventurera), un vehículo para las emociones que sentimos. Los dos fuimos extranjeros desde muy chicos y nos conocimos en Nueva York donde hicimos una maestría en cine. Uno va creando su grupo de amigos, sus familias y va echandoraíces. Lo difícil es llegar a sentir que ese lugar le pertenece tanto como al vecino y sentir que las amistades que uno forja son tan verdaderas como las que uno puede llegar a tener en su tierra natal. Esto es el corazón de Aventurera, en la que vemos a una joven que no se da cuenta la belleza de su vida. Sus amistades, sus amores, su familia adoptiva, que la han aceptado, la quieren, la respetan y la cuidan. Creo que la experiencia que Melanie y yo vivimos en Nueva AVENTURERA 2York hace la película. Un amigo Argentino me lo dijo muy claro apenas llegué: Nueva York es un gran hotel. Y en un hotel no es muy fácil echar raíces. También se agrega a esta experiencia que yo, aunque me identifico como argentino en el exterior,me siento como un extranjero en Argentina. Desde los 8 años que vivo en los Estados Unidos. Aventurera debería mostrar  un punto de vista extranjero a la cultura argentina porque también lo soy. Fue fácil, entonces, identificarme con el rol de Bea, una joven artista colombiana en Buenos Aires.

 

 

P.E.A.- ¿Qué aspectos de la ambición te resultan atractivos para plantear esta historia donde esa meta es el eje conductor de la protagonista?

 

Leonardo D´Antoni: – Creo que el eje conductor de la protagonista es la felicidad. Como todos. No conozco a nadie que no
quiera ser feliz. La ambición es la fuerza instintiva que nos empuja en esa lucha. Pero la ambición y la felicidad son a menudo opuestas. Me parece irónico que ese instinto que nos empuja hacia la felicidad sea tan frecuentemente la causa de su derrota.

 

P.E.A.: – ¿Cómo encaraste el personaje desde tu enfoque despojado del cliché habitual de la joven trepadora e inescrupulosa?

 

 

Leonardo D´Antoni: – No hay muchas historias para contar y todas llevan un cliché adentro. La idea fue recrear el clichéaventurera afiche pero con personajes que no lo fueran. Llegamos a conocer a Bea por sus relaciones con los otros personajes: su diversión con las abuelas, su intimidad con Santi, su trabajo, sus llamadas frustradas a su madre. Estas pintan un personaje que no necesariamente asociamos con el cliché de la trepadora. Teníamos que crear a una mujer que al final arrasa con todo sin convertirla en un demonio y mantenernos identificados con ella. Melanie hizo un trabajo fabuloso en proyectar una persona amorosa, divertida, valiente y a la vez fría, manipuladora y misteriosa. Pero sus decisiones de “trepadora” no son tan claras y al final sus supuestos amigos tampoco son tan perfectos. Todos tenemos esa dicotomía adentro, somos capaces de ser buenos y malos. Los humanos somos tan frecuentemente un cliché que da risa. Y en esto yo me anoto! En Nueva York, como en Buenos Aires,se aceptana toda hora las almas en venta.

 

P.E.A. –Desde el punto de vista del tratamiento de la imagen, ¿tu búsqueda apuntó a conseguir climas o atmósferas particulares con el estado de ánimo de los personajes?

 

Leonardo D´Antoni: – Aventurera la encaré más como un documental, donde el director es, a menudo, también el fotógrafo. En un documental, supuestamente, el camarógrafo decide cómo encuadrar la vida real y nos da por sus decisiones una visión única. En la ficción, metemos delante de la cámara cosas, personas, diálogos y tratamos de crear vida. Yo mezcle estas dos opciones dependiendo de la escena. A veces tomaba mi tiempo para iluminar una escena y encuadrar, y a veces me encontré diciendo acción sin mirar un cuadro. En general, sí, busqué que la imagen transmitiera el ánimo de los personajes, pero esto sólo lo pude lograr cuando sabía cuál era ese ánimo!Cuando usás la improvisación no sabés bien si una escena triste será triste o alegre, quizás alguien hace un chiste y se larga la carcajada. En el montaje vale más esa toma que lo que tenías preconcebido. Fue un experimento y una exploración, y debo admitir que la imagen fue para mi muy secundaria. Como director de fotografía, en otros rodajes suelo ponerle muchísimamás atención a la imagen que la que presté en Aventurera. No fue una fotografía diseñada y llegué a la conclusión que la películatomaría su propia estética dada más por la operación de una cámara reactiva que por una idea preconcebida.

 

P.E.A.: –¿Cómo fue la experiencia de haber trabajado con tu abuela de 92 años, con un papel reservado en la trama donde realmente su naturalidad frente a cámara llama la atención de todos. 

 

Leonardo D´Antoni: – Fue muy intenso. Estamos hablando de mi abuela Nelly de 92 años y Mabel,su hermana menor de 90, además de  mi tía, mi prima, la hija de mi prima, mi novia y un guiónloquísimo. Fueron muchísimas emociones y encima en esa casa que desde los años 30 está en la familia, donde vivieron mis bisabuelos, se criaron mis abuelos, nacieron mis tíos y mi madre. La misma casa donde murió mi tío-abuelo (de un pico hipertensivo, como se cuenta en la peli), donde murió mi AVENTURERA 1tía Adriana de un cáncer, donde mi hermano y sus dos primos, incluyendo al productor de esta película,hacían cualquier desastre de chicos. Ahora viven mis primos más chicos, mezclados con Mabel, la dueña de casa que, como Nelly, es una especie de brújula para toda la familia. Siempre supe que mi abuela era una actriz natural y me sorprendió que sea Mabel, siempre más tranquila, y más correcta que su hermana mayor, quien aceptaraprimero actuar en el film. Le tuve que pedir a Mabel que insistiera a su hermana,que viniese a La Plata para actuar con nosotros. Ahora entiendo que ella estaba simplemente ejercitando su rol de diva total. Y bueno, a los talentosos hay que consentirles esos caprichos. Fue todo un espectáculo. Mis nervios estaban todos revueltos hasta que filmamos un par de tomas y las abuelas se lanzaron. El resto fue una cuestión de no perdernos nada porque no pararon, se divirtieron, cocinaron para todo el equipo (no fue posible detenerlas), se olvidaban las líneas, se reían, improvisaban, se perdían, se cansaban, y de repente te penetraban el alma. Creo que a la simple excitación de estar filmando con nosotros se sumó a  que mucho no la conocían a mi novia Melanie y especialmente mi abuela estaba curiosa por ver quién se había robado a su nieto. Melanie, por su parte, se tuvo que defender porque esas dos juntas pueden ser intensas, y encima cuando supretexto es el guión. La energía ya existía entre las dos abuelas y Melanie, no hubo mucho más que hacer,más que rodar la cámara y tratar de no arruinar la banda sonora con nuestras carcajadas. Creo que Sebastián tuvo que irse afuera porque no se contenía. Fue una experiencia única en la vida. Fue el honor más grande y un espectáculo total verlas juntas, regañándose, mofándose una de la otra, y gozando hasta el ultimo minuto del rodaje, paradas en la vereda y explicando el despliegue de equipo y gente a los vecinos con un simple: “somos actrices”.

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