Por @PabloArahuete

El cine social no está exento de caer en dos zonas peligrosas, una la idealización de sus personajes o la estigmatización de clase. Tampoco de un aspecto de fábula o cuento moral detrás de una historia por más mínima que esta sea, pero una de las cualidades es, sin lugar a dudas, el mensaje por encima de la forma. Es en ese sentido que la película Una segunda madre -2016-, de la realizadora Anna Muylaert encuentra un equilibrio entre contenido y fondo.segunda madre 3


El film parte de la idea expositiva de la diferencia de clases en el seno de una familia adinerada de Brasil, donde la señora de la casa manda, el esposo es quien aporta el dinero y el ama de llaves obedece, fiel a una conducta de servilismo consensuado entre las partes.segunda madre 7

Val –Regina Casé- ocupa en la casa varios roles desde hace décadas: hace los quehaceres domésticos, aconseja a un adolescente que le tiene más confianza a ella que a su propia madre y comparte junto a otra empleada más joven el día a día. El trato con sus patrones es cordial, pero limitado en función a aquellos privilegios vedados por tratarse de su estatus dentro de esa familia.

Sin embargo, ante la inminente llegada de su hija, a quien se preocupó de mantener económicamente, pero sin tener un contacto con ella, la realidad de Val en el lugar comienza a transformarse. La visitante llega para estudiar en la universidad, a sabiendas del enorme esfuerzo que implicaría ocupar una banca en segunda madre 1la facultad de arquitectura y las remotas posibilidades de lograrlo a falta de recursos. En paralelo, el muchacho de la casa también pretende ingresar a la universidad, con todos los medios disponibles, incluso el más importante que es el económico.

Ahora bien, la diferencia entre Val y su hija es que ella no se considera por debajo de los empleadores de su madre y pretende la misma vara a la hora de interactuar con los dueños de la casa. No puede concebir el servilismo como algo natural y transgrede las reglas cada vez que avanza un paso por encima de lo permitido.

Sin ahondar en detalles, las sutilezas del guión son un punto clave para que el relato cobre un peso propio sin caer en lugares comunes y haciendo eco de un segunda madre 6poder de observación y síntesis sumamente interesantes. La enorme actuación de la experimentada Regina Casé suma a la propuesta un personaje creíble y alejado de estereotipos o trazos gruesos.

La directora no apela a la bajada de línea habitual que a veces resalta algunos valores y opaca otros, ni tampoco cae en el reduccionismo o la mirada que juzga las acciones de sus personajes, sencillamente se contenta con la contemplación de las situaciones y un cuidadoso despliegue en el espacio reducido de esa singular casa, donde las habitaciones hablan por sí solas desde los detalles sin subrayados estériles.

Por momentos, la anécdota resuelve conflictos cotidianos de una manera eficaz sin segunda madre 2exaltación ni grandilocuencia, con una fuerte carga metafórica y a veces simbólica, que contribuyen al complemento de ideas y le da otro sentido a la propuesta.

Una segunda madre es un equilibrado ejemplo de costumbrismo, crítica social y gran sentido del humor para explorar -sin prejuicios- fenómenos sociales muy arraigados en la cultura sudamericana.

segunda madre posterTítulo: Una segunda madre
Título original: Que Horas Ela Volta?
Dirección: Anna Muylaert
Clasificación: Apta para mayores de 13 años
Duración: 110 minutos
Género: Comedia, Drama
Distribuidora: Mirada Distribution
Origen: Brasil
Intérpretes: Regina Casé, Camila Márdila, Karine Teles, Lourenço Mutarelli, Michel Joelsas, Helena Albergaria, Antonio Abujamra
Año de realización: 2016
Fecha de estreno: 25/02/16

Puntaje: 7 (siete)

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here