Por Alex Arellano

Imaginen que hace muchos años se fueron a vivir al exterior, se desarrollaron profesionalmente, e incluso en la actualidad están comprometidos y tienen fecha para casarse. De repente se les presenta un viaje a un lugar muy cercano a su tierra natal, y deciden pasar de sorpresa para visitar a su familia y amigos. El drama francés, Somos una familia (2015), mostrará cómo todo puede cambiar en un instante, y cómo una visita después de una larga ausencia, puede generar un quiebre en la vida y modificar el futuro.Somos una familia: En el nombre del padre 5Mathieu Amalric encarna a Jerome Varenne, un empresario francés que tras muchos años de vivir en China, retorna al viejo continente para una reunión de negocios en Londres. Varenne decide hacer una rápida visita por París junto con su prometida, Chen Lin, interpretada por Gemma Chan, para presentarla a su familia y dar la noticia del compromiso nupcial. Sin embargo, durante su larga ausencia, viejos imprevistos en torno a una propiedad familiar se revelarán al protagonista, poco después de haber arribado, y desencadenará en un drama lleno de altibajos y una buena historia para contar.

Somos una familia respeta muchos puntos dentro del manual de realizacionesSomos una familia: En el nombre del padre 3 francesas. El guión se va develando escena tras escena, el conflicto va creciendo con el correr de los minutos y los personajes están muy bien contextualizados en cuanto a sus tiempos en el guión. Si bien es un libreto que resalta una fuerte historia familiar, los creadores decidieron imprimirle una pequeña cuota de humor para distender al espectador, sin desviar la atención del suspenso en la trama.


El director, Jean-Paul Rappeneau, quien dirigió la película Bon Voyage (2013) ha tenido una destacada labor en este film. La realización varía mucho en la velocidad del guión, por momentos respeta muy bien la idea de lentitud Somos una familia: En el nombre del padre 2dentro del texto, donde el drama se adueña de la pantalla y los primeros planos denotan la sensación de los personajes. Sin embargo, algo muy criticable es el cambio de tiempo al momento de la resolución del conflicto. Pareciera que el director pasó de 30 a 150 km/h al momento de las definiciones, lo que no permite terminar de asimilar las situaciones y desaprovecha conflictos muy interesantes.

Mathieu Amalric, uno de los actores más prestigiosos dentro del cine francés actual, es lo más destacado de la película. El actor definitivamente se adueña de la cámara y ella gira en torno a él, en torno a sus conflictos y sus expresiones. Tuvo una notable transición en su personaje, mientras estos transcurren.

La interpretación de Louisa Def, por parte de Mariane Vacht, ha sido Somos una familia: En el nombre del padre 4impecable. La actriz logra reflejar mucha química con el protagonista y las idas y vueltas dentro de su relación parecen ser dignas de una situación de la vida real. Su personaje es una osada joven, cuya avasalladora forma de ser provocan risas y empatía muy particulares en el público. Sin dudas la pareja protagónica es un éxito.

Somos una familia traerá a sus ojos el drama, el suspenso y cuotas de comedia se adentrarán en la piel del espectador. Sin embargo, la velocidad excesiva en los momentos de resolución, deja con sabor a poco. Con la sensación de haber desaprovechado las partes más importantes de la historia, donde había mas jugo por exprimir.

Somos una familia: En el nombre del padre 6Título: Somos una familia
Título original: Belles Familles
Director: Jean-Paul Rappeneau
Intérpretes: Mathieu Amalric, Marine Vacth
Calificación: No disponible
Género: Drama, Comedia
Duración: 113 minutos
Origen: Francia
Año de realización: 2015
Distribuidora: Independiente
Fecha de estreno: 04/08/2016

Puntaje 6 (seis)

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