Por Pablo Arahuete

¿Dónde estás Negro? (2016) tuvo su paso por el BAFICI este año, con la particularidad de haber buceado, no sólo en la historia del dúo más famoso del ventriloquismo argentino, Chasman & Chirolita, sino en lo que hace al mundillo de este oficio, que amalgama pasión, actuación, humor y sobre todas las cosas honestidad artística. En esta entrevista a Alejandro Maly, director, exploramos en primera persona la experiencia de encontrar hombres que hablan con muñecos.Entrevista a Alejandro Maly: El ventrílocuo debe dejar fluir su otro Yo 3Pablo E. Arahuete: – ¿Cuándo tomaste contacto con el ventriloquismo por primera vez?


Alejadro Maly
: – De chico viendo a Chasman en la televisión, los recuerdos más vivos son los del programa de Badía y Compañía. Aunque me acuerdo haberlos visto en otros programas también.


P.E.A.: – ¿Qué es lo primero que pensaste a la hora de rescatar archivo de Chasman & Chirolita?

Entrevista a Alejandro Maly: El ventrílocuo debe dejar fluir su otro Yo 1Alejandro Maly: – Que dominaba su arte impecablemente. Tenía un timing,
una simbiosis con Chirolita, una elegancia, una cadencia magistral. No importa ya el humor en función del chiste, sino más en lo maravilloso de ver a un hombre hablando con un muñeco.

P.E.A: – ¿Cómo iniciaste la investigación para dar con la identidad de varios ventrilocuos, muchos de ellos sucesores?

Alejandro Maly: – Yo entré a esta historia directamente llevado por un amigo al CIVEAR (Circulo de Ventrilocuos Argentinos) a una de sus reuniones mensuales a las cuales asisten todos con sus muñecos. De este grupo de ventrilocuos, salieron muchos de los personajes del documental. Luego también, gracias a la aparición del libro de Danel Riera, Ventrilocuos, gente grande que habla con muñecos (2012, editorial Tusquets), cuando preparaba la investigación. Aunque también te comento que hubo una génesis en esto de trabajar con muñecos que fue un proyecto que inicié y que luego lo reemplacé por este, quería hacer un documental sobre la terapia con títeres.

P.E.A.: – ¿Cuántos mitos conociste a lo largo de esa investigación sobre Chasman y cuáles decidiste profundizar?Entrevista a Alejandro Maly: El ventrílocuo debe dejar fluir su otro Yo 4

Alejandro Maly: – Y hubo varios mitos off the record interesantes, pero mi idea era profundizar en la relación que tenía Chasman con Chirola, así que todo lo que no iba en esa dirección lo dejé de lado. Quise abordar el tema con respeto y no me interesaba la vida íntima de Chasman.

P.E.A.: – ¿A qué obedece, según tu opinión, el ocaso de la pareja más popular de Argentina?

Alejandro Maly: – Su ocaso coincidió con un cambio de paradigma cultural y de la televisión. Promediando los 90, la cultura del vidieoclip y los tiempos televisivos se aceleraban persiguiendo ratings, un número como el de Chasman comenzó a verse anacrónico. El estilo de Chasman no iba en sintonía con esa fugacidad.

P.E.A.: – ¿Qué rescatás del oficio de la ventriloquia en comparación a otras expresiones artísticas?

Alejandro Maly: – Bueno evidentemente tiene su particularidad muy visible. Me parece que tiene una magia muy verdadera, porque no es simplemente un truco que se compra, como cualquier truco en un local de magia, acá hay una mezcla de ingredientes, actorales, de exposición intima, de gracia que lo hacen muy único a este arte. Y para ser buen ventrilocuo hay que creerse realmente que el muñeco está vivo.Entrevista a Alejandro Maly: El ventrílocuo debe dejar fluir su otro Yo 2

P.E.A.: – ¿Qué parte del vínculo entre el ventrílocuo y su muñeco te resultan más interesantes como metáfora de una idea de desdoblamiento de la personalidad?

Alejandro Maly: – Justamente eso que decía, el ventrílocuo al entrar en ese juego de hablar por dos, en un momento debe dejar fluir su otro yo y no sujetarlo como generalmente hacemos todos. Y en ese fluir es donde encuentra una liberación y la creación de un ser separado de él mismo.

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