Por Pablo Arahuete

La importancia de creer o sostener una fantasía es la idea implícita en este nuevo opus del realizador Néstor Frenkel desde el disparador emocional de la Navidad y de su representante comercial y simbólico Papa Noel. ¿Pero qué significa entonces asumir el rol de aquel legendario hombre de barba blanca que baja del Polo Norte una vez al año para ganarse el afecto y cariño de cualquier niño o niña del planeta? Alguna respuesta se encuentra en Todo el año es Navidad y otros interrogantes más complejos se revelan en esta entrevista con el director de El gran simulador.

yo hago retratos humanos, donde se cuentan historias y se muestra la emoción de quien la cuenta.

 

Pablo E. Arahuete: ¿Hasta qué edad creíste en la leyenda sobre Papa Noel ?
Néstor Frenkel: –Mi relación de infancia con Papa Noel es un tanto particular, provengo de una familia judía, tradicionalista, digamos que observante . Dentro de las tradiciones judías, la negación de Papa Noel y la Navidad está muy presente. Así que, cuando era chico Papa Noel no pasó por casa, no había regalos, ni se armaba el arbolito. Mi primer contacto real con la fantasía navideña fue mucho después en mi rol de padre, sigo participando del juego con mi hija. Ella, además, cuando empezamos con esta película tenía 7 años y muchas preguntas que tuve que responder teniendo en cuenta que le dije que los personajes eran señores disfrazados de Papa Noel, aunque le propuse un juego de detectives que consistía en descubrir entre esas personas al verdadero, quien podía estar oculto allí.   
 
P.E.A.:- ¿Cuándo lo viste por primera vez en cine y en qué película? 
Néstor Frenkel: – No recuerdo algo específico pero sí tengo un recuerdo de muy chiquito de haber visto tal vez en televisión la película Todo el año es Navidad con Raúl Rossi, o en un programa de televisión que creo duró hasta los setenta.
Todo el año es navidad: Cuando los Santas vienen marchando. 2
  
 
P.E.A.:  ¿ Considerás que la representación cinematográfica de Papa Noel y de la Navidad conceptualmente ha contribuido a que el mito perdure en las distintas generaciones de niños o al revés ?
Néstor Frenkel: – Por supuesto que sí. Si hay una virtud o defecto del cine es cristalizar mitos. Ponerle cuerpo, voz y realidad a historias de la imaginación.  La importancia de ver a Papa Noel en el cielo,  con su trineo y los renos,  toda esa fantasía recreada se fija como imagen  para un niño, es mucho más fehaciente con la realidad y factible de creer porque lo ve, más allá de que se lo puedan haber contado. Hoy creemos más en las pantallas que en lo que vemos fuera de ellas.
 
P.E.A. – ¿ Cómo encontraste a las distintas personas que se dedican a disfrazarse de Santa Claus ?
Néstor Frenkel :- Una vez que se presentó la idea de este proyecto comenzó el trabajo de investigación, googlear noticias, artículos periodísticos que hablaran del tema. Aparecieron algunos nombres que luego seguí investigando por redes sociales para contactar y de ese primer trabajo de investigación tal vez podían generarse otros nombres entre el universo de personajes disfrazados de Papa Noel. La segunda parte fue armar un casting abierto con la premisa que no se presentaran actores, sino personas que se disfrazaban o trabajaban de Papa Noel en shoppings, publicidades o eventos privados. Quedaron unos 25, los que aparecen a lo largo de la película y el primer contacto yo quería que fuese ese casting donde había escenografía navideña y prueba de vestuario, de manera de coincidir con el espectador en el primer encuentro con ellos. Me interesaba la idea de casting, estamos buscando a Papa Noel, tanto desde el lado de la fantasía pero también de personas que se postulan porque buscan trabajar, para bajarlo a lo terrenal. También, el casting permitía mostrar la fantasía desde la pantalla verde. Así  se trabaja en la construcción de otra realidad, tal vez detrás podían aparecer platos voladores, o el Polo Norte pero elegí dejar el fondo verde, para que quien quisiera pudiese ver el fondo verde o bien cómo se construye la fantasía en un estudio con las herramientas del cine. 
Todo el año es navidad: Cuando los Santas vienen marchando. 3     
 
P.E.A.: ¿ Qué te motivó a encarar este nuevo proyecto y en qué aspecto te movilizó emocionalmente ?
Néstor Frenkel: La motivación fue encontrarme pensando en la relación entre la apelación a la fantasía y en medio el negocio navideño. Más que negocio, lo laboral en concreto. Por un lado, la situación de trabajo con lo mágico y esa suerte de trance místico por el que pasan los personajes que se sienten tocados por las miradas de los niños cuando son Papa Noel. Esas dos patas me motivaron y en mis películas siempre aparece la mezcla de emociones y sensaciones. En definitiva yo hago retratos humanos, donde se cuentan historias y se muestra la emoción de quien la cuenta. A veces se da con el humor  pero en realidad apelo a la mezcla de emociones. No quise redundar en la emocionalidad de la Navidad. Sería cínico negarla, pero no busqué caer en clichés: poner en primer plano la sonrisa de un niño o la lágrima, porque eso ya todos lo vimos y lo conocemos. 
 
P.E.A.- Imagino que durante la búsqueda aparecieron muchos candidatos que no se ven en el documental, ¿ Cuál fue el criterio de selección de los que sí aparecen ?
Néstor Frenkel : Uno de los criterios fue encontrar gente que hubiese quedado marcada por la experiencia. No me interesaban actores . La cercanía con el orden mágico en algunos, o el solidario en el caso de otros, me fue guiando en la selección, por ejemplo aquellos más preocupados  por la imagen, otros por imitar a la perfección la voz, quizás aquellos que fueron tocados por duendes o el que se cree superhombre capaz de dar la vuelta al mundo en una noche. Otro criterio de selección surge cuando en una situación una vez que prendo la cámara pasa algo. Ahí dejo de lado los preconceptos  y me quedo con la búsqueda de lo que late y lo que vibra.    
 
P.E.A. ¿ Por dónde pasa según tu opinión la importancia de creer en una fantasía aún siendo adulto ?
Néstor Frenkel: Es un ejercicio maravilloso tener la capacidad de suspender por unos instantes  la realidad. Eso es el cine, también lo es el cine documental. Durante la investigación para esta película iba a integrar algunos estudios de neurociencia que leí y finalmente se descartaron. Decían que cuanto más tiempo uno cree en este tipo de fantasías, en un niño tal vez  hasta los 10 o 12 años, más lo ayuda a mantener la relación durante su vida adulta con la fantasía. Yo creo que es una droga natural que nos acompaña, nos ayuda a soportar mejor la realidad como diría Spinetta es el antídoto contra todos los males de este mundo.

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