Por Laura Pacheco Mora

Mientras está llegando a su fin el Festival Internacional de Cine del Sur (Ficsur) 2019 que se celebra en Río Grande, Ushuaia y Tolhuin, CineFreaks aprovechó la presencia de la realizadora Natalia Smirnoff (es integrante del jurado) para propiciar una charla tan amena como reveladora, siempre con el cine como idea rectora.

Laura Pacheco Mora: -¿Qué te sucedió cuando te convocaron del Festival para ser Jurado?


Natalia Smirnoff: –Primero, me dio un poco de miedo ser jurado de cantidad de personas que conozco, que son compañeras. Siempre es raro el rol de jurado, y les dije: “Miren que yo las conozco” (risas)… sí es verdad que el que hace cine, ama mucho eso que hace y entonces se lo toma muy en serio en pensar en un premio, cómo dar ese premio, ver todas las películas y después llegar a un acuerdo con los otros miembros para tratar de entender, cuál hay que premiar, digamos. Yo personalmente, no creo en los premios como manera de mostrar gran cosa, me parece que está bueno igual participar de estas cosas para acompañar y para también saber que uno está aportando pero lo más importante es pensar en que existan muestras de esas películas, que lleguen finalmente a los espectadores. Sino, muchas veces quedan atrapadas en no poder llegar a ese lugar que tenía que llegar.
Entonces, los festivales para mí están buenos, pero más que un lugar de competencia, que sea un lugar de muestras y eso es hermosísimo, que llegue también a públicos que quizás no pueden tener acceso a este tipo de películas y que se formen también de esa manera espectadores nuevos.

LPM: -Y como mujer en este momento tan particular, ¿sentiste diferente la convocatoria?
NS: –Primero es interesante que un festival así, ahora sea dedicado a mujeres, que realmente se ponga mucho el foco en eso, que se sostenga, con esta envergadura y demás, me parece re interesante. Yo creo que es un momento particular del cine, de la mujer, del feminismo, creo que es un momento que está buenísimo en un montón de sentidos, pero que requiere seguir pensando y repensando un montón de cuestiones, porque uno crea una igualdad de oportunidades, que por supuesto, ojalá sea así, pero me parece que también no hay que perder la diversidad en función de eso.

LPM: -“El fanatismo por el feminismo”…
NS: –Exacto, no creo que sea este el caso, pero creo que los fanatismos cierran más de lo que abren. Entonces lo que me parece importante es que siga la apertura mental de mostrar, de buscar nuevas formas narrativas, la forma particular de cada uno y que también lleguen a los espectadores. Esas voces que van narrando, voces que comúnmente no narraban, me parece riquísimo y buenísimo que sean muchas más, pero siempre entendiendo que sea un movimiento de mayor apertura. Es fundamental que esto pase en un lugar como éste, el cine donde estuvimos hoy que tiene unas salas buenísimas. También decir: bueno hay con qué y para que se sostenga el cine, que se hagan Cineclubes también, no sé si existen o no, pero que se hagan también. Así vemos como en un lugar en donde el clima afuera es tan hostil, es un gran lugar para que adentro haya mucho cine.

LPM: -Acá el cine es mayormente comercial.
NS: –Bueno, eso es formación de espectadores, de llegada, de gente que se ocupe de moverse, de posibilidades.

LPM: -¿Considerás que un lugar, como esta isla, está muy lejos de eso?
NS: –Yo creo que nunca es lejos, creo que es cuestión de políticas y gente que se esfuerce. De repente es interesante lo que sucede con Netflix, que tiene 3 películas increíbles de autor originales de la plataforma, como por ejemplo Roma, que te puede gustar más o menos. Me parece que las cosas están cambiando en muchos sentidos y si las plataformas digitales pueden contener toda esa variedad, ¿por qué no la van a poder contener las ciudades o los espacios?

LPM: -¿Recordás cuando el cine fue reemplazado por los videoclubes, de ese cambio? Y ahora reabrieron estas cadenas de cine que deben proyectar sí o sí lo comercial…
NS: –Bueno, están los Espacios Incaa en el país. Digamos, es una época que para mí, por diferentes cuestiones, la gente huye de sí misma y las películas de autor, obligan a mirarse a uno mismo. Porque como una película comercial en general te atrapa, te lleva, te sacude, te da vuelta, te revolea para donde quiere, sin que vos participes activamente, -algo que sucede en todos lugares-. Pero entonces el cine de autor te obliga a vos como espectador a cuestionarte, a hacerte preguntas sobre vos mismo, en lo que te identificás y en lo que no, en lo que es personal y no. Entonces, obvio que no es fácil eso, es un momento en donde nadie está tan contento mirándose, pero siempre que haya espacios en donde eso suceda… no sé… yo recuerdo épocas en donde no lo resistía y después para mí, ver una película es esencial en mi vida. ¿Entonces si a mí me pudo pasar, por qué a otro no?

LPM: -Y cómo definirías tu cine, ¿dirías que es un cine incómodo para el espectador, un cine de autor en el muy buen sentido, incómodo?
NS: -Es un cine de autor, pero bastante narrativo. Sí hay algo que el espectador tiene que completar y terminar de narrar internamente.

LPM: -Como Jurado en la Categoría Óperas Primas Directoras Argentinas, ¿cuáles son los criterios para evaluar: originalidad, técnica o mensaje?
NS: –Me parece que son como una conjunción de esas tres variables de técnica, de mensaje, de cómo transmiten lo que quieren transmitir, lo que quieren narrar, qué forma eligen para narrar eso que narran y bueno, obviamente que si es original es mucho mejor esa forma o particular. Una ópera prima que presente una forma original y particular y un mensaje es genial… no sé si es tan fácil eso. Es una evaluación de, bueno, una tendrá mejor originalidad y otra, un mensaje más expansivo, pesa entre esas variables, son como tres variables. No creo que sea una. Porque la originalidad está buenísima, pero si es original y no cuenta nada interesante, tampoco vale la pena premiar eso ¿no?

LPM: -¿Y si es original y la técnica es pésima, ya fuera por falta de recursos o estética?
NS: –Si la técnica es mala pero es original y el tema que cuenta es interesante… puede no importar. Depende, es una mezcla de eso.

LPM: -¿Qué recordás de tu experiencia con tu ópera prima (Rompecabezas)? ¿Qué te sirvió de esa experiencia que luego se trasladó a otras de tus películas?
NS: -A mí me parece que la ópera prima tiene algo maravilloso y es que no tenés nada por perder. Lo malo es que en una segunda o una tercera película, ya te empieza a pesar, o sea, tu misma gran ventaja, es tu misma desventaja obviamente no? Porque no tenés experiencia entonces es más arrojado. Pero a su vez eso mismo te da una gran libertad, porque nadie está esperando nada de vos, o no te fue mal, entonces no tenés que hacerla buena. Después ya interdialogan las películas y las experiencias entre sí; en cambio la ópera prima es maravillosa en eso, porque tenés toda la libertad del planeta.

LPM: -Cuando se estrenó tu ópera prima, ¿recordás ese momento, vos cómo estabas?
NS: -Entré en Competencia Oficial en Berlín, entonces fue muy fuerte todo lo que pasó con la película. La habíamos hecho con un muy bajo presupuesto, era independiente y de repente, adquirió como otro peso, se vendió a 32 países, le fue muy bien. Entonces fue fuerte como experiencia, no sé si todo fue disfrutable porque también cuando entrás en Berlín en competencia, al día siguiente recibís 70 mails y te dedicás a hacer una cantidad de cosas todos los días y se vuelve un poco mareador, como confuso, quedás un poco como girando siempre alrededor de vos mismo, creyéndote que algo hiciste o no, cosas que ahora ya creo de otra manera absolutamente diferente. Pero sí como cosa, es que cada película es única, que cada experiencia es única, y lo mejor sería que todas sean como óperas primas. La ópera prima, en general, lo que tiene a su favor también, es que uno tiene todo el tiempo del mundo para desarrollarla, como es su primer película, la prepara años y años, entonces también da una solidez. Si vos analizás en general, las películas más destacadas, son de óperas primas. La gran mayoría son óperas primas, La ciénaga, Mundo grúa. Hablando del cine nacional en particular, aunque afuera sospecho que también.

LPM: -¿En qué andás ahora, qué proyecto tenés?
NS: -Terminé de filmar La afinadora de árboles, de editar, está lista para salir al mundo. Así que vamos a ver para dónde va. El estreno es para después de mitad de este año, con Paola Barrientos, Marcelo Subiotto, Diego Cremonesi, Matías Scarvaci, y unos chicos divinos, Violeta y Lisandro. Después aparte estoy escribiendo un guion asesorada por Pablo Solarz, que se llama Royer suelto y bueno, estoy ahora con una primera versión de eso.

LPM: -¿De La afinadora de árboles hacés el guion también?
NS: –Sí, guion, dirección y parte de la producción, con Juan Pablo Miller de la productora Tarea Fina, con las actrices Cristina Maresca y Ana Monti. La producción es Mía y  Juan Pablo Miller.  Además, la Productora mejicana que  es Animal de luz, que es de Inna Payán.

LPM: -Gracias Naty!
NS: -A vos!

 

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