Por Rodrigo Rago

El Hoyo es una película española de ciencia-ficción que en muy poco tiempo se convirtió en furor y tendencia en Netflix a partir de algunas similitudes que posee con la realidad que nos toca vivir por estos días. Cuenta con una premisa bastante original y atrapante, pero a los pocos minutos descubrimos un desarrollo grotesco y hasta por momentos, agobiante. La película dirigida por Galder Gaztelu-Urrutia, toca temas del género de cine político, y pasa por El Hoyo: Un furor incomprensible 3géneros como suspenso, y gore, donde se cuestiona en todo momento la teoría del derrame económico y los privilegios de clase de una forma básica, sin profundidad alguna.

La trama se centra en un futuro distópico, donde los prisioneros se alojan de a dos en un edificio gigante que contiene celdas verticales, a las cuales se les asigna un nivel. Estas celdas en formas de cubo contienen un hueco en el medio cuyo fondo es imposible de ver. Es por este hueco donde una plataforma con comida baja todos los días para alimentar a las personas que se encuentran dentro del Hoyo. El problema y, el conflicto principal, es que al comer las sobras de los que se encuentran arriba, la comida nunca llega para los niveles más bajos. Además, el otro elemento a tener en cuenta de la trama es que, después de un mes en un nivel determinado, los presos súbitamente pueden aparecer en un nivel mucho más bajo o mucho más alto, experimentando, así como viven “los más pobres” o “los más ricos”.


Acá seguimos a nuestro personaje Goreng (Ivan Massagué), un hombre treintañero que entra al Hoyo por cuenta propia en búsqueda de conseguir ciertos créditos (cuyo sentido jamás se explica), despierta en el nivel 48 donde de a poco, gracias a su compañero de celda Trimagasi (Zorion Eguileor) y también por experiencia propia, irá descubriendo la durísima y desagradable experiencia que esconde esta jungla de concreto. A su manera, Goreng, nuestro Mesías, intentara cambiar ese mundo en búsqueda de tornarlo más solidario y menos individualista, pero sus intentos suelen ser en vano y siempre termina padeciendo ante la durísima realidad.

En el Hoyo, la gente es horrible, el mundo es injusto, y el protagonista no está dispuesto a seguir con la lógica del lugar de comer o ser comido (es el único que ingresó al establecimiento con un libro, lo mencionan docenas de veces, como otras tantas cosas que se repiten en el film) y en síntesis la película consiste en estirar lo máximo posible esa resolución a través de peleas sangrientas, diálogos puramente expositivos, mutilaciones, y otros mecanismos discursivos alegóricos, uno más burdo que el otro.

Otros cineastas, como por ejemplo el último gran ganador de los premios Oscar, Bong Joon-ho (Parasite, Snowpiercer), ha sido especialista en afinar tanto la mirada como los medios disponibles para crear sutiles metáforas al momento de discutir o visualizar sobre las diferencias de clase. En El Hoyo eso no existe: todo es muy directo y a la vez básico, tosco.El Hoyo: Un furor incomprensible 4 El guión pretende tener o lograr un discurso progresista y lo único que muestra es lo miserable y asqueroso que puede llegar a ser el humano (menos el personaje principal, obvio) con un catálogo de comportamientos y calamidades de un nivel banal que llega a ser insoportable.

Lo bueno de El Hoyo, es que cuenta con una premisa original y con un primer acto impactante; gracias a una producción minimalista y acertada, conocemos a los personajes y ya desde los primeros minutos salen a flote tanto la trama como las múltiples preguntas que cualquier espectador realizaría dado el contexto (todo muy similar a la obra de Vincenzo Natali de 1997, El Cubo) pero luego palidece ante un segundo acto titubeante donde nos saca completamente del clima que había sido provocado en el comienzo, y con un tercio final de película más que decepcionante y absurdo. Si bien el film logra entretener todo el tiempo, no posee la sutileza necesaria para afrontar el discurso que quiere transmitir. Al final, ni la misma película sabe cómo solucionar su propio rompecabezas narrativo y todo termina en un limbo simbólico completamente irrelevante.

El Hoyo: Un furor incomprensible 2Titulo: El Hoyo (tcc The Platform)
Dirección: Galder Gaztelu-Urrutia.
Interpretes: Ivan Massagué, Zorion Eguileor, Antonia San Juan, Emilio Buale, Alexandra Masangkay, Eric Goode, Algis Arlauskas, Miriam Martín y Óscar Oliver.
Género: Ciencia-ficción, Thriller, Gore.
Clasificación: Para público adulto.
Duración: 96 minutos.
Origen: España.
Año de realización: 2019.
Distribuidora: Netflix.
Fecha de estreno: 20/03/2020.

Puntaje: 5 (cinco)

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