Por Pablo Arahuete

 

Las vivencias de Federico Sosa y una mirada romántica de cierto sindicalismo que ya no existe son el condimento con el que se nutre Tomando estado, su nueva película. En esta entrevista el director nos cuenta sobre la experiencia de un proyecto muy personal.


Pablo.E.Arahuete: -¿Qué te motivó a contar una historia que reivindica cierto pasado del sindicalismo de otra época?

Federico Sosa: -EL origen de la historia es mi experiencia como laburante en empresas de mantenimiento a fines de los 90 haciendo instalaciones eléctricas.

En los 80, mi viejo trabajaba en Segba, y el sentido del homenaje de la película hacia Oscar Smith, que fue secretario general del Sindicato de Luz y Fuerza, detenido y desaparecido en el 77, es más bien algo personal. De chico iba con mi hermana a las colonias del sindicato a pasar los veranos y era común ver ese cuadro en los comedores de la colonia.

En la película el rostro de Oscar Smith representa para el protagonista un espejo donde mirarse de una época que ya pasó, de los sueños de lucha por un país más justo que terminaron en tragedia. La película transcurre en el 2001 que es un poco el fin de la experiencia neoliberal, más allá de que el neoliberalismo, hoy por hoy, goce de buena salud.

P.E.A: -¿Dónde ves las diferencias con respecto a este sindicalismo de nuestros días?

Federico Sosa:  -Creo que las organizaciones sindicales siguen teniendo un peso importante a pesar de las pujas internas que existen y que haya dirigentes mejores que otros. Un ejemplo de eso es que con la movilización detuvieron la reforma laboral que quería implementar el gobierno anterior. Los tiempos no son los mismos, la dictadura arrasó con un buen número de dirigentes y delegados de fábrica, que son cuadros políticos que hoy faltan, pero la recomposición del salario, las paritarias y la mantención de las conquistas -que son derechos ganados- siguen en pie gracias a los sindicatos.

P.E.A: -¿Podrías considerar tu película como una doble historia de amor teniendo en cuenta al personaje de Carlos y al Joven Nicola?

Federico Sosa:  -Sí, toda historia es un poco una historia de amor, en el caso del personaje de Carlos es el amor por un país que ya no existe, el exilio interno junto a su mujer y el intento de mantener esos valores en un mundo donde el sentido común ya no es el sentido común que existía cuando era joven. Es un personaje que vive la derrota en soledad al mismo tiempo que es mirado por Nicola, que sin comprenderlo del todo, lo admira.

Nicola representa a esa juventud de los 90 descreída de la política y que naturalmente le interesan otras cosas, las historietas, las minas. Al llegar al pueblo Victoria a trabajar a la radio, viniendo de la ciudad con otros códigos, se le mueve la estantería.

P.E.A: -¿A qué se debe el cruce entre lo literario, el cine y los cómics para el contexto en el que se desarrolla la trama?

Federico Sosa: -Tiene que ver con todo lo que uno lleva adentro y va anotando en la bitácora de las ideas que es lo que uso después para escribir los guiones. Y siempre intento meter cosas que están en la cultura popular argentina y a la gente que uno admira. Meter frases que ya son parte de la historia, los libros que uno leyó, el teatro, los compañeros de trabajo que tuvo, las historietas, la militancia política, anécdotas de muchos de los que uno considera sus referentes y que siguen sosteniendo las ideas de tener un país mejor y más justo.

P.E.A: -¿Cómo se definieron los personajes y los actores para poner en marcha el proyecto?

Federico Sosa:  -Sergio Podeley ya había sido protagonista de Yo sé lo que envenena, Germán de silva ya lo venía viendo en otras películas, le gustó mucho el guión y lo esperamos para tenerlo en la película. A Vero Gerez la vi en la película de Fernando Salem “Como funcionan todas las cosas” y de un casting de Suipacha donde filmamos la película quedó Malala Olivares, que hizo un gran trabajo. Después están el grande de Chang Sung Kim, mi amigo Fede Liss , Elvira Onetto enorme actriz que la había visto en una obra de Boris, Emilio Bardi que habíamos hecho un corto juntos , Darío Levy también había trabajado en Germán, últimas viñetas y un poco así se fue conformando el elenco.

 

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here