Por Francisco Nieto, corresponsal en España
Después del espectacular éxito que supuso el estreno de la primera temporada hace menos de dos años, lo que la convirtió en una de las diez series de televisión más vistas de la historia de Netflix, era inevitable que la segunda temporada de El Agente Nocturno recibiera luz verde, y cuanto antes mejor. La serie, basada en la novela homónima de Matthew Quirk, novelista y periodista (escribió en periódicos importantes como The Atlantic, The Wall Street Journal y The Washington Post) conquistó al público con su narrativa no muy enrevesada, giros constantes, acción trepidante y un protagonista moralmente inquebrantable, como tiene que ser. La nueva temporada amplía el conflicto explicado entonces a escala global, con nuevas subtramas y personajes muy bien perfilados.
Ambientada diez meses después de los acontecimientos sucedidos en la primera temporada, la historia retoma a Peter Sutherland (Gabriel Basso, visto recientemente en Jurado Nº 2 de Clint Eastwood) en su debut en misión oficial como agente de Acción Nocturna en la capital tailandesa de Bangkok. La peripecia inicial, destinada a recuperar información crucial de un potencial informante del FBI, da un giro dramático cuando la información se filtra y Peter se ve obligado a desaparecer de la circulación. Mientras tanto, Rose Larkin (Luciane Buchanan), la ex directora ejecutiva de tecnología y el presunto interés amoroso de Peter, recibe una misteriosa llamada que le impulsa a buscarlo inmediatamente. Su reencuentro desencadena una nueva investigación que los llevará desde Nueva York a escenarios internacionales, revelando una conspiración aún más grande y enmarañada si cabe.
Uno de los puntos fuertes de la serie sigue siendo su tensión constante. Aquí no hay lugar para el respiro ni para la relajación. Las abundantes escenas coreografiadas, que incluyen persecuciones en callejones y peleas cuerpo a cuerpo, son el punto fuerte del programa y mantienen al espectador al borde de su asiento en todo momento. La segunda temporada presenta un elenco de nuevos personajes, entre ellos Catherine Weaver (Amanda Warren), una veterana de Acción Nocturna con ciertos vínculos personales con el pasado de Peter, y Sami (Marwan Kenzari), un ex soldado multilingüe cuyo encanto y magnetismo en pantalla fácilmente podría sustentar un spin-off propio. A ellos se une Noor (Arienne Mandi), una empleada de la misión iraní ante las Naciones Unidas, que arriesga su vida para obtener protección para su familia.
Aunque El Agente Nocturno en su segunda parte se niega a caer en el sensacionalismo típico de otras series de espías como pudieran ser el mismo 007 o Reacher, se mantiene fiel a su enfoque pragmático. La historia de amor de Peter y Rose sigue siendo vacilante e inusualmente casta, lejos de los estándares audaces de las series contemporáneas, pero funciona gracias a su química y a su dinámica de crecimiento compartido. Para disfrutarla, no puedes ser demasiado analítico ni esperar mucha lógica en el desarrollo de los acontecimientos. Si rascas un poco le vas a ver las costuras enseguida, y tampoco se trata de eso. Basta decir que los eventos ocurren solo para encajar con la narrativa y mantener la acción a un ritmo rápido.
Sin embargo, este segundo ciclo no está exento de defectos. Mientras que la primera temporada se centró en una conspiración interna en Washington, la nueva historia presenta una amenaza terrorista internacional que involucra a criminales de guerra europeos y agentes iraníes. Este cambio de perspectiva, aunque en principio resulte intrigante, no siempre mantiene el mismo nivel de urgencia que en la temporada anterior. La narración se desarrolla principalmente en la ciudad de Nueva York, lo que le da a la historia una sensación de repetitividad que a veces disminuye el nivel de intriga. La sensación de un conflicto global no emerge plenamente hasta los episodios finales, dejando al espectador con la percepción de un alcance narrativo más limitado de lo inicialmente esperado.
A pesar de ello, el espectáculo todavía consigue ofrecer momentos de pura adrenalina. Un episodio en el que Peter y Rose se infiltran en un evento diplomático en la embajada iraní es particularmente tenso, con una sensación de suspense que recuerda a los mejores momentos de Homeland, salvando las distancias, claro. Además, las subtramas personales añaden una capa extra de implicación emocional, con Noor intentando desesperadamente proteger a su familia mientras se enfrenta a la amenaza de superiores paranoicos y despiadados, destacando sobremanera la figura de un agente iraní que bebe las aguas por ella hasta que se de cuenta de que no todo es trigo limpio.
En definitiva, si bien esta segunda entrega no logra igualar a la primera en términos de complejidad de la conspiración, aún logra mantener al público pegado a la pantalla gracias a una fórmula probada: héroes simpáticos, villanos bien definidos y una serie de peligros en progresivo “in crescendo”. Los antagonistas también reciben más espacio, ofreciendo una visión más matizada de sus motivos y aumentando así la tensión general de la historia. Al presentar personajes que enfrentan decisiones críticas, la serie anima a los espectadores a contemplar los intrincados panoramas morales de los desafíos globales contemporáneos.
Queda claro que El Agente Nocturno 2 no ganará ningún premio por su originalidad, pero sigue siendo un thriller de espías sólido y apasionante que ofrece entretenimiento de calidad. Si buscas una serie de acción conspirativa sin lujos, repleta de acción, giros inesperados y personajes bien desarrollados, esta temporada no te decepcionará. Sólo tendremos que esperar a la tercera temporada, anunciada para el año que viene, para descubrir qué futuro les espera a Peter y Rose.
Título: El agente nocturno (Temp. 2). Título original: The Night Agent. Dirección: Guy Ferland, Adam Arkin, Ana Lily Amirpour, Nina Lopez-Corrado & Millicent Shelton. Creador: Shawn Ryan. Intérpretes: Gabriel Basso, Luciane Buchanan, Amanda Warren, Arienne Mandi, Marwan Kenzari, Louis Herthum, Berto Colon y Keon Alexander. Género: Serie, Acción, Espionaje, Thriller. Calificación: P/m de 16 años. Duración: 10 episodios entre 45 y 54 minutos. Origen: EE.UU. Año de realización: 2025. Plataforma: Netflix. Fecha de estreno: 23/01/2025.
Puntaje: 7 (siete)