back to top
lunes, 31 marzo 2025
InicioCríticaEl Pozo: Rituales Satánicos: Un cúmulo de errores mal interpretados

El Pozo: Rituales Satánicos: Un cúmulo de errores mal interpretados

Por Joan Segovia, corresponsal en España

Federico Zampaglione, conocido por su faceta como músico y cineasta, ha incursionado en el cine de terror en varias ocasiones. Su filmografía incluye títulos como Shadow (2009) y Tulpa: Perdizioni mortali (2012), dos películas que intentaron rescatar el espíritu del horror italiano con resultados dispares. Su interés por el género siempre ha sido evidente, y en El Pozo: Rituales Satánicos busca fusionar elementos del giallo y el horror gótico con una historia de rituales oscuros. Sin embargo, su nueva propuesta sigue mostrando los mismos problemas que han caracterizado sus trabajos previos: una ejecución irregular, dependencia de clichés y una estética que no termina de afianzarse.

La historia nos presenta a Laura, una restauradora de arte que viaja a un pueblo italiano para trabajar en la recuperación de una misteriosa pintura medieval en la mansión de los Malvizi, literalmente, los Malvados. Su llegada al lugar pronto se convierte en una pesadilla, ya que su intervención en la obra desata fuerzas malignas ligadas a antiguos rituales satánicos. La premisa, aunque evocadora, no consigue superar el terreno de lo predecible. Lo que comienza con cierto aire de misterio se desinfla en los primeros veinte minutos en una sucesión de situaciones que cualquier espectador habituado al género puede anticipar sin dificultad.

Uno de los principales problemas del film radica en su construcción narrativa y el poco interés que despiertan los personajes. El guion introduce elementos del horror religioso y ocultista sin una base sólida que los sustente. Se mencionan rituales, se sugieren secretos oscuros en la familia, pero todo se siente superficial, como si la película solo quisiera poner en pantalla imágenes inquietantes y sangre sin preocuparse demasiado por la coherencia interna del relato. Esto se agrava con diálogos que a menudo son expositivos y poco naturales, restando peso a la atmósfera que intenta crear.

Visualmente, Zampaglione busca recrear el tono del terror italiano clásico, pero la ejecución es pésima. La fotografía intenta evocar una estética gótica, pero ni los encuadres ni la iluminación logran imprimir el impacto necesario para sostener la tensión. En algunas secuencias, el director parece más interesado en generar imágenes llamativas, llenas de casquería y gore, que en potenciar la ambientación. Por momentos, la película coquetea con el horror artesanal de los años 70, pero sin el refinamiento visual ni la solidez narrativa de sus referentes.

En cuanto a las actuaciones, Claudia Gerini y Lauren LaVera (Terrifier 2) hacen lo que pueden con los roles que les han sido asignados, pero sus personajes carecen de profundidad. Es imposible llegar a involucrarse con ellas y se sienten como arquetipos exagerados interpretados con desgana, lo que debilita la sensación de peligro y tensión que debería atravesar el relato. Las interacciones con el resto de los personajes tampoco aportan demasiado, y muchos de los secundarios parecen insertados solo para cumplir una función específica en la trama sin mayor desarrollo. Un ejemplo de ello es el grupo formado por unas biólogas americanas que se presenta al inicio, que puede quitarse de la película sin afectarla en lo más mínimo, e incluso funcionaría mejor dejando espacio para desarrollar a la protagonista.

El mayor problema de El Pozo: Rituales Satánicos es su incapacidad para generar verdadero impacto. Si bien se adentra en el terreno del horror esotérico y las fuerzas ocultas, lo hace de una manera tan mecánica y predecible que nunca logra inquietar de verdad. Los momentos de tensión se diluyen por una puesta en escena poco efectiva, y la iconografía satánica utilizada carece de la fuerza necesaria para ser perturbadora. Para una película que promete rituales siniestros y oscuros secretos, el resultado final es sorprendentemente tibio. Por no hablar de los efectos digitales que están a la altura de las “grandes obras” de la productora The Asylum.

El resultado es otra incursión fallida de Federico Zampaglione en el cine de terror. Aunque intenta rendir homenaje al giallo italiano, no tiene el pulso ni la imaginación necesarias para destacar. Con una historia predecible, una atmósfera desaprovechada y personajes poco memorables y horriblemente interpretados, la película se queda más en una pérdida de tiempo que en una obra de terror. Quienes busquen una experiencia realmente inquietante harán mejor en mirar hacia otros títulos.

Título: El pozo: Rituales satánicos.
Título original: The Well.
Dirección: Federico Zampaglione.
Intérpretes: Lauren LaVera, Claudia Gerini, Lorenzo Renzi, Giovanni Lombardo Radice, Linda Zampaglione, Melanie Gaydos, Jonathan Dylan King, Stefano Martinelli y Taylor Zaudtke.
Género: Terror sobrenatural.
Calificación: SAM 16 años.
Duración: 92 minutos.
Origen: Italia.
Año de realización: 2023.
Distribuidora: Terrorífico Films.
Fecha de estreno: 20/03/2025.

Puntaje: 2 (dos)

 

NOTAS RELACIONADAS

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

ÚLTIMAS PUBLICACIONES