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Los ojos del abismo: El eco no muere

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Por Maximiliano Curcio Los Ojos del Abismo, el esperado nuevo largometraje de Daniel de la Vega, llega para confirmar la versatilidad de un creador que, tras obras como Punto Muerto, Hermanos de sangre, Ataúd blanco – El juego diabólico y Al Tercer Día, vuelve a desafiar los límites genéricos. Esta vez, sin embargo, busca escenarios y estéticas que se alejan de sus abordajes precedentes. Desde el comienzo del film, cassettes y revistas nos remiten a determinadas coordenadas cronológicas. Durante los primeros minutos, muertes se acumulan alrededor de la protagonista; el desconcierto es tanto de ella como de nosotros, espectadores. En las profundidades del Atlántico Sur, la soldado aparece como presa fácil y náufraga en un navío olvidado. La fórmula de cautiverio y luego huida funciona como es esperable, potenciando un ambiente claustrofóbico y una atmósfera amenazante que dialoga con una estética afín a los films hollywoodenses del subgénero de supervivencia. El instinto y la suerte salvan —más de una vez— a la heroína, personificada por una fenomenal Verónica Intile, en consagratorio rol, mientras emergen interrogantes que complejizan el panorama: ¿cuáles son los motivos de la invasión militar en el abandonado buque? ¿quién mató a la tripulación? En esa deriva narrativa y en altamar, la figura central se vuelve una mujer atrapada en el tiempo, obligada a librar luchas cuerpo a cuerpo para mantenerse con vida. La película, presentada en Competencia Internacional del Festival Buenos Aires Rojo Sangre XXVI, presenta un tejido lingüístico singular: mitad hablada en nuestro idioma, mitad en inglés, donde la diferencia idiomática funciona como todo un postulado conceptual anclado en la tensión entre lo ‘nuestro’ versus lo ‘foráneo’. No es casual: el fantasma de la Guerra de Malvinas aviva errores del pasado, y en esa dimensión simbólica la historia se lee como un manifiesto socio-político disfrazado de film de horror bélico. Prolífico referente del cine de terror autóctono, De la Vega cuida con rigor el aspecto visual de sus películas, desplegando un ejercicio que presta especial atención al trabajo de planos y a la fotografía como un instrumento capaz de revelar verdades al rojo vivo. Durante la segunda mitad del metraje, la metáfora cobra forma y gana relevancia el personaje interpretado por Gustavo Pardi, mientras las capas del relato comienzan a entrelazarse hasta configurar una áspera reflexión sobre la memoria, la identidad, la mentira y el trauma colectivo. Los Ojos del Abismo confirma a De la Vega como un cineasta capaz de reinventarse sin abandonar su ADN: un autor que explora nuevas rutas expresivas sin perder la crudeza emocional que caracteriza a su filmografía. SALAS DE ESTRENO Cine Gaumont, Multiplex Lavalle, Hoyts Unicenter, Hoyts Quilmes, Cinépolis Avellaneda, Cinépolis Pilar, Cinépolis Luján, San Martín la Plata, Dino Córdoba Ruta 20, Cine Rex La Banda, Nuevo Rex Termas de Río Hondo Título: Los Ojos del Abismo. Dirección: Daniel de la Vega. Intérpretes: Verónica Intile, Carolina Alfonsín, Kevin Schiele, Raymond Lee, Cristian Mariani, Pablo Turturiello, Gustavo Pardi, Pedro Rissi, Ezequiel Gelbaum, Guido Botta, Facundo Aquinos y Heriberto Ruiz. Género: Terror, Thriller, Bélico. Calificación: AM 13 años con reservas. Duración: 72 minutos. Origen: Argentina. Año de realización: 2025. Distribuidora: 3C Films Group. Fecha de estreno: 11/12/2025. Puntaje: 7 (siete)

Desbarrancada: Resistencia y redención

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Por Maximiliano Curcio *Se advierte al lector que la crítica podría contener spoilers Guadalupe Yepes estrena su segundo largometraje como directora —tras su promisorio debut con Corte (2020)— y lo hace con un relato que se adentra en un trauma matrimonial atravesado por tensiones sociales, silencios densos y heridas que no logran cerrarse. Con guion de Laura Santoro y de la propia realizadora, la película construye un retrato de época situado hacia fines de los turbios años ’70, en plena dictadura militar. En una Argentina en donde la omisión colectiva se convirtió en una forma de complicidad, crímenes de lesa humanidad conformaban un clima funesto. En ese contexto, el film se sumerge en la vida de una familia de clase aristocrática —con sus lujos, sus comodidades, sus apariencias—, afín a explorar el costado más perverso del contexto que la nación atravesaba: el robo de niños con complicidad de las instituciones religiosas, una de las violaciones más graves y sistemáticas a los derechos humanos cometidas por el Estado. En los círculos de alto mando, las compañías peligrosas dejan entrever que aquellos de quienes se sospecha, quizás, ‘anden en algo’; corren tiempos de negacionismo: si algo pasa ‘por algo, será’, frase tristemente célebre logra imponerse…y, casi siempre, lo que ocurre es peor de lo que se dice… En esos años de plomo, los desaparecidos persistían como un secreto a voces que desgarraba la conciencia social. La música original de Leo y Luna Sujatovich acompaña con sutileza esa atmósfera de encierro emocional, mientras que el ojo de la cineasta recorre los ambientes del acomodado hogar con una mirada sensible, donde cada plano se constituye como verdadera poesía en movimiento. En el opulento hogar reina la incomodidad y reglas tácitas: el lenguaje hablado emerge como otra forma de control y lo ‘ajeno y anglosajón’ ilustra un claro posicionamiento ideológico. La ambición insaciable y la permanencia en el poder marcaban cada vínculo, cada gesto, cada amenaza proferida. Las dinámicas del matrimonio exhiben una maquinaria de sometimiento y dominación masculina, a merced del violento personaje que interpreta un descomunal Luis Machín, perfecto prototipo de un entramado social profundamente machista que regía modas y comportamientos. El sexo se advierte como sinónimo de autoridad, perversión y dominación, y en ese universo opresivo emerge el personaje encarnado por una deslumbrante Carla Pandolfi, centro absoluto del relato. Una mujer elegante y delicada, deseada por todos, cuya intimidad está marcada por un anhelo no resuelto -trastocado, mancillado, vulnerado- de ser madre. Lejos de cualquier actitud dócil, frágil y conformista, su personaje exhibe rebeldía, desencanto y coraje frente a los tratos que recibe; en cada matiz de su expresividad se reflejan el cansancio, la frustración y el dolor acumulado. La talentosa intérprete -merecedora de un desafío actoral de semejante medida- alcanza aquí uno de los protagónicos femeninos más arriesgados y complejos que el cine nacional reciente pueda recordar: una composición consagratoria y monumental, destinada a dejar firme huella. La dupla protagónica funciona encanando posturas opuestas y enfrentadas, entre la puesta en duda y el motor y máscara de un sistema donde una sentencia de inspiración maquiavélica parece imponerse sin fisuras: el fin justifica los medios. A su alrededor, el reparto sostiene con solidez la tensión dramática: destaca la excelente labor de Pepe Monje. Junto a un glorioso Machín, el magnetismo inquietante entre ambos potencia cada escena en conjunto. Desbarrancada, obra exhibida en el último Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y proyectada en salas selectas de Buenos Aires, confirma a Yepes como una cineasta madura, en continuo ascenso, capaz de examinar con lucidez los pliegues de una sociedad marcada por el miedo, la culpa y el mandato moral. Lo que ocurre en pantalla revela un mundo donde la libertad y el control sobre los propios actos es terreno de disputa, el deseo es postura política, y la oscura realidad nos recuerda que no existe otra salida posible que enfrentarla. Título: Desbarrancada. Título original: Idem. Dirección: Guadalupe Yepes. Intérpretes: Carla Pandolfi, Luis Machín, Pepe Monje, Francisco Andrade, Daniel Valenzuela, Nacho Gadano, Corina Romero, Mario Segade, Jorge Gentile y Elvira Onetto. Género: Drama, Thriller psicológico. Calificación: AM 16 años. Duración: 89 minutos. Origen: Argentina. Año de realización: 2025. Distribuidora: Independiente. Fecha de estreno: 11/12/2025. Puntaje: 10 (diez)

Los renacidos: Causas por las que vale la pena matar o morir

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Por Maximiliano Curcio Ambientada en la imponente cordillera de los Andes, Los Renacidos —realizada en coproducción entre Argentina, España y Chile— se construye a partir de silencios, complicidades y tensiones que crecen en la aridez del paisaje que los contiene. Tras un recorrido por festivales internacionales como Shanghái y SANFIC, el segundo largometraje del director de La educación del rey (2017) desembarca en diecisiete salas argentinas y, de manera casi simultánea, alcanza la plataforma Flow, ampliando así su reciente estreno a un público más vasto. El relato se centra en dos hermanos enemistados que conducen un turbio negocio al borde de la ilegalidad. Su labor consiste en ayudar a personas a fingir su propia muerte para luego trasladarlas secretamente a través de la frontera: una suerte de ‘trabajo mafioso’ cuyas implicaciones morales atraviesan toda la narración. La información que recibimos como espectadores llega en dosis calculadas, acorde al cuidado tratamiento visual que administra la atención y dosifica la incertidumbre. A medida que la historia avanza, emergen cuestiones inquietantes: ¿en quién confiar cuando la lealtad se desmorona? ¿qué precio conlleva saldar viejas deudas criminales? ¿Hasta dónde es posible justificar las llamadas ‘falsas desapariciones’? La rivalidad fraternal funciona como un motor dramático, una competencia interna que potencia la violencia sangrienta que la clandestinidad desencadena y que, a su vez, expone obligaciones familiares y consecuencias éticas del oficio emprendido. Verdades enterradas afloran con con mayor o menor intensidad, desnudando heridas pasadas y tensiones irreconciliables. Las actuaciones resultan fundamentales para sostener este universo opresivo. Pedro Fontaine compone a su personaje con gran solidez, mientras que Marco Antonio Caponi —cuya trayectoria exhibe un crecimiento notable— demuestra porqué es uno de los intérpretes más talentosos de su generación. Juntos aportan la densidad emocional que el film necesita para que los dilemas de sus protagonistas se vuelvan palpables. En su conjunto, la obra confirma que su realizador posee un claro potencial para moverse con soltura dentro de los códigos del género, articulando atmósfera, narración y conflicto con precisión. El resultado es una película de ritmo íntimo e impacto en aumento, que invita a reflexionar sobre la fragilidad de los vínculos y la frontera difusa entre el deber y la culpa. Título: Los renacidos. Título original: Idem. Dirección: Santiago Esteves. Intérpretes: Pedro Fontaine, Marco Antonio Caponi, Óscar de la Fuente, Verónica Gerez, Juan Ignacio Cane, Daniel Antivilo, Pilar Mestre Del Bono, Luis Dubó, Pablo Díaz, Federico Liss y Cristian Salguero. Género: Thriller, Policial. Calificación: AM 16 años. Duración: 81 minutos. Origen: Argentina/ España. Año de realización: 2025. Distribuidora: Cine Tren. Fecha de estreno: 23/10/2025. Puntaje: 6 (seis)

Ciclo Descubrir a Yuzo Kawashima: Cinco films inéditos en la Sala Lugones

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Del martes 9 al sábado 13 de diciembre se llevará a cabo en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530) un ciclo denominado Descubrir a Yuzo Kawashima. El programa, que cierra la temporada 2025 de la Sala Lugones, está integrado por cinco largometrajes en copias restauradas especialmente enviadas desde Tokio, dando a conocer en nuestro país a un cineasta cuya filmografía permanece prácticamente inédita, a pesar de su estatus de autor popular en Japón. El ciclo está organizado por el Complejo Teatral de Buenos Aires, dependiente del Ministerio de Cultura de la Ciudad, junto con el Centro Cultural e Informativo de la Embajada de Japón, The Japan Foundation y la Fundación Cinemateca Argentina. “Yuzo Kawashima (1918-1963) es el ‘eslabón perdido’ entre el cine clásico japonés y la Nueva Ola. Aprendiz en Shochiku de figuras clave de los estudios como Keisuke Kinoshita y Minoru Shibuya, y maestro de Shohei Imamura, realizó películas que combinan el cuidado y la precisión de la era de los estudios con la extravagancia y la audacia de la década de 1960. Para Imamura, Kawashima ‘personificó la Nueva Ola Japonesa diez años antes de su surgimiento’, un homenaje que da testimonio de su perdurable impacto a pesar de su prematura muerte. Su mala salud crónica inspiró una visión pesimista del mundo y cierto sentido del absurdo. En su obra, dramas realistas sutiles y conmovedores se codean con comedias desenfadadas e impredecibles, a caballo entre la sátira y la farsa. Experto estilista, Kawashima se deleitaba con composiciones elaboradas, priorizando las tomas de grupo sobre los primeros planos y colocando a sus actores estratégicamente entre la utilería y el mobiliario. Permitió que sus estrellas tuvieran rienda suelta en el set, alentando actuaciones alegres, ruidosas y vitales que hicieran pleno juego con la expresión facial, el tono de voz, la postura, el gesto y el movimiento. El crítico Koshi Ueno ha descrito la importancia en sus películas de ‘la estructura del espacio y la interacción entre el espacio y las personas’, y recuerda ‘imágenes de personas moviéndose de un lugar a otro, como sombras’. Quizás ese énfasis en el espacio y el movimiento sea testigo de la experiencia de Kawashima: un chico de campo que se convirtió en un cronista perspicaz de la vida urbana; un ‘director errante’ que se movió de estudio en estudio, haciendo películas en Shochiku, Nikkatsu, Toho y sus subsidiarias, y en Daiei. Shohei Imamura, quien fue aprendiz de Kawashima durante su período en Nikkatsu, lo describió vívidamente como ‘el tipo de hombre que duerme durante el día y se vuelve activo por la noche’, un hombre que bebía mucho y canalizaba su miedo a la muerte en humor. Imamura escribió que él ‘era completamente diferente de los grandes directores que siempre buscan la perfección. Tenía una forma extremadamente distorsionada de ver el mundo. Aborrecía y se burlaba de la exageración en todo momento. Siempre se revelaba contra la autoridad y se esforzaba por eliminar la hipocresía’. El tono vital y terrenal de las películas de Imamura como director le debe mucho a Kawashima. En el film Kashima ari uno de los personajes de Kawashima declara: ‘Jinsei wa sayonara dake da’, o ‘La vida no es más que un adiós’. Esas palabras, grabadas posteriormente en su lápida y tomadas en préstamo por Imamura para escribir sobre el director, parecían anticipar su temprana muerte y ejemplificar la melancolía que subyace a su humor. Sin embargo, a pesar de que su vida y su carrera se vieron tristemente truncadas, Kawashima dirigió un total de 51 películas, guionando o coguionando un tercio de ellas”. (Alexander Jacoby y Johan Nordström, catálogo de Il Cinema Ritrovato). La agenda completa del ciclo es la siguiente: Martes 9 Suzaki Paradise: distrito rojo (Suzaki Paradaisu: Akashingô; Japón, 1956) Dirección: Yuzo Kawashima Con Michiyo Aratama, Tatsuya Mihashi, Yukiko Todoroki Tsutae y Yoshiji han perdido la sensación de seguridad y pasión ante el futuro. Suben a un autobús con destino a Tsukishima pero se bajan en Suzaki. Del otro lado del puente ven el cartel de “Suzaki Paradise”, una zona roja en la que Tsutae había trabajado como prostituta. Al leer un anuncio para camarera en un bar cercano al puente Tsutae no duda en solicitar el puesto. La bondadosa madama, Tokuko, los ayuda contratándola y buscándole un empleo a Yoshiji como repartidor de fideos. Pero la inquieta Tsutae pronto se sentirá atraída por Ochiai, un hombre rico y generoso que tiene un local de electrónicos especializado en radios. “Dice mucho de Kawashima el hecho de que disfrutara de la bebida hasta el final, apurando lo inevitable, podríamos decir. Y aunque beber parece haber sido parte integral de la vida legendaria de los directores de la era de los estudios, sólo unos pocos parecen haber vivido tan bien como Kawashima en los burdeles de Tokio y Kioto, lo que le da a Suzaki Paradise, distrito rojo y El sol en los últimos días del shogunato un lugar especial en su obra, ya que describe un mundo cuyas costumbres y modales conocía extremadamente bien. Dicho esto, ¿sería demasiado arriesgado decir que, para Kawashima, la sociedad humana como tal es como un burdel, lo que convierte a Mauro Bolognini en un autor interesante con el cual compararlo?” (Olaf Möller, Notebook). A las 15 y 21 horas (81’; DCP). Las mujeres nacen dos veces (Diario de una geisha)(Onna wa nido umareru; Japón, 1961) Dirección: Yuzo Kawashima Con Ayako Wakao, So Yamamura, Jun Fujimaki Huérfana desde la guerra y sin la formación artística de una geisha, la vida de Koen gira en torno a su trabajo como prostituta. A excepción de Maki, un joven estudiante y admirador que trabaja en el barrio, sus relaciones con los hombres son puramente sexuales. Al regresar de unas vacaciones junto a Yajima, un cliente mujeriego que la abandona al encontrarse con una antigua amante en el pasillo del hotel, Koen se encuentra con Maki. Ella se presenta como Isobe Tomoko, su verdadero nombre, y lo invita a cenar con ella. Él le dice que ya sabe que también se llama Koen y huye, alegando que llega tarde al trabajo. La transformación gradual de Koen, de prostituta a persona consciente de sí misma, comienza cuando empieza a trabajar como anfitriona en un bar occidental usando su verdadero nombre. Las mujeres nacen dos veces, también conocida como Diario de una geisha, se centra en la serie de aventuras amorosas que Koen experimenta. Ayako Wakao ofrece una interpretación excepcional como una mujer que aprende a verse a sí misma y a los hombres como seres humanos, en lugar de simplemente seres sexuales. La representación positiva de una geisha no como una mujer atrapada sin remedio en el mundo de la prostitución (como en las películas de Mizoguchi), sino como una persona con esperanza, sentimientos e inteligencia que, al final, se mantiene sola, analiza el cambio de actitud social hacia las mujeres en el Japón de posguerra. A las 18 horas (99’; DCP). Miércoles 10 Las mujeres nacen dos veces (Diario de una geisha)(Onna wa nido umareru; Japón, 1961) Dirección: Yuzo Kawashima Con Ayako Wakao, So Yamamura, Jun Fujimaki A las 15 y 21 horas (99’; DCP). Suzaki Paradise: distrito rojo (Suzaki Paradaisu: Akashingô; Japón, 1956) Dirección: Yuzo Kawashima Con Michiyo Aratama, Tatsuya Mihashi, Yukiko Todoroki A las 18 horas (81’; DCP). Jueves 11 La bestia elegante (Shitoyaka na kedamono; Japón, 1962) Dirección: Yuzo Kawashima Con Ayako Wakao, Yunosuke Ito, Hisano Yamaoka Minoru, empleado de una gran empresa, es acusado de haber robado un millón de yenes, dinero que estaba destinado a sobornos. A su vez, su hermana Tomoko vive mantenida por un famoso escritor de novelas eróticas, que le ha dado un gran apartamento que sus padres aprovechan para instalarse cómodamente sin trabajar. Por su parte Yukie, la amante de Minoru, ha aprovechado los desfalcos para construir un lujoso hotel, en el cual también ha invertido dinero conseguido de un recaudador de impuestos corrupto. Yuzo Kawashima murió a los 45 años. Esta comedia negra se rodó un año antes de su muerte y está ambientada en un único departamento, un ambiente bastante teatral. El guionista, Kaneto Shindo, comentó que “un nuevo tipo de familia japonesa de posguerra aparece en este drama. Han perdido su posición social debido a la guerra y están cansados ​​de las durezas de la vida. Algunos se suicidaron y escribieron líneas en el periódico, pero los personajes de este drama son enérgicos e intrigantes. De alguna manera, representan nuestro yo oculto”. A las 15 y 21 horas (96’; DCP). El templo del ganso salvaje (Gan no tera; Japón, 1962) Dirección: Yuzo Kawashima Con Ayako Wakao, Kuniichi Takami, Masao Mishima Debajo del monte Kinugasa, en Kioto, se encuentra el templo Kohoan, famoso por los gansos pintados por Kishimoto Nangaku. Son los años de la Segunda Guerra Mundial y Satoko, una antigua amante de Nangaku, visita el templo para cumplir el último deseo del artista. El sacerdote Jikai, encantado con ella, le permite quedarse. Mientras tanto, Jinen, un joven ayudante de origen humilde, es maltratado por Jikai, aunque compadecido por Satoko. Yuzo Kawashima se sentía angustiado por la falta de solidaridad y la naturaleza cerrada de las relaciones humanas en la sociedad japonesa moderna. Creía que estos problemas podían atribuirse a elementos de la sociedad que habían mantenido un carácter feudal. Al realizar esta película intentó retratar, con considerable objetividad, el amor y el deseo en el mundo moderno. La película ofrece un uso distintivo de la dirección de fotografía experimental. Se utilizaron tres tipos de películas virgen. La mayor parte de la película se rodó en blanco y negro, pero se utilizó sepia para una importante secuencia, y las escenas que representan el actual templo se filmaron en color. A las 18 horas (98’; DCP). Viernes 12 El templo del ganso salvaje (Gan no tera; Japón, 1962) Dirección: Yuzo Kawashima Con Ayako Wakao, Kuniichi Takami, Masao Mishima A las 15 y 21 horas (98’; DCP). La bestia elegante (Shitoyaka na kedamono; Japón, 1962) Dirección: Yuzo Kawashima Con Ayako Wakao, Yunosuke Ito, Hisano Yamaoka A las 18 horas (96’; DCP). Sábado 13 El sol en los últimos días del shogunato (Bakumatsu taiyôden; Japón, 1957) Dirección: Yuzo Kawashima Con Frankie Sakai, Sachiko Hidari, Yoko Minamida Ambientada en 1862, poco antes de la caída del shogunato Tokugawa, esta comedia de época está protagonizada por Saheiji, un vagabundo ingenioso atrapado en un burdel de Shinagawa por deudas impagas. Aunque al principio todo el mundo lo ve como un vividor, el particular héroe logra conquistar a cortesanas y empleados por igual con su encanto e inteligencia. En un mundo de oportunistas aporta humor y orden, al tiempo que oculta que padece de tuberculosis. “Quizás la razón por la que El sol en los últimos días del shogunato se considera la película más ejemplar de Kawashima reside (…) en su burdel de tres plantas, que es como un pequeño pueblo en el cual todos se mudan de un lugar a otro, y cuyo habitante más importante es Saheiji, quien se encuentra atrapado en el lugar porque no puede pagar su cuenta y que, poco a poco, se apodera de la casa desde la habitación más mohosa y remota, entrometiéndose en todas partes, haciendo favores a diestro y siniestro, para finalmente tener a todos, de una forma u otra, en deuda con él”. (Olaf Möller, Notebook). A las 15, 18 y 21 horas (110’; DCP).

The Doors – When You’re Strange: Un sentido homenaje a una banda que hizo historia

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Por Francisco Nieto, corresponsal en España The Doors celebra su 60º aniversario con el relanzamiento en cines del documental When you’re strange (2009). La película, ganadora de un premio Grammy, remasterizada por primera vez en 4k y con el estreno mundial exclusivo de una nueva grabación de Riders of the Storm, además de incluir imágenes inéditas desde su formación en 1965 hasta la muerte de Jim Morrison en 1971, se puede disfrutar en salas a partir de este jueves 4 de diciembre. La cinta dirigida por Tom DiCillo y narrada por Johnny Depp, sigue la trayectoria de la banda y ofrece una visión de impacto revolucionario de su música. Con un sonido embriagador que fusiona géneros, canciones provocativas e intransigentes, y el poder hipnótico de la poesía y la presencia del cantante Jim Morrison, The Doors tuvo un impacto transformador no solo en la música popular, sino también en la cultura popular. Sesenta años después de su formación, la música y el legado de The Doors son más influyentes que nunca. Dirigidos por Jim Morrison (voz), Ray Manzarek (teclado), Robby Krieger (guitarra) y John Densmore (batería), The Doors irrumpieron en la escena con clásicos atemporales como «Light My Fire», «Break on Through (To the Other Side)» y «Riders on the Storm», y finalmente lanzaron seis álbumes de estudio. Iconos de la rebelión y la libertad creativa, The Doors han vendido más de 100 millones de álbumes. La banda fue incluida en el Salón de la Fama del Rock & Roll en 1993 y más tarde recibió un Grammy Lifetime Achievement Award y una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood en 2007. When You’re Strange no ofrecerá a los fans información nueva. Se cubren todos los hitos relevantes, ya retratados en el homenaje de Oliver Stone The Doors (1991): el encuentro fundacional entre Manzarek y Morrison en 1965, sus primeros conciertos en el Whisky a Go Go, su aparición en el Ed Sullivan Show en 1967, los infames conciertos en New Haven en 1967 y Miami en 1969, las largas y agotadoras sesiones de grabación de “Soft Parade” ese mismo año y, por supuesto, la muerte de Morrison en el exilio parisino en 1971. El contexto histórico —social y musical— se mantiene en segundo plano: los asesinatos de Martin Luther King y Kennedy, el Movimiento por los Derechos Civiles, Vietnam, los asesinatos del clan Manson, Woodstock, la Isla de Wight, las muertes de Hendrix y Joplin, la Masacre de Kent State, sin profundizar en la banda y sus canciones. Algunas de las canciones tienen el potencial de hacer tangibles esos años llenos de acontecimientos desde una perspectiva de estudios culturales; uno podría pensar en el pasaje de Edipo de “The End” o en el postulado “Los viejos envejecen y los jóvenes se hacen más fuertes” de “Five To One”. Pero todo esto no supone un gran problema, ya que DiCillo no intenta reescribir la historia de la banda. Simplemente utiliza todos los hechos conocidos (y probablemente también algunas leyendas) y los entrelaza con material cinematográfico exclusivamente original, en parte inédito (intercalado con segmentos del fragmento cinematográfico de Morrison, “HWY”), y con una banda sonora casi constante de canciones del grupo. El resultado es una mezcla de fuerza y psicodelia propia de la banda. Esto se ve reforzado por la ausencia de entrevistas con contemporáneos. Por lo tanto, la película es una magnífica traducción del sentimiento que The Doors supieron transmitir a través de su música y su actuación. Es comprensible que la cronología de algunos eventos carezca de precisión debido a la yuxtaposición de la historia de la banda y la historia contemporánea. Además de las imágenes y la música, se emplea una tercera voz narrativa. Tras las críticas constantes de las primeras proyecciones de prueba a la monotonía del narrador, Johnny Depp fue contratado con éxito. Con él, el talentoso guitarrista suplente en “Fade In-Out” de Oasis, se cierra, en cierto modo, un círculo. Una gran influencia en Morrison fue Jack Kerouac, quien a su vez inspiró a Hunter S. Thompson (“Miedo y asco en Las Vegas”), quien también era amigo íntimo de Johnny Depp. La narración de Depp es atractivamente discreta, aunque no aporte nada nuevo. En definitiva, When You’re Strange es pura potencia visual y musical. Después, apenas se sabe nada más de The Doors. Pero la emoción está ahí. La película despierta el deseo de bellezas hipnóticas como “I Can’t See Your Face in My Mind” o pasajes tan cautivadores como esos últimos cinco minutos y medio de “Soft Parade”, raramente logrados, que concentran toda la extravagante errática de la banda. Título: The Doors: When You’re Strange. Dirección: Tom DiCillo. Material de archivo de: Jim Morrison, Ray Manzarek, Robby Krieger y John Densmore. Narrador: Johnny Depp. Género: Documental de música. Calificación: AM 16. Duración: 97 minutos. Origen: EE.UU. Año de realización: 2009. Distribuidora: Trafalgar. Exhibición en CABA: 04/12 en Cinépolis y 06/12 en Cinemark. Puntaje: 7 (siete) Gentileza: Todoliteratura

Only Murders in the Building (Temporada 5): ¡Se vende el Arconia!

Por Francisco Nieto, corresponsal en España *Se advierte al lector que la crítica contiene spoilers Nuestro equipo de detectives aficionados regresa para otra temporada de resolución de asesinatos. Ahora, en su quinta temporada, lo que mantiene a Only Murders in the Building a flote es la dinámica de Steve Martin, Martin Short y Selena Gomez como Charles, Oliver y Mabel. Si bien la serie se sustenta prácticamente fiel a la misma fórmula, donde el equipo intenta resolver un asesinato ocurrido en el edificio que todos llaman hogar, el Arconia. Tras una exitosa primera temporada en 2021, los intentos posteriores de la serie por llevar esa premisa a otro nivel no han tenido tanto éxito, ya que pierden la esencia de lo que la hace funcionar: su trío protagónico. En lugar de mirar hacia afuera para ir más allá, esta última temporada mira hacia adentro y se centra en los personajes y su desarrollo, resultando en una temporada más fuerte, repleta de situaciones desopilantes y de giros inesperados a los que los fanáticos de la serie se han acostumbrado durante las últimas cuatro temporadas. Si bien son tan geniales como siempre, son un tesoro de figuras invitadas antiguas y nuevas las que brindan actuaciones estelares y entran y salen en la trama para contribuir según sea necesario. Ahora bien, la cosa no funcionaría si todo arrancara sin un fiambre, y quienes recuerdan el final de la última temporada, la última víctima del Arconia, Lester (Teddy Coluca), fue encontrado en la fuente del patio tras la boda de Oliver y Loretta. Como siempre, hay más en esa historia, ya que el viaje de Charles, Oliver y Mabel para descubrir secretos les toca muy de cerca. Su investigación, y la forma en que los tres interactúan, sigue creando una serie emocionante gracias a una historia que mantiene a los espectadores en vilo, a la vez que recompensa a los fans de toda la vida. Mientras tanto, quienes recuerden el final de la cuarta temporada también sabrán una de las posibles primeras pistas para resolver el misterio del asesinato de esta temporada: Sofia Caccimelio (Téa Leoni), esposa de un mafioso de Nueva Jersey. Tras solicitar los servicios de los podcasters para encontrar a su marido desaparecido, su investigación fuera de lugar fue desestimada casi de inmediato. Sin embargo, su aparición no fue un caso aislado. Fue apenas la primera de muchas aristas, al tomar caminos muy diferentes en busca de la verdad, pero la vida también se interpondría mientras los personajes tenían sus mentes puestas en el futuro más allá del podcasting. Personaje principal de la serie desde sus inicios, el edificio del Arconia sigue demostrando que aún guarda muchos ases bajo la manga, ya que esta quinta pero no última temporada, digamos que de introspección, ha llevado a profundizar en la historia y el funcionamiento interno del icónico inmueble y sus antiguos residentes. Al buscar más pistas potenciales, el resultado son más piezas que nuestro equipo debe reconstruir. Los fans de la serie conocen su naturaleza deliberada al distribuir pistas; todo encaja de alguna manera, y la diversión reside en descubrir cómo todo acaba por conectarse. Fiel a Charles, Oliver y Mabel, la temporada los empodera como individuos, ya que las subtramas sirven menos como tangentes sueltas, sino más bien para desarrollarlos en el contexto del caso del portero asesinado. Los personajes secundarios aparecen y desaparecen según las necesidades del guion, para contribuir, en lugar de restar valor. Comenzando con una posible conexión con la mafia, el grupo de sospechosos se amplía con la llegada de tres multimillonarios que compartieron una relación inesperada: Bash Steed (Christoph Waltz), Camila White (Renée Zellweger) y Jay Pflug (Logan Lerman). Partiendo de la obvia división y de una fuerte implicación de turbiedad, los tres se presentan como arquetipos caricaturescos que resultarán familiares a la mayoría de los espectadores. De igual manera, sus respectivas peculiaridades crean una dinámica divertida junto a Charles, Oliver y Mabel, que complica muy mucho las cosas para los tres últimos a medida que avanza la temporada. Junto con el guion, las actuaciones son el motor principal de la serie, y esta temporada no ha sido la excepción. ¿Qué más se puede decir de Steve Martin, Martin Short y Selena Gomez a estas alturas? Su excelente química y su ritmo cómico los convierten en un trío consolidado que sigue dando resultados. Sin embargo, esta vez los tres pueden mostrar más, ya que la temporada les permitió explorar a Charles, Oliver y Mabel con mayor profundidad. En esa exploración, cada uno tuvo la oportunidad de brillar sin restarle valor a la narrativa general. Por otro lado, el creciente reparto secundario ofrece actuaciones sólidas por sí mismo, apareciendo y desapareciendo para apoyar la historia, sin interferir en ella, desde los residentes de Arconia hasta su personal. Además, las grandes estrellas invitadas de esta temporada, Waltz, Zellweger y Lerman, causan sensación, con Waltz en plan robaescenas como el excéntrico Bash Steed. Título: Only Murders in the Building. Dirección: John Hoffman, Chris Koch, Shari Springer Berman, Robert Pulcini, Jessica Yu y Jamie Babbit. Creadores: Steve Martin y John Hoffman. Intérpretes: Steve Martin, Martin Short, Selena Gomez, Meryl Streep, Renée Zellweger, Christoph Waltz, Logan Lerman, Téa Leoni, Keegan-Michael Key, Jermaine Fowler y Beanie Feldstein. Género: Serie, Comedia detectivesca, Intriga. Calificación: AM 13 años. Duración: 10 episodios de entre 32 y 40 minutos. Origen: EE.UU. Año de realización: 2025. Distribuidora: Disney+. Fecha de estreno: 09/09/2025.

Puntaje: 7 (siete)

Lamentos y oraciones: Escuelas en la mira: Más extraño que la ficción

Por Francisco Nieto, corresponsal en España Este interesantísimo documental que trata de hacer hincapié en la problemática actual de los tiroteos indiscriminados que han ocurrido en algunos institutos de los EE.UU. se basa en tres perspectivas muy bien diferenciadas: la de estudiantes, la de profesores y la de innovadores en el sector de la autoprotección. Los estudiantes, en particular, aportan muchos matices a este complejo tema. Como grupo, a menudo se les ignora, mientras que una industria multimillonaria se lucra a costa de sus compañeros fallecidos. Esto incluye diversos métodos de entrenamiento, implementados a gran escala. Desde juegos de rol por ordenador hasta simulacros de desastre masivo, ningún concepto parece descabellado, y lo que es peor, incluso alguno induce a la risa, como ese mini perro robot que uno no sabe bien para lo que sirve. Estas situaciones probablemente resultarán menos impactantes para el público estadounidense, pero para los que no somos de allí resultan desde luego acongojantes, cuando no conducen a la incredulidad más galopante. Según se comenta en un momento de este valioso documento, el 95 % de las escuelas norteamericanas realizan estos simulacros masivos. Y sobre unos veinte millones de docentes reciben capacitación como personal de primera respuesta, lo que les permite actuar con competencia en situaciones de crisis. La realidad parece más extraña que la ficción, un punto que el documental subraya al intercalar imágenes de archivo con ejercicios aparentemente inofensivos para evadir tiradores. El exagerado “ejercicio con víctimas masivas” que construye la historia, en particular, se sitúa entre lo real y lo ficticio. En este caso, profesores y estudiantes se despliegan tanto como víctimas (con heridas hiperrealistas) como supervivientes que escapan. Solo podemos afirmar que todo lo que ocurre durante esa jornada es para quedarse boquiabierto, y más de uno pensará que están para que los encierren a todos. Queda por ver cómo este elemento teatral del campo de batalla aumentará las probabilidades de supervivencia en comparación con los ejercicios “estándar”. Aunque las escuelas y los organizadores siguen enfatizando la importancia de los simulacros, los estudiantes parecen estar principalmente afectados por problemas de salud mental. Hablan con franqueza sobre sus miedos y cómo se preparan a diario para un posible ataque. La historia más conmovedora proviene de Quinn, estudiante de preparatoria, quien lleva un botiquín de primeros auxilios para heridas de bala en su mochila como medida de precaución. “Entonces llevaré un kilo de más”, comparte, mientras su compañero de entrevista comienza a llorar sin poder remediarlo. La escena distópica que expone la película de forma tan escalofriante es profundamente conmovedora. El tono juguetón al estilo Negociando con tiburones (Shark Tank) con el que los empresarios hablan de sus escritorios blindados, sus cuadros o sus perros robot es, como mínimo, contradictorio y, a veces, incluso nauseabundo. Porque, según ellos, el problema, en última instancia, no reside en las armas, sino en el narcisismo que se ha infiltrado en la sociedad en las últimas décadas. En definitiva, el título original del film Thoughts & Prayers (Pensamientos y oraciones) encapsula a la perfección la reactividad estadounidense y el complejo de salvador que la acompaña. Desde la industria de la autodefensa, que cuadruplica sus ganancias tras un atentado, hasta la urgencia de contribuir enviando condolencias virtuales a las familias en duelo. El afán de lucro está tan alejado de los tiroteos que un empresario incluso coloca la foto de sus hijos en un escudo. Con eso, él atrapa el dinero y sus hijos las balas. Es difícil encontrar una metáfora mejor. Título: Lamentos y oraciones: Escuelas en la mira. Título original: Thoughts & Prayers: How to Survive an Active Shooter in America. Dirección: Zackary Canepari y Jessica Dimmock. Intervenciones de: Quinn Davis, Kannon Davis, Mike Smith, Ron Havniear, Bret Champion, Chip Bancroft, David Parry, Daniel Parry, Trevor Thrasher, Tabitha Dwyer, Trey Louis y Rick Aaron. Género: Documental. Calificación: AM 13 años. Duración: 85 minutos. Origen: EE.UU. Año de realización: 2025. Plataforma: HBO Max. Fecha de estreno: 19/11/2025. Puntaje: 7 (siete)

Un cabo suelto: Una huida atípica

Por Maximiliano Curcio Producida por Cordón Films -en coproducción con Wanka Cine- y con guion y dirección de Daniel Hendler —en el que representa su segundo largometraje estrenado en el año, luego de 27 NochesUn Cabo Suelto se despliega como una travesía lenta y silenciosa, donde la vastedad del territorio uruguayo —sus rutas semi transitadas, sus pastizales extendidos y sus pequeños pueblos— funciona como sostén y mosaico emocional. Un hecho violento da comienzo al relato: el deseo de vivir en un lugar tranquilo y la insinuada idea de que la serenidad viene de adentro, son abruptamente interrumpidos. Mediante un drástico cambio de tono y locación, el foco de atención vira pronto hacia la figura de Santiago, un cabo que cruza la frontera huyendo de otros agentes policiales. ¿Cuál es el motivo de la huida? ¿Cuál el de la persecución? Con astucia y valiéndose de la empatía de los lugareños, el escurridizo hombre de azul intentará sortear no pocos obstáculos a su paso. Protagonizada por Sergio Prina, César Troncoso, Néstor Guzzini, Germán Da Silva y Pilar Gamboa, esta coproducción de Uruguay-Argentina-España adopta una mirada contemplativa, sostenida en escenarios despojados y en la intensa modulación. La brecha cambiaria que separa la moneda argentina de la de la República Oriental indica ciertos rasgos de localía. Unido a ello, la precisa denominación refuerza cuestiones de identidad: provincia no es lo mismo que departamento. En este paisaje, el mate une ambas orillas y se vuelve fiel compañero. La narración llevada a cabo por Hendler se concentra en los intervalos, en los tiempos muertos y en la espera, para así construir una historia que avanza mediante secuencias deliberadamente pausadas, donde cada intercambio parece suspender más que hacer avanzar la trama. Lejos de ser un defecto, esa cadencia extrema funciona como una marca autoral, un sello de quietud que define por completo su modo audiovisual de contar. Los diálogos entre personajes—taciturnos, titubeantes, algo lacónicos— revelan cómo cuando las cosas no salen como uno quisiera, las tensiones internas se filtran en gestos mínimos. Las circunstancias obligan al protagonista a poner en duda aquello que parecía resuelto y estable; es hora de actuar. Un Cabo Suelto, juego de palabras mediante, crece no por acumulación de eventos, sino por pequeños deslizamientos morales. Fiel a su apuesta por la observación tenue y la introspección sostenida, insinúa que la suerte de sus protagonistas probablemente culminará sin un gran clímax, aunque sí con un interesante recurso de alteración cronológica de la acción, mecanismo resolutivo que otorga originalidad al desenlace. ESTRENO 04 DE DICIEMBRE CINE GAUMONT (CABA) Funciones de Jueves a Miércoles a las 16.15 y 19.45 hs. Título: Un cabo suelto. Título internacional: A Loose End. Dirección: Daniel Hendler. Intérpretes: Sergio Prina, Pilar Gamboa, Alberto Wolf, Daniel Elías, Germán De Silva, Néstor Guzzini, César Troncoso y Diego de Paula. Género: Comedia, Thriller policial, Romance. Calificación: ATP, con leyendas. Duración: 95 minutos. Origen: Argentina/ Uruguay/ España. Año de realización: 2025. Distribuidora: Independiente. Fecha de estreno: 04/12/2025. Puntaje: 7 (siete)

Presente continuo: Un bucle emocional

Por Maximiliano Curcio La nueva obra del director Ulises Rosell surge como un biodrama que nace del deseo de mirar a través de los ojos del protagonista, su hijo Lisandro, de dieciséis años, diagnosticado de pequeño con autismo. La propuesta parte de la necesidad de mostrar el día a día y exponer su realidad sin romantizarla, revelando la complejidad de los vínculos, la intimidad hogareña y los contrastes entre lo luminoso y lo arduo. Estrenada en el BAFICI, y proyectada luego en el MALBA y en Cine Arte Cacodelphia, puede ahora disfrutarse a través de la plataforma HBO Max. El proyecto, realizado con amor y por amor, comenzó su rodaje en instancias de la pandemia, circunstancia que implicó dificultades y complicaciones técnicas, obligando a adaptar la filmación de ciertas escenas a las condiciones particulares de Lisandro. Durante toda la película lo acompaña su madre, la actriz Valentina Bassi. Desde los ensayos y secuencias en los camarines del Teatro Cervantes -para la obra “Salvajada”- hasta el set costero de rodaje de la serie Un león en el bosque —que, paradójicamente, aborda también el tema del autismo—, Presente Continuo -apoyada institucionalmente por TEA Activa- combina elementos de documental y ficción para explorar cómo el joven, criado en un ambiente artístico, se relaciona con su madre, percibe el mundo que lo rodea y asimila las diferencias existentes entre la realidad y la invención. La presencia de Bassi resulta central: su interacción con los compañeros de ocasionales elencos, sus rutinas cotidianas y su desempeño escénico -no es casual la consonancia de su rol de madre en sendos trabajos- se entrelazan con las preguntas y tensiones que atraviesan su maternidad. De forma conmovedora, el documental subraya el conflicto silencioso de intentar descifrar tempranas señales, revelando matices de profunda humanidad: el momento en que toma noción de la condición de su hijo. La pregunta se asume inevitable, ¿qué hubiera pasado de haber ello ocurrido antes? Rosell, se enfoca en las relaciones y el cuidado cotidiano, evitando idealizaciones y buscando empatizar con un sector —el de discapacidad— desfinanciado y atacado por nuestro gobierno actual, sin convertir la situación en un mero panfleto. Bassi, sostén primordial de su hijo frente a un contexto que exige moldes rígidos, se compromete a la nada sencilla búsqueda de equilibrio entre su vida profesional y su vida familiar. Se abre así un territorio emocional donde la madre transita un aprendizaje que oscila entre lo que se espera, lo que se teme, lo que no se entiende y lo que, a fuerza de pequeños descubrimientos, se convierte en un modo nuevo de acompañar. Una mirada atenta y cercana documenta y expone, sin artificios, procesos de vital crecimiento: la transición de la niñez a la adolescencia es una etapa clave para todo ser humano. En su recorrido, la historia abre espacios para exhibir la cotidianidad, pero también para observar a una madre en aprendizaje permanente, intentando descifrar qué percibe Lisandro en cada gesto y en cada estímulo. El presente es continuo, el tiempo un flujo constante. El ahora no se detiene. Día a día, el desafío se renueva, aunque la repetición nunca es réplica, sino variación emotiva del mismo núcleo afectivo. El resultado es un retrato sensible, riguroso y honesto que, desde la convivencia entre ficción y registro directo, invita a contemplar un universo donde la maternidad, la concientización social y el arte se entrelazan como partes inseparables de una misma travesía. Título: Presente continuo. Título original: Idem. Dirección, guion y producción: Ulises Rosell. Intervenciones de: Lisandro Rosell, Valentina Bassi, Jeff Zorrilla y Fary Rosell. Género: Documental, Biodrama. Calificación: AM 13 años. Duración: 80 minutos. Origen: Argentina. Año de realización: 2025. Plataforma: HBO Max. Fecha de estreno: 03/12/2025. Puntaje: 7 (siete)

Weser: El universo en una gota de agua

Por Maximiliano Curcio *Dedicada a la memoria de Daniel Fanego Weser (nombre que remite al río alemán que fluye hasta desembocar en el Mar del Norte) es un ensayo poético experimental y fragmentado sobre la muerte, inspirado en historias reales. dirigida por el prolífico Fernando Spiner, participó en la Competencia Argentina del 40° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, y constituye la segunda parte de la trilogía iniciada con La boya (2018). Se encuentra dividido en cuatro capítulos, narrado por la voz en off de Sergio Lerer e integrado por un elenco al que encabeza Daniel Fanego (en su última interpretación cinematográfica), en compañía de Valeria Lois, Luis Ziembrowski, Aníbal Zaldívar, Guillermo Saccomanno, Adriana Lestido, Ricardo Roux, Leonardo Castellani, Eduardo Spiner y el propio director de la película. Capítulo 1: Lo imaginario El primero de los cuatro capítulos ofrece una crónica que expone la dominante comunicación a través de las pantallas, la experiencia del COVID y los efectos del encierro durante la cuarentena. El escenario social se reconfigura un espacio donde emergen poesías para mirar de frente a la muerte, incluso cuando, huyendo de esta, el círculo nos lleva de regreso. Con maestría, Weser nos obliga a recuperar una renovada conciencia de la vida por delante. El film articula referencias mitológicas —como “La Odisea”— y guiños cinéfilos -a Burt Lancaster y el clásico de Favio Soñar, Soñar-, mientras despliega una mixtura entre ficción y documental que habilita los muchos sentidos que un poema puede adquirir. En este universo visual, la cámara captura formas de espuma de mar y propone una experiencia sumergible, acompañada por la vibración de la palabra hablada que recupera versos de T.S. Eliot. Capítulo 2 – La ciudad de las orcas A partir de material de archivo de una Villa Gesell balnearia, nostálgica y lejana, este tramo del film se erige como motivo de inspiración, psicológico y vivencial; un poético ensayo, fotogénico y observacional, en el que Spiner reflexiona sobre el pequeño espacio terrenal que le toca habitar. Weser es un ambicioso ejercicio audiovisual que mueve al cineasta a hallar cósmicas respuestas; entrelazando interrogantes con cantos griegos de cambio y devenir, en tanto un meditativo silencio en las profundidades oceánicas acompaña cada gesto contemplativo. En medio de las restricciones pandémicas, surge la certeza de que todo artista persigue la manera de abrir un cauce para su propia voz. Mar adentro, de forma recurrente, la imagen de un hombre (Ziembrowski) intentando mantenerse a flote remite a la desesperada búsqueda de sentido cuando todo horizonte parece desvanecerse. Capítulo 3 – Montpellier Dos grandes intérpretes (Fanego y Lois) nos transmiten emociones fuertes y una amistad que trasciende el tiempo y la distancia. El encuentro transmite la sensación de un abrazo transoceánico, para luego dar paso a poemas de Pizarnik y un juego spinetteano que enriquecen su lirismo. A través de dispositivos que nos hacen ‘sentir ahí’, el relato acompaña la vuelta al lugar de pertenencia, aunque ciertas imágenes provistas de dolor revelan un blanco de invierno, blanco de muerte. En permanente tensión, colores y metáforas condensan complejas nociones: ciclos de vida, dimensiones y curvas descendentes. En ese fluir incesante, emergen recuerdos de un tiempo de exilio y el mar siempre ahí, sosteniendo la memoria afectiva del regreso. 4 – El regreso Tecnología portátil captura una nueva Gesell que se recorta entre recuerdos reconstruidos. El acto de exploración es también de auto reconocimiento: la narración oral testimonia el pasaje urbano transformado por la mano del hombre décadas después, dejando constancia de un territorio que existe asimismo en la memoria como en la materia. En este apartado final, el mar en calma derrama secretos y devela tesoros escondidos y esculturas que sobreviven al paso del tiempo. Spiner, con un ojo de cineasta y otro de cartógrafo, consigue instantes de puro goce audiovisual. Sobre olas embravecidas, emerge el recitado de versos líquidos y elevados, en onírico diálogo con instantes que quedan grabados en la retina. En este continuo vaivén sensorial, la imaginación aleja toda presunción de final. Aunque en el fondo sabemos, el desenlace es inevitable. ESTRENO 04 DE DICIEMBRE CINE GAUMONT (CABA) Función de Jueves a Miércoles a las 19hs.  Título: Weser. Dirección: Fernando Spiner. Intérpretes: Daniel Fanego, Valeria Lois, Luis Ziembrowski, Aníbal Zaldívar, Guillermo Saccomanno, Adriana Lestido, Ricardo Roux, Leonardo Luis Castellani, Eduardo Spiner y Fernando Spiner. Género: Documental, Cine Ensayo. Duración: 85 minutos. Calificación: AM 13 años.Origen: Argentina. Año de realización: 2025. Fecha de estreno: 04/12/2025.

Puntaje: 8 (ocho)

Fue sólo un accidente: Una denuncia redonda

Por Aleix Sales, corresponsal de Nueva Tribuna España Puede parecer un mantra tópico y grandilocuente, pero el cine como herramienta de resistencia encuentra uno de sus exponentes más claros en Jafar Panahi –y toda la corte de directores iraníes represaliados como Mohammad Rasoulof (La semilla del fruto sagrado)-. Desde una mirada realista, Panahi se ha sumergido en el retrato social sin concesiones de su país, Irán, cuya clara oposición al régimen de la República Islámica ha derivado en una persecución política prolongada a lo largo de varios años, cuyo punto de inflexión se dio en 2010, con una condena a 6 años de prisión y dos décadas sin rodar. Desde entonces, Panahi ha sido intermitentemente arrestado, sujeto a cautiverio domiciliario, así como encarcelado en distintas ocasiones. La ocasión más notoria fue en 2022, cuando pasó diversos meses en la cárcel e incluso llegó a iniciar una huelga de hambre, hecho que forzó su liberación poco después. De su represión sostenida en el tiempo y las vejaciones sufridas nace Fue sólo un accidente, probablemente su film más frontalmente crítico con las autoridades nacionales, que se llevó la Palma de Oro del último Festival de Cannes. Un gesto con mucha carga ideológica por parte del jurado del festival pero que, por fortuna, también recompensa una dosis de gran cine. Es mejor acercarse a Fue sólo un accidente sabiendo poco de su trama para que el impacto y el asombro ante la mezcla genérica tan bien ensamblada que Panahi entrega sea más fuerte. El film plantea una historia de venganza dentro del estrato trabajador del país entre los siervos fundamentalistas al servicio del régimen y los civiles opositores, duramente reprimidos en el último periodo, especialmente. Partiendo de un sencillo detonante –como su título indica-, se va desarrollando una trama lineal lisa, pero que el director va condimentando progresivamente con la introducción de nuevos personajes, magníficamente descritos. Un relato propio de un thriller que juega con la comedia negra y de enredos propia de nombres como los hermanos Coen, mientras paulatinamente va esbozando y perfilando una cotidianeidad que hace aflorar el drama social. Y mientras la historia deambula por múltiples pasajes agudamente presentados, con sus puntos de humor orgánicamente lanzados y la incertidumbre de hacia dónde avanzará esa furgoneta cada vez más llena, los dilemas morales –prácticamente inherentes a la filmografía iraní de prestigio- van calando en los pasajeros y los espectadores, resultando en una obra tan estimulante para el debate como disfrutable en su viaje. Pudiendo haber hecho una obra exageradamente gritona dada la rabia que posee, Panahi opta por aferrarse a la naturalidad y ganarse al público con un ejercicio simple en su concepción, pero con el que vehicular su contundente denuncia y ajustar las cuentas con todas aquellas víctimas del sistema. En la dureza de lo que cuenta, Panahi no se recrea en morbosidades y encuentra el punto justo entre lo explícito y lo sutil, culminando en un magistral plano final tremendamente aterrador compuesto a base de un plano fijo y un efecto de sonido. Sin duda alguna, una de las obras más redondas del director y uno de los títulos imprescindibles del año. Pero, por encima de todo, otro triunfo de la libertad de expresión de Panahi, y ya lleva unos cuantos. Título: Fue sólo un accidente. Título original: Yek tasadef sadeh (tcc It Was Just an Accident). Dirección: Jafar Panahi. Intérpretes: Ebrahim Azizi, Madjid Panahi, Vahid Mobasseri, Mariam Afshari, Hadis Pakbaten, Delmaz Najafi y George Hashemzadeh. Género: Drama. Calificación: AM 13 años. Duración: 103 minutos. Origen: Irán/ Francia/ Luxemburgo/ EE.UU. Año de realización: 2025. Distribuidora: Maco Cine. Fecha de estreno: 04/12/2025. Puntaje: 9 (nueve)

El susurro se llevó el premio mayor en el 26° Festival Buenos Aires Rojo Sangre

Durante 11 días, el festival de cine fantástico y de terror más antiguo de Latinoamérica celebró su 26 edición, con 135 funciones en tres salas repletas de público. Así logra consolidarse como un espacio sin igual para quienes disfrutan del terror, lo fantástico y lo bizarro, tanto nacional como internacional. A continuación anunciamos los ganadores de la vigesimosexta edición del Festival Buenos Aires Rojo Sangre. COMPETENCIA INTERNACIONAL DE LARGOMETRAJES Jurado: Pablo Conde, Paulette Lecaros & Gabriel Lahaye Mejor Largometraje: El susurro, Gustavo Hernández Ibáñez (Uruguay-Argentina) Mejor Director Largometraje: El susurro, Gustavo Hernández Ibáñez (Uruguay-Argentina) Mejor Actriz Largometraje: Verónica Intile, por Los ojos del abismo (Argentina) Mejor Actor Largometraje: David Sainz, por Luger (España) Mejor Guión Largometraje: Los ojos del abismo, de Daniel de la Vega (Argentina) Mejor Fotografía Largometraje: No dejes a los niños solos, de Emilio Portes (México) Mejor Montaje: La Frecuencia Kirlian, de Cristian Ponce (Argentina) Mejor Dirección de Arte: No dejes a los niños solos, de Emilio Portes (México) Mejores Efectos Especiales Largometraje: Sasyq, de Yerden Telemissov (Kazajistán) MENCIONES ESPECIALES Mención especial a Mejor dirección para Daniel de la Vega, por Los ojos del abismo (Argentina) Mención especial a Mejor Actriz para Clara Kovacic, por Un susurro invocó mi nombre (Argentina) Mención especial a Mejor Actor para Marcelo Michinaux, por El susurro (Argentina) Premio Fantlatam: Los ojos del abismo, de Daniel de la Vega (Argentina) Premio Argentores al mejor guion nacional tanto de la competencia internacional como iberoamericana y argentina: Luciano Saracino, Gonzalo Ventura y Daniel De La Vega, por Los ojos del abismo (Argentina) Mención APIMA: Fin de semana de la dulzura, de Fernando Ulises Rubén Reale Torián Premio APIMA a la mejor producción nacional: Los ojos del abismo, de Daniel de la Vega
Miranda de la Serna recibe su premio a la Mejor actriz por El llanto del perro.
COMPETENCIA IBEROAMERICANA DE LARGOMETRAJES Jurado: Miguel Angel Marín Corín, Valeria Arévalos & Ramsés Tuzzio Mejor Largometraje: Disforia, de Christopher Cartagena (España). Auspiciado por Sendfiles. Mejor Dirección: Disforia, de Christopher Cartagena (España) Mejor Guion: El llanto del perro, de Federico Venzi y Jano Piccardo (Argentina) Mejor Fotografía: Un trago de infierno, de Pilar Boyle y Mariano Assef (Argentina) Mejor Actriz: Miranda de la Serna, por El Llanto del perro (Argentina) Mejor Actor: Pablo Martínez, por No Entres (Paraguay) Mejores Efectos Especiales: La lágrima del diablo, de Gonzalo Otero (Perú) Mejor Montaje: La lágrima del diablo, de Gonzalo Otero (Perú) Mejor Dirección de Arte: Predio Vazio, de Rodrigo Aragão (Brasil) Mención Gui.Ar: 1º C, de Gabriel Musco (Argentina) Mención Gui.Ar: Un susurro invocó mi nombre, de Emilia Cotella y John Mathis (Argentina) Premio Gui.Ar: El llanto del perro, de Federico Venzi y Jano Picardo. Escrito por Gonzalo Villegas, Federico Venzi y Miranda de la Serna (Argentina) Premio Mejor Montaje (EDA): El llanto del perro, de Federico Venzi y Jano Picardo. Editada por Bruno Adamovsky y Jano Piccardo (Argentina). COMPETENCIA ARGENTINA DE LARGOMETRAJES Jurado: Pablo Isola, Victoria Duclós Sibuet & Rocío Bilota Mejor Largometraje: Hiperrealidad, de Diego Medina (Argentina). Auspiciado por Sendfiles, Terrorífico Films y Estudio Silver. Mejor Dirección: Ojos verdes rojos malditos, de Pablo Vergara (Argentina). Auspiciado por Terrorífico Films. Mejor Guión: Ojos verdes rojos malditos, de Pablo Vergara (Argentina) Mejor Fotografía: Qonoq: lo que comemos nosotros, de Mario Caporali (Argentina) Mejor Actriz: Dina Colman, por 1ªC (Argentina) Mejor Actor: Paolo Borghi, por Hiperrealidad (Argentina) Mejores Efectos Especiales: Fin de semana de la dulzura, de Fernando Ulises Rubén Reale Toirán Mejor Montaje: Godzilla en Santa Fe, de Alexander Duré (Argentina) Mejor Dirección de Arte: Qonoq: lo que comemos nosotros, de Mario Caporali (Argentina) MENCIONES ESPECIALES Mención Especial por sus efectos: Ojos verdes rojos malditos, de Pablo Vergara. Mención Especial por la dirección: Hiperrealidad, de Diego Medina Mención Especial por la realización: Godzilla en Santa Fe, de Alexander Duré Premio AADA: Epuyén Leandro Ortega, por Qonoq: lo que comemos nosotros, de Mario Caporali (Argentina) Premio ADF: Hiperrealidad, de Diego Medina (Argentina) Premio AAC: Agustín Asís por Ojos rojos verdes malditos, de Pablo Vergara (Argentina). COMPETENCIA INTERNACIONAL DE CORTOMETRAJES Jurado: Julia Vega, Sergio Sosa & José Luis Santos Mejor Cortometraje Internacional: Filther, de Simen Nyland (Noruega). Auspiciado por Sendfiles Mejor Dirección Cortometraje: Iurima, de PV Lehtinen (Finlandia) Mejor Cortometraje Nacional: R12, de Facundo Aibar (Argentina). Auspiciado por Sendfiles, Piromanía FX y Estudio Silver. Mejor Guión: Luz diabla, de Patricio Plaza, Paula Buffo y Gervasio Canda (Argentina-Canadá) Mejor Fotografía: La presentación, de Nicolás Shujman (Argentina) Mejor Montaje: I am God, de Rui Wang (China) Mejor Actuación: Cecilia Marani, por La presentación (Argentina) Mención especial: Pimple, de Fernando Alle (Portugal) Mención especial: Konko, de Leo D’amico (Argentina) Mención especial: Es copia fiel, de Felipe Urtizbera (Argentina) Premio Fantlatam: Los elegidos, de Fercks Castellani (Argentina) Premio RAFMA – Edgardo “Pipo” Bechara El Khoury: Solsticio de invierno, de Pablo Herrera (Argentina) VOTO DEL PÚBLICO Voto del público Largometraje: La frecuencia Kirlian, de Cristian Ponce (Argentina) Voto del público Cortometraje: I am God, de Rui Wang (China). CONCURSO FIN DE SEMANA SANGRIENTO Jurado: Mariano Cattaneo, Christian Santiso & Julieta Quiroga 1er Premio Mejor Cortometraje ($1.000.000): Tenebrios, del equipo Barro Cine 2do Premio Mejor Cortometraje ($650.000): Sueño de retiro, del equipo Grela 3er Premio Mejor Producción Integral ($400.000): Bubu, del equipo Equipo Guantay Mejor Clase Z ($100.000): Hambre, del equipo Disocie Fraternal Mejor uso del tema: Iris, del equipo Epa Mejor uso del elemento narrativo: Ruido Rojo, del equipo Centenario Mejor uso del objeto: Todavía puedo salvarlo, del equipo Otro Plan films Mención especial 1: En el aire, del equipo Barderos Mención especial 2: Luxuria, del equipo Lambert VOTO DEL PÚBLICO: Voto del público: Dulce Filo, del equipo Mono Carmesí.

Hazte la muerta: Sin salida

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Por Maximiliano Curcio *Se advierte al lector que la nota podría contener spoilers Producida por Black Mandala, Play Dead, de Carlos Goitia se presenta como una rareza dentro de nuestra industria: un film de escasísimos diálogos —hablado en inglés, se trata de una coproducción entre Argentina y Nueva Zelanda— que se suma al boom de películas de terror independiente y asume la forma de un pequeño ensayo sobre la maldad intrínseca de nuestra condición. Desde el inicio, el relato se instala en un oscuro sótano, ubicado en el medio de la nada, donde la amenaza acecha en cada rincón y perturbadores actos perpetrados por un villano enmascarado funcionan como señales tempranas de un retorcido y siniestro plan de venganza. Un teléfono sonando introduce la ambigüedad: ¿aliado o enemigo? Goitia hace hincapié en primeros planos expresivos, alineando nuestro punto de focalización como espectadores con el de la víctima: ambos intentamos descifrar las perversas intenciones de quien lleva el pecado en el alma y pretende castigar para hacer justicia. Poco a poco, tomamos noción del horror circundante, mientras un esperado clima opresivo se impone. En este paisaje clausurado, la actriz Paula Brasca consigue recrear las intensas emociones que debe transmitir un personaje en peligro, componiendo una efectiva mezcla de miedo, inseguridad y confusión, atravesada por una adrenalínica desesperación, mientras su cuerpo oscila entre el dolor y la determinación de sobrevivir. La joven abducida comprende, tan pronto como es posible, una regla brutal del cautiverio: hablar implica morir. Rodeada de cadáveres y herida, sabe que es tiempo de fingir, y es esa su única defensa. Atrapada, llamativas fotografías le sirven (y también a la audiencia) de indudable señal. Play Dead, narrada desde el punto de vista de una mujer a merced de su captor, encerrada y librando una batalla cuerpo a cuerpo con este, parece inspirarse en la crudeza psicológica de El Silencio de los Inocentes (1991), también en la mirada claustrofóbica del thriller escandinavo contemporáneo. Y aunque ciertas escenas de suspenso fallan cuando caen en lugares comunes -derivando en fórmulas gastadas que reducen la experiencia emocional-, el film recupera su potencial cuando logra administrar con precisión la tensión acumulada, permitiendo que el desenlace surja como una consecuencia inevitable pero no evidente, otorgando así sentido al peligro que rodea al personaje que da vida la talentosa Brasca. Acompañado por una atractiva composición visual, donde predomina una paleta de colores opacos, el largometraje termina por construir un descenso perturbador hacia la trastornada crueldad humana, reafirmándose como una pieza singular, inquietante, y audaz dentro del panorama del terror vernáculo. Título: Hazte la muerta. Título original: Play Dead. Dirección: Carlos Goitia. Intérpretes: Paula Brasca, Damian “Pleitto” Castillo, Marta Quarleri, Catalina Motto, Luciana Contreras, Milagros Ribet, Daniela Roitman, Lara Idiart, Camila Lerchundi, Ana Buscarini y Milagros Tucci Layus. Género: Terror. Calificación: AM 16 años. Duración: 72 minutos. Origen: Argentina/ Nueva Zelanda. Año de realización: 2025. Distribuidora: 3C Films Group. Fecha de estreno: 04/09/2025. Puntaje: 6 (seis)

Semana de Sitges en Buenos Aires: Tres films en la Sala Lugones

Del jueves 4 al sábado 6 de diciembre se llevará a cabo en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530) la novena edición de la Semana de Sitges en Buenos Aires. El programa está integrado por tres largometrajes de diversos orígenes que participaron de la reciente 58a edición del Festival de Sitges, y una charla sobre el presente y futuro del cine de género en Argentina. El ciclo está organizado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires en conjunto con Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, con el acompañamiento de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina. La entrada es sin costo. Las localidades podrán retirarse en la boletería del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530) desde dos horas antes del comienzo de cada función. La agenda completa del ciclo es la siguiente: Jueves 4 El susurro (Argentina/Uruguay, 2025) Dirección: Gustavo Hernández Ibáñez Con Ana Clara Guanco, Marcelo Michinaux, Luciano Cáceres Huyendo de su violento padre, Lucía y Adrián se refugian en una mansión remota. Con la ayuda de una microcámara oculta en un gato, Lucía descubre un secreto aterrador: sus vecinos forman parte de una red criminal que secuestra a adolescentes para hacer películas snuff, y pretenden deshacerse de los hermanos. Mientras Lucía lucha por proteger a su hermano, debe enfrentarse a una oscura maldición familiar que los persigue hasta su nuevo refugio. “Con algo del folk horror (o, adaptado a nuestras tierras, del terror rural) que remite a Cuando acecha la maldad, el film de Gustavo Hernández Ibáñez se sostiene no tanto por su capacidad de sorpresa e innovación sino por el despliegue visual y sonoro (…), por las buenas actuaciones de Guanco y Michinaux, y por la solvencia del director para manejar (y dominar) los distintos registros del relato con criterio, una cuidada dosificación y la generación de atmósferas tan inquietantes como atractivas”. (Diego Batlle, Otros Cines). A las 21 horas (101′; DCP). El film será presentado por su director, Gustavo Hernández y los productores, Roxana Ramos, Fernando Díaz e Ignacio G. Cucucovich. Viernes 5 Singular (España/Finlandia, 2025) Dirección: Alberto Gastesi Con Patricia López Arnaiz, Javier Rey y Miguel Iriarte Doce años después de la muerte de su hijo, Diana y Martín deciden reencontrarse durante un fin de semana en su antigua casa del lago. Ella es especialista en Inteligencia Artificial, él abandonó la profesión para vivir alejado de la civilización. Cuando un enigmático joven con un misterioso parecido con el difunto hijo aparece en la casa, salen a la luz antiguos secretos y nuevas sospechas. Del pasado de la familia podría depender la existencia de un futuro. “La inteligencia artificial ha llegado a nuestras vidas antes de lo pensado, como ocurre muchas veces con aquello que asociamos al futuro y que nos hacen replantearnos nuestro lugar en un mundo donde nuestras capacidades cognitivas sean superadas. La ciencia ficción subyace bajo este thriller no en la imagen, sino en la mirada. ¿Somos sustituibles? Una pregunta que hoy cobra un espacio ineludible y que late en el corazón de nuestra película. El test de Turing que usaba Deckard en Blade Runner como prueba del algodón para discernir entre humano y replicante se ha roto también, es ya insuficiente, y hace necesario un gran test del espejo conceptual que tendremos que inventar y que Singular se propone contar desde un cine de actores, rostros, traumas que afloran y reflejos del espíritu humano, cuya defensa es el motor fundacional de este proyecto”. (Alberto Gastesi). A las 21 horas (93’; DCP). Sábado 6 Charla debate: Presente y futuro del cine de género en Argentina Con Mónica García Massagué, Gabriel Schipani y destacados referentes de la industria audiovisual. Modera Hernán Findling. La entrada es sin costo, el ingreso será por orden de llegada hasta colmar la capacidad de la sala. A las 18 horas. No dejes a los niños solos (México, 2025) Dirección: Emilio Portes Con Ana Serradilla, Ricardo Galina, Juan Pablo Velasco Por una emergencia de trabajo, Catalina Camacho, una joven viuda, se ve obligada a dejar a sus hijos a solas por unas cuantas horas. Esa noche, y con la casa a su disposición, Matías y Emiliano (de diez y siete años respectivamente), aprovecharán para desenterrar su preciada consola de videojuegos, sin saber que algo les hará creer, a cada uno de ellos por separado, que su hermano lo quiere matar para volverse el hijo único y favorito de su madre. “Con una premisa relativamente sencilla, Emilio Portes construye una película vibrante que rápidamente va de la libertad lúdica a los más peligrosos juegos mentales. Después de Belzebuth (2017), No dejes a los niños solos es la segunda incursión del cineasta mexicano, conocido principalmente por sus comedias, en el género de terror. (…) Con claras reminiscencias de Mi pobre angelito, de Chris Columbus, y Sexto sentido, de M. Night Shyamalan, No dejes a los niños solos es un emocionante ejercicio de terror psicológico que mezcla la tradición de las casas embrujadas con el peso de un trauma no resuelto”. (Cristina Álvarez López). A las 21 horas (98’; DCP).

Nueve auras: El difícil arte de la perfección

Por Maximiliano Curcio El reciente documental Nueve Auras, dirigido por Mariano Frigerio y estrenado en HBO Max, abre con una imagen poderosa: el trío de intérpretes principales de Nueve Reinas —Ricardo Darín, Gastón Pauls y Leticia Brédice— regresan al lujoso Hotel Hilton un cuarto de siglo después. El espacio ha cambiado, la geografía de la ciudad también; puertas afuera, el tiempo dejó huellas de modernidad, pero la memoria cinematográfica permanece intacta. Ese retorno funciona como una puerta de acceso al detrás de escena de un universo audiovisual que contiene la gesta de un par de obras fundamentales para la producción nacional durante la primera década del nuevo milenio.
El gran Fabián Bielinsky en pleno rodaje: se fue demasiado pronto.
Protagonista exclusivo del metraje, Fabián Bielinsky fue un singularísimo talento, prematuramente fallecido a la edad de 47 años. Obsesivo y minucioso narrador, fino e inteligente visionario, se entregaba por completo a cada proyecto que emprendía. Nueve Auras sigue su transición de ayudante de dirección —etapa integrada por Eterna sonrisa de New Jersey (1989), Alambrado (1990), No te mueras sin decirme adónde vas (1995), Sotto Voce (1996), Cohen vs. Rosi (1998) y El secreto de los Andes (1999)— hasta convertirse en un realizador al comando pleno de un rodaje y todas sus instancias. No hubo golpe de suerte alguno, solo puro talento presto a ser descubierto. El metraje incorpora entrevistas de archivo, tomas inéditas y una reconstrucción de momentos vitales que dan cuenta de un creador entregado a su oficio en veinticuatro por siete. Su entorno, con calidez y nostalgia, recuerda inconfundibles características de trabajo, donde prima la autoexigencia, la generosidad y una presión constante por superarse. Personalidades destacadas como Martín Hodara, Fernando Spiner y Carlos Sorín detallan el carácter disruptivo de un autor en ciernes: un estudioso de personajes, un cineasta afín a explorar la oscuridad del alma humana, ávido por llevar a la gran pantalla fascinantes historias de criminales, farsantes, engaños y estafas. Coreografías de cámara, mil trucos escenográficos, planos secuencia como marca registrada y una elegante lingüística cinematográfica definieron una manufactura artesanal que aún hoy genera asombro y es merecedora de elogios. Maquinaria de la perfección, Bielinsky ejercitó un estilo que revitalizó un ámbito golpeado, vaciado y menospreciado durante décadas. ¿Cómo era eso de que ‘nadie ve cine argentino’? Nueve Reinas, multipremiada y objeto de una remake hollywoodense (la mediocre Criminal), marcó un hito sin precedentes, mérito de su director y guionista. La irrupción en el panorama local de este gigante con corazón de niño constituyó, además, un antes y un después en la trayectoria de Darín, su actor fetiche y amigo.
Leticia Brédice, Gastón Pauls y el eterno Ricardo Darín reunidos para evocar al creador de Nueve reinas y El Aura.
Un lustro después, llegó El Aura, película de culto y pináculo consagratorio, que reafirmara las cualidades de su creador. Frigerio propone un seguimiento íntimo sobre los desafíos de una filmación llena de riesgos e imprevistos, en locaciones patagónicas. Este tramo del documental se nutre de las apariciones de Alejandro Awada, Dolores Fonzi y Nahuel Pérez Biscayart, así como de testimonios de afectos cercanos de Bielinsky —su compañera de vida, su hijo, amigos y compañeros de formación—, completando la figura de un artista que apenas pudo estrenar dos largometrajes y disfrutar de sendos sucesos. Nueve Auras captura su legado y lo celebra con genuina emoción: basta observar, con atención renovada, cómo un realizador único expandió los límites de lo posible dentro de una industria que aún hoy busca reemplazar el inmenso vacío que dejara. Título: Nueve auras. Dirección: Mariano Frigerio. Intervenciones de: Ricardo Darín, Gastón Pauls, Leticia Brédice, Dolores Fonzi, Nahuel Pérez Biscayart, Tomás Fonzi, Roly Serrano, Alejandro Awada, Cristina Moncayo, Martín Bielinsky, Pablo Bossi, Octavio Nadal, Damián Kirzner, Carlos Sorín, Martín Hodara, Fernando Spiner, Alejandro Carrillo Penovi, Marcelo Camorino y César Lerner. Género: Documental. Calificación: AM 13 años. Duración: 88 minutos. Origen: Argentina. Año de realización: 2025. Estreno Cine Arte Cacodelphia: 13/11/2025. Plataforma: HBO Max. Fecha de lanzamiento: 27/11/2025. Puntaje: 9 (nueve)

Batman Azteca: Un proto Bruce Wayne contra los conquistadores españoles

Por Alan Prince Una reimaginación del Hombre murciélago lo sitúa en un lugar y tiempo distintos. Lejos de la legendaria Ciudad Gótica ambientada en algún lugar del siglo XX, ahora la acción transcurre en la época del Imperio Azteca, dando un giro de 360 grados a la historia que ya conocemos. Teniendo a DC como parte de un Elseworld, el universo principal de animación aún es un misterio tras la frustrada experiencia de Crisis de Tierras infinitas. En esta ocasión tenemos una versión de Batman en la que el superhéroe debe lidiar con la llegada de los españoles en el siglo XV. Esta aventura presentada por Warner Bros. Animation es una colaboración entre Anima Estudios y Chatrone para DC Entertainment que podría ser considerada como un gran acierto, aunque también es verdad que cosechó varias críticas negativas. De arranque, ver un filme con este contexto histórico es un recordatorio de que fueron siglos en los que se romantizó esta masacre por parte de los españoles, pero en otras regiones como México o Europa, la situación toma otra interpretación y, a decir verdad, el filme refleja lo que pasó, adornado con referencias a personajes de DC muy reconocibles. Batman Azteca: Choque de Imperios no hace más que recordarles a los españoles que fueron unos genocidas cuando invadieron América y cuán lejos estuvieron de hacer un bien; es historia documentada, sí, pero también predomina la ficción y creo que la prensa en los países mencionados es un tanto injusta con la película y se lo toma de manera personal. Ya vimos otras encarnaciones del Hombre murciélago, ambientadas en Japón, incluso a principios del siglo XX (Batman by Gaslight) o con un sinfín de orígenes cambiados (Dioses y Monstruos) o incluso la de su contraparte Superman, con Red Son a la cabeza; lejos de sentirse como un intento de inclusión forzada, se percibe orgánico y con una intención de hacer a Batman un personaje más global. Este Elseworld no hace más que reafirmar que DC en animación es indiscutiblemente superior a su competencia; en mayor o menor medida, Warner nos recuerda que está en un gran momento. Título: Batman Azteca: Choque de imperios. Título internacional: Aztec Batman: Clash of Empires. Dirección: Juan Jose Meza-Leon. Voces originales: Horacio García Rojas, Omar Chaparro, Álvaro Morte, Jorge R. Gutiérrez, José Carlos Illanes. Doblaje al inglés: Jay Hernandez, Raymond Cruz, Luis Bermudez, Christian Lanz, Alejandro Antonio Ruiz. Género: Animación, Fantasía, Aventuras. Calificación: AM 13 años. Duración: 89 minutos. Origen: México/ EE.UU. Año de realización: 2025. Distribuidora: HBO Max. Fecha de estreno: 07/11/2025. Puntaje: 8 (ocho)

La infiltrada: El cine como puerta de acceso y memoria

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Por Maximiliano Curcio En la España de los años ‘90, la presencia de ETA (Euskadi Ta Askatasuna) se erigió como una sombra persistente sobre la vida sociopolítica, moldeando debates públicos, estrategias gubernamentales y la percepción cotidiana del miedo y la resistencia civil; sus atentados no solo fracturaron comunidades, sino que también obligaron a una sociedad entera a repensar los límites entre identidad, violencia y democracia. Frente a este pasado complejo, el cine se vuelve un instrumento especialmente valioso: permite revisitar aquellas heridas desde la distancia crítica y la empatía humana, ofrecer matices y, sobre todo, habilitar un espacio simbólico en el que espectadores de distintas generaciones puedan indagar cómo esos años turbulentos siguen interrogando en la actualidad. En dichas coordenadas políticas, sociales y territoriales (principalmente, la organización terrorista operó dentro y alrededor del País Vasco) se inserta un film como La Infiltrada, dirigida por Arantxa Echevarría —quien además coescribió el guion junto a Amèlia Mora—. Recientemente estrenada en salas locales, logró un resonante triunfo en la 39ª edición de los Premios Goya: obtuvo el galardón a Mejor Película, compartido ex aequo con El 47, constituyendo la primera vez en la historia del cine español en la que este premio se reparte. Se encuentra protagonizada por Carolina Yuste -quien se alzó con la categoría Mejor Actriz Protagonista por su papel en la mencionada cita del cine hispano- y por el reconocido intérprete Luis Tosar, Una agente que vivió ocho años infiltrada en ETA, obligada a asumir un nombre ajeno y una existencia duplicada y paralela, se convierte en el eje de un relato basado en hechos verídicos que hasta hace poco tiempo permanecían en silencio. Poco —o nada— se conocía de esta figura que dejó de existir para el mundo exterior, salvo para el hombre que la reclutó (Tosar, en la piel del jefe del escuadrón policial) y que actuaba como su único vínculo con la realidad. ¿Cuáles son sus verdaderas motivaciones para asumir semejante misión? ¿Existe allí afuera algún rastro de vida que pretenda recuperar? La omnipresente música incidental de Fernando Velázquez brinda contexto emocional a la extrema presión que sufre la protagonista por cumplir órdenes letales, mientras intenta comprender la raíz de una cronología temeraria y los ideales devastadores que la atravesaron. El largometraje reconstruye, con gran pulso narrativo y sustentado por grandes actuaciones, encuentros planes y estrategias, persecuciones y escuchas encubiertas; siempre al borde del fracaso, el peligro merodea. Producida y montada por mujeres, aspecto no menor en un campo habitualmente dominado por lo masculino, La Infiltrada, asume los desafíos de narrar una existencia quebrada y un país marcado por heridas abiertas, ofreciendo un sólido thriller dramático de sostenida tensión. En su afán por dar forma a su denuncia, la galardonada cinta no solo expone el vértigo de la clandestinidad, sino que también imprime una huella perdurable en la memoria española, iluminando un capítulo real cuya complejidad aun repercute en el presente. Título: La infiltrada. Título original: Idem. Dirección: Arantxa Echevarría. Intérpretes: Carolina Yuste, Luis Tosar, Diego Anido, Íñigo Gastesi, Víctor Clavijo, Nausicaa Bonnín, Pepe Ocio y Pedro Casablanc. Género: Basado en hechos reales, Thriller, Drama. Calificación: AM 13 años. Duración: 118 minutos. Origen: España. Año de realización: 2024. Distribuidora: CDI Films. Fecha de estreno: 27/11/2025. Puntaje: 8 (ocho)

La Diplomática (Temporada 3): ¿Segunda Dama o embajadora?

Por Francisco Nieto, corresponsal en España *Se advierte al lector que la crítica contiene spoilers La tercera temporada de La Diplomática va un poco más allá de la simple continuación de la trama. Plantea una pregunta directa sobre lo absurdo de introducir la ambición personal en la rígida maquinaria del poder internacional. Lo que comenzó como un trepidante thriller político que equilibraba la compleja política exterior con un matrimonio intrincado, ahora se presenta como una profunda reflexión sobre la precariedad política. La serie apenas da tregua antes de que el orden establecido se derrumbe con la repentina muerte del presidente Rayburn (Michael McKean). Esta ruptura interna eleva a la vicepresidenta Grace Penn (Allison Janney) a la presidencia e inmediatamente trastorna el panorama geopolítico. La embajadora Kate Wyler (Keri Russell) y su esposo, Hal (Rufus Sewell), se ven inmersos en la onda expansiva resultante, y su frágil relación se ve sometida a una nueva prueba. La temporada gira en torno a la audaz decisión de nombrar a Hal vicepresidente. Kate se enfrenta a un dilema acuciante: ¿puede la embajadora de Estados Unidos en el Reino Unido ocupar el cargo, a menudo ceremonial, de segunda dama y conservar su influencia diplomática, o debe renunciar a una de ellas en aras de la otra? La trama se propone examinar el cálculo de poder basado en el género y la delgada línea que separa la influencia del acceso. La elección de Hal por parte de Penn, en lugar de la aparentemente más preparada Kate, redefine el panorama de poder de la serie con una ironía deliberada. El nombramiento sitúa a Hal, el eterno intrigante y estratega político, más cerca que nunca del círculo íntimo. Este cambio funciona como una inversión de influencia. El ascenso de Hal deja a Kate sin poder directo y pone en entredicho su autoridad diplomática previamente consolidada. Sus iniciativas ahora llegan condicionadas por la posición superior de su marido. Su proximidad al poder aumenta, mientras que la independencia de este se vuelve sospechosa. El resultado es una deliciosa paradoja política. Esa paradoja crea el dilema de Kate: el vínculo entre embajadora y segunda dama. Un miembro del personal de la Casa Blanca califica la situación de «absurda», y tiene toda la razón. Le siguen absurdos logísticos. Kate debe ir de un lado a otro del Atlántico, compaginando las negociaciones del tratado en Londres con las obligaciones ceremoniales en Washington, D.C. Este frenesí forzado proporciona el humor seco y observacional de la serie. La vemos adoptar tácticas cada vez más desesperadas, a veces hilarantes, para hacerse oír sobre las consecuencias del HMS Courageous por encima del clamor interno. La situación se interpreta como una metáfora de la presión institucional a la que se enfrenta cualquier profesional moderno que intenta mantener una carrera exigente dentro de una alianza sumamente ambiciosa. Keri Russell da solidez a la serie. Su Kate Wyler combina una aguda competencia intelectual con una palpable y cansada desesperación. Russell transmite la agobiante presión de una mujer que debe demostrar constantemente su valía profesional bajo la difusa sombra política de su marido. Su negativa a ajustarse a las expectativas diplomáticas convencionales —su famoso cabello despeinado, su rechazo a los códigos de vestimenta formales— se percibe como una disidencia deliberada. Estas elecciones no son meras excentricidades; se interpretan como gestos políticos. Kate conserva esa cualidad de luchadora incansable incluso cuando ostenta el poder estatal. La tercera temporada llega en su punto álgido. La serie ha evolucionado desde su premisa inicial hasta convertirse en una obra televisiva fluida y segura. Una precisa combinación de inteligencia, ritmo trepidante e interpretaciones matizadas garantiza sus objetivos emocionales y temáticos. Título: La Diplomática (Temporada 3). Título original: The Diplomat. Dirección: Alex Graves, Tucker Gates y Liza Johnson. Creadora: Debora Cahn. Intérpretes: Keri Russell, Rufus Sewell, Allison Janney, Bradley Whitford, Nana Mensah, Ali Ahn, Rory Kinnear, David Gyasi, Celia Imrie y Aidan Turner. Género: Serie, Drama, Política, Thriller. Calificación: AM 16 años. Duración: 8 episodios de entre 41 y 54 minutos. Origen: Reino Unido/ EE.UU. Año de realización: 2025. Plataforma: Netflix. Fecha de estreno: 16/10/2025. Puntaje: 8 (ocho)

En sueños: Fantasías infantiles

Por Francisco Nieto, corresponsal en España Son un clásico de la oferta de Netflix: películas y series de animación para todos. Recientemente, el servicio de streaming se ha basado principalmente en material de eficacia probada. Por ejemplo, la serie Splinter Cell: Deathwatch, sobre un poderoso agente basada en la serie de videojuegos del mismo nombre. Las películas Dr. Seuss: Los Sneetches, sobre la comunidad y la apertura hacia los demás, y The Fools, ambientada en un peculiar parque temático, se basaron en libros infantiles del Dr. Seuss y Roald Dahl, respectivamente. Para quienes no les pareció original y prefieren una creación que sí lo sea, En sueños ofrece precisamente eso. Aquí no hay material franquiciable que valga, ni nombres conocidos que puedan usarse con fines comerciales. Stevie, de doce años, ama a su familia más que a nada. Le preocupa especialmente que sus padres se separen. A su madre, Jenn, le han ofrecido un nuevo trabajo, pero esto le obligaría a mudarse a otra ciudad. Su padre, Michael, no ayuda mucho a mantener a la familia; no gana lo suficiente como músico. ¿Qué pueden hacer entonces? Cuando Stevie y su hermano menor, Elliot, encuentran un libro especial, se les ocurre una idea. Se supone que les ayudará a entrar en el mundo de los sueños y conocer al Hombre de Arena. Según el libro, posee poderes mágicos y podría concederles el deseo de salvar a su familia. Pero para lograrlo, deberán encontrar su camino a través de este extraño mundo de sueños y superar numerosas aventuras… Aunque hayamos indicado con anterioridad que se trata de una película que no depende de ningún título anterior esto no significa que todo aquí sea realmente original. La idea de viajar a través de un mundo onírico no es nada innovadora. En la misma plataforma podemos encontrar alguna película actual con similitud de temática: El país de los sueños. Y si nos referimos al ámbito de la animación, se han estrenado títulos tan diversos como El pequeño Nemo, Paprika y Mina y el mundo de los sueños. En ese sentido, el film que nos ocupa se mueve en terreno familiar. El concepto de combinar una aventura tan fantástica con una crisis personal, que se resuelve de esta manera, también es bastante común. Por lo tanto, cualquiera que solo lea la descripción de la película podría sentirse en principio poco inspirado para embarcarse en este viaje. Y aun así, vale la pena. La película realmente florece cuando comienzan los episodios oníricos. En sueños se inspira en sueños (perdón por la repetición) que probablemente le resultarán familiares a la mayoría de los espectadores. Soñar con perder los dientes, por ejemplo, es un clásico. Hay otras cosas más inusuales y personales. Sin embargo, nunca llega a ser realmente extravagante; los cineastas probablemente no querían abrumar al público joven con aspectos demasiado abstractos. Pero hay suficiente para mantenerte enganchado y ofrecer variedad. Nunca se sabe qué esperar a continuación. Esta aventura está entrelazada con temas muy terrenales. La lucha por mantener unida a una familia es algo con lo que muchos podrán identificarse. A esto se suman preguntas existenciales, como la necesidad de las malas experiencias. Si bien nunca llega a profundizar demasiado —la película está claramente dirigida a un público infantil—, sí ofrece mucho material para la reflexión y el debate entre los más pequeños de la casa, algo que no siempre ocurre con las películas de animación. Visualmente atractiva y, en ocasiones, encantadora e ingeniosa, el veterano de Pixar, Alex Woo, ha debutado con éxito con su primer largometraje. Especialmente con la llegada de la Navidad, En sueños es una obra encantadora y cautivadora, que combina el escapismo con reflexiones sobre la vida cotidiana. Título: En sueños. Título original: In Your Dreams. Dirección: Erik Benson & Alex Woo. Voces originales: Jolie Hoang-Rappaport, Elias Janssen, Craig Robinson, Simu Liu, Cristin Milioti, Gia Carides, Omid Djalili, SungWon Cho y Zachary Noah. Género: Animación, Fantástico, Aventuras, Comedia. Calificación: ATP. Duración: 90 minutos. Origen: EE.UU. Año de realización: 2025. Plataforma: Netflix. Fecha de estreno: 14/11/2025. Puntaje: 7 (siete)

Karla: El valor de romper el silencio

Por Mónica Grau Seto, corresponsal en España Karla es un drama alemán con el que debuta la directora Christina Tournatzés y está escrito por Yvonne Görlach. Nos adentra en uno de los temas más silenciados y dolorosos de la sociedad: el abuso infantil en el entorno familiar. La historia nos sitúa en Múnich en 1962, narrando la historia de Karla Ebel, una niña de 12 años, que armada de coraje, decidió denunciar a su padre por abuso sexual, tras escapar de su hogar, siendo el primer caso en Alemania donde una menor de edad conseguía llevar a juicio a su padre. La película enmarca muy bien la época y el contexto, en un tiempo en la que la voz de los niños apenas era escuchada y la violencia dentro del hogar se justificaba como “método de crianza”, por lo que el acto de Karla se convierte en un grito de resistencia y dignidad. De este modo la trama sigue a la niña en su difícil camino hacia la justicia, ya que tras escapar de su hogar, esta acude sola a la comisaría y exige hablar con un juez, negándose a relatar su historia a un desconocido, aunque sea policía. Ella necesita ser escuchada por una figura de autoridad que pueda juzgar y encerrar a su padre. Su esperanza recaerá en el veterano juez Lamy, quien, a pesar de la desconfianza inicial al no tener pruebas físicas ni testimonios a favor de la niña, decide escucharla y acompañarla en su búsqueda de justicia. La directora logra un acercamiento respetuoso y profundamente humano al relato, como su decisión de narrar la historia desde la perspectiva de la niña, prescindiendo de música, que podría ser un elemento emocional externo, y apostando por el poder del silencio que dota a la película de una fuerza inusitada. La directora no quería que la música buscara manipular la emoción, ya que la historia ya es lo suficientemente poderosa. El filme, lejos de recrearse en el morbo y escenas explicitas, apuesta por la sobriedad y la contención, mostrando el sufrimiento de la protagonista a través de silencios y miradas evitando cualquier explicitud innecesaria. Como cualquier niña muestra su imaginación y la utilizará como método de escape y disociación, ya cada vez que algo terrible le sucede, ella metafóricamente imagina estar buceando. Alejándose mentalmente de su cuerpo, ya que debajo del agua está el refugio donde puede gritar en silencio y huir de esa terrible realidad. Karla es la narradora de la historia y su protagonista, e iremos descubriendo su sufrimiento a través de recuerdos, imaginación y aunque muchas veces no pueda decirlo con palabras, y por bloqueo, entenderemos todo ese dolor. Respecto a los abusos, vemos escenas difuminadas y entrecortadas, la niña escondiéndose, la espalda del padre, unas sábanas, él arrastrándola de debajo de la cama… pero no se muestra nada, ya que no hace falta ver pasa saber lo que le sucede. Hay muchos momentos con silencio, tanto por parte de la niña como de los dos adultos que se convertirán en su apoyo, el juez Dr. Lami y su secretaria que están apoyándola, y comparten su dolor y rabia. Poco a poco el juez irá consiguiendo que la niña confíe, y aunque hay muchas palabras que no puede decir por dolor y bloqueo, le dará su tiempo y espacio para que entienda que por fin un adulto cree sus palabras y va a ayudarla a encontrar justicia. El espectador no es testigo directo de los hechos, sino que los siente a través de los ojos y recuerdos de Karla, compartiendo su desconcierto, su miedo y su valentía. La interpretación de Elise Krieps como Karla es conmovedora, transmitiendo con sutileza el dolor y la determinación de una niña que se niega a ser silenciada, durante el rodaje estuvo acompañada en todo momento por su madre, la actriz Vicky Krieps (Hasta el fin del mundo). Pero no es solo un drama legal, sino también una denuncia social, ya que la película recuerda que, según datos de Unicef, más de 370 millones de niñas y mujeres han sido víctimas de abusos sexuales antes de los 18 años, y que la mayoría de estas agresiones se producen en el entorno familiar. El miedo a no ser creídas y las represalias hacen que muchas víctimas nunca lleguen a denunciar. El filme subraya la importancia de escuchar y proteger a los menores, y denuncia la complicidad del silencio adulto, tanto en el hogar como en las instituciones que deberían proteger a los niños. Una película necesaria, valiente y profundamente conmovedora, ya que estos abusos se dan en todas partes y no sólo en el tercer mundo. Su mayor logro es devolver la voz a quienes no la tuvieron y recordarnos que actualmente demasiados niños y niñas siguen hablando al vacío y siendo víctimas de estos abusos. La cinta es un gesto de escucha y una llamada a la acción para que la sociedad no vuelva a mirar hacia otro lado, hay que actuar y proteger a la infancia. Un drama que dignifica a su protagonista y a todas las víctimas que, como ella, se atrevieron a romper el silencio. Título: Karla. Dirección: Christina Tournatzés. Intérpretes: Elise Krieps, Rainer Bock, Imogen Kogge, Torben Liebrecht, Katharina Schüttler, Robert Hunger-Bühler, Frank Vockroth y Carlotta von Falkenhayn. Género: Basado en hechos reales, Drama. Calificación: AM 16 años. Duración: 105 minutos. Origen: Alemania. Año de realización: 2025. Distribuidora: Mirada Distribución. Fecha de estreno: 27/11/2025. Puntaje: 7 (siete)