Por Juan Alfonso Samaja
*Se advierte al lector que la nota contiene spoilers
Mike Sardina (Hugh Jackman) es un músico de poca monta que toca en algunos bares; un alcohólico en recuperación y veterano de Vietnam, que trabaja como mecánico para poder dedicarse a lo que realmente le apasiona: el entretenimiento musical y la performance. Desde el momento en que ve a Claire (Kate Hudson) en el escenario interpretando a Patsy Cline, descubre en ella la misma pasión, y ambos descubren una afinidad cósmica que da inicio a una historia de amor tanto dentro como fuera del escenario que comparten. Basada en el documental homónimo (2008) de Greg Kohs, la película sigue las peripecias de Mike y Claire en su camino hasta convertirse en Lightning y Thunder, una banda tributo a Neil Diamond que los lleva desde un pequeño garaje a la gloria de los bares de poca monta hasta un inesperado estrellato en Milwaukee.
Crítica
El relato está, en líneas generales muy bien hecho. En el contexto general de las producciones norteamericanas mainstream, que ahogan con la representación excluyente de una clase media o medio-alta (cuando no, lisa y llanamente aristocrática) y sus dilemas burgueses que ni siquiera rozan el mérito de la reflexión existencial de una burguesía decadente, la representación de una clase trabajadora, con sus problemas materiales básicos, no deja de constituir una bocanada de fresco realismo.

Las actuaciones son muy logradas, y el retrato que consiguen Hugh Jackman y Kate Hudson, si bien demasiado edulcorado en relación a lo que se aprecia en el documental de referencia, resulta creíble. En este sentido, la película toma la decisión de “normalizar” unos caracteres, decisión que el documental, en efecto, no sigue. Esto se nota, en particular en la “estereotipación” estética y psicológica de los personajes: los actores son más hegemónicos, cantan y tocan mejor, parecen tener más y mejores recursos, están en una casa mejor, etc., que los protagonistas reales de la historia. Sin embargo, lo que llama la atención de manera más insidiosa es el esfuerzo que el relato hace por presentar a estos personajes en el marco de una estabilidad mental, como la de cualquiera, cosa que el documental está bastante lejos de hacer. Para quien conoce el documental se hace evidente que estos personajes son –para usar una expresión coloquial- un poco border. Por el contrario, la estrategia de la película es mostrarlos como personas comunes y corrientes; para ello, específicamente se ha dejado de lado cuanto se ha podido el componente de la salud mental.
En cuanto al relato en general, quizás peca en exceso de un temperamento pragmático, que lo impulsa a ir constantemente hacia adelante, dando poco espacio a la dimensión expresiva e incluso mostrativa en relación a los acontecimientos trágicos y dramáticos que se presentan. Y en este sentido, la película se ubica en el polo opuesto del documental, que -en su crudeza narrativa- no teme mostrar la mugre, y la indignidad material en la que vive la clase trabajadora.
Por otra parte, se advierte cierta inverosimilitud en relación al modo en que se presentan los acontecimientos asociados al accidente de Claire, al estrellato de la pareja, y el accidente de Mike, que resultan demasiado gratuitos, repentinos y desconectados respecto del acontecer narrativo general. Creo que el problema no es tanto el contenido expuesto, sino la forma en que ha sido expuesto; deberían haber sido mejor preparados, sobre todo en lo concerniente al personaje Mike.

El último comentario que quisiera hacer está asociado al mensaje presupuesto de la película, a saber: la idea de que dos personas que tienen un sueño tan grande pueden llegar muy lejos, etc. No pretendo ser pesimista, y refutar con argumentos materiales una visión excesivamente idílica, como la que se desprende del llamado “sueño americano”, pero sí me parece necesario remarcar que la misma película que tematiza esta lógica “individual”, presenta de manera ostensible a esa comunidad organizada de amigos, familiares, colegas que no dudan en apoyar a los protagonistas. Es falaz que Mike y Claire resuelven sus tragedias individuales, familiares, etc., únicamente por su propia autodeterminación; en todo momento hay gente que ha creído en ellos, que ha apostado –simbólica y materialmente- por ellos, que abandona proyectos personales por ellos, etc. Esa comunidad es la que alcanza los objetivos soñados, no los sujetos que se benefician del esfuerzo.
Título: Song Sung Blue: Sueño inquebrantable.
Título original: Song Sung Blue.
Dirección: Craig Brewer.
Intérpretes: Hugh Jackman, Kate Hudson, Michael Imperioli, Ella Anderson, King Princess, Mustafa Shakir, Hudson Hensley, John Beckwith, Fisher Stevens y Jim Belushi.
Género: Basado en hechos reales, Drama, Música.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 133 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2025.
Distribuidora: UIP.
Fecha de estreno: 08/01/2026.
Puntaje: 8 (ocho)
