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sábado, 14 marzo 2026
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Playa de lobos: Un espejismo

Por Maximiliano Curcio

Con protagónico de Guillermo Francella y Dani Rovira, y bajo la dirección de Javier Veiga —cuyos créditos de guion le corresponden también—, la esperada película se presenta como un enigmático duelo psicológico entre dos auténticos polos opuestos. En dicha premisa inicial, comedia e intriga se fusionan con la promesa de un juego de tensiones verbales que, en teoría, debería sostener el andamiaje dramático.

A primera vista, la pregunta surge inevitable: ¿qué lleva a un actor como Guillermo Francella a embarcarse en una propuesta como Playa de Lobos? Una considerable paga y la inserción en un mercado cinematográfico de primer mundo son, desde luego, motivos más que suficientes. Con los pobres resultados a la vista, el regreso del astro argentino a la industria fílmica española, de la que formara parte en un notable film como Atraco una década y media atrás, acaba resultando deslucido. No obstante, el fracaso de la propuesta no le es imputable: su magnetismo y carisma son el principal sostén de una propuesta endeble; con oficio y presencia en pantalla, logra arrancar carcajadas allí donde el guion apenas esboza situaciones.

El supuesto eje de la narración, dos personajes en pugna, se sostiene en diálogos poco sustanciosos que recorren pasajes de franca nimiedad. Abundan juegos de palabras que no conducen a nada, citas a Neruda algo descolocadas y cálculos matemáticos para deficientes coeficientes, todo ello entremezclado con vetas poéticas que, es cierto, por momentos enriquecen la siempre apreciada metáfora. A su vez, la inclusión de secuencias oníricas que quiebran la lógica narrativa deja ver influencias que nunca terminan de integrarse con organicidad al tono general del relato.

Entre caipirinhas y mojitos pasamos el mal trago, mientras paradisíacos paisajes funcionan como escenografía de postal turística, más cercana al catálogo vacacional que al espesor dramático que la historia requiere. En el plano argumental, todo es asunto de negociado entre los protagonistas: corderos con piel de lobo o viceversa. La excusa narrativa —que podría haber sido fértil— no es correctamente aquí explotada y apenas alcanza a poner de manifiesto dilemas éticos y morales que recién hacia el desenlace condensan lo mejor de la propuesta.

Carnavales y orquestas Terhian terminan de decorar un film mediocre cuya consistencia narrativa, como pez fuera del agua, boquea sin encontrar su propio oxígeno. Por lo demás, un humor burdo y simplón estereotipa tanto a la clase trabajadora española como a tipos de mala calaña, reduciendo matices y empobreciendo el conflicto. Así, lo que prometía ser un enfrentamiento psicológico de alto voltaje queda diluido en una superficie vistosa pero liviana, donde el talento de sus intérpretes apenas logra sostener aquello que la puesta no alcanza a consolidar.

Título: Playa de lobos.
Dirección: Javier Veiga.
Intérpretes: Guillermo Francella, Dani Rovira, Javier Veiga, Antonia San Juan, Marta Hazas, Denisse Peña, Alfred Tapscott, Alessandro Prevedelli, Ayoze Sarabia y Javier Alozén.
Género: Comedia, Intriga. Calificación: AM 13 años.
Duración: 97 minutos.
Origen: España/ Argentina. Año de realización: 2025.
Distribuidora: Buena Vista.
Fecha de estreno: 26/02/2026.

Puntaje: 4 (cuatro)

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