Estrenada mundialmente en 2025 en el Festival Internacional de Cine de Venecia, donde obtuvo el Premio del Público, Calle Málaga —dirigida por la realizadora marroquí Maryam Touzani y escrita en colaboración con Nabil Ayouch— propone un delicado retrato sobre la memoria, el arraigo y las fracturas familiares. La película, protagonizada por Carmen Maura junto a Marta Etura, Ahmed Boulane y María Alfonsa Rosso, sigue a María Ángeles, una mujer española de 79 años que ha hecho de Tánger su hogar durante décadas y cuya vida se ve sacudida cuando su hija llega desde Madrid con la intención de vender el departamento familiar. En esa disputa íntima por el espacio habitado —y por los recuerdos que lo sostienen— la protagonista emprende una obstinada defensa de su lugar en el mundo.
Coproducida entre Marruecos, España, Francia, Alemania y Bélgica, la película tuvo un destacado recorrido festivalero que incluyó su paso por el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, donde obtuvo el Astor Piazzolla a Mejor Largometraje y el Premio del Público, además de consagrar a Maura como mejor actriz. Luego de haber sido seleccionado como representante de Marruecos en la carrera por el Oscar a la Mejor Película Internacional, arriba a las salas locales con amplias expectativas.

El cine, como la cocina, encuentra a menudo en lo local el secreto de su sabor más perdurable. En Calle Málaga, esa cualidad parece desplegarse con la misma precisión con que se preparan las delicias culinarias autóctonas: cada gesto, cada pausa, cada mirada nos convida de un banquete sensorial, mediante el cual se erige la presencia de Carmen Maura, auténtico ícono del cine español, cuya interpretación descubre matices a cada tramo: verla actuar es asistir a un arte paciente y depurado, donde la ternura, la picardía, el humor y la fragilidad se combinan en una mezcla irrepetible, recordándonos que algunas presencias —como ciertos manjares— conservan intacta su capacidad de sorprender incluso al paladar más experimentado.
El film reúne en el centro de su relato a dos talentos intergeneracionales del cine español: la mencionada Maura y Marta Etura, cuyos personajes encarnan el reencuentro de una madre y una hija atravesadas por el tiempo y las decisiones que lo han modelado. ¡Cuando los hijos crecen y las madres envejecen! En un cruce íntimo de miradas y reproches, la película encuentra uno de sus núcleos más fértiles: el de los sueños postergados y las vidas que, por distintas circunstancias, han debido acomodarse a lo que quedó pendiente.
La llegada de la hija reactiva un vínculo suspendido y, al mismo tiempo, reabre la pregunta por el suelo al que se pertenece, ese territorio emocional donde la identidad se arraiga más allá de cualquier geografía. Sin embargo, allí donde podría insinuarse la posibilidad de una reconciliación o de nuevas oportunidades para recomponer el lazo, el desarrollo de la trama decide avanzar en otra dirección, desplazando el foco hacia tensiones más profundas y menos conciliadoras. De este modo, el reencuentro no se resuelve en una restauración afectiva, sino que pone de manifiesto -aún con sus inconsistencias- las diferencias de tiempo, de expectativas y de proyectos de vida terminan por revelar que el pasado compartido no siempre garantiza un porvenir común.

En paralelo, Calle Málaga encuentra buena parte de su color y vitalidad en el tejido cultural que atraviesa sus escenas cotidianas. La cultura futbolística —ese espectáculo masivo que convoca pasiones colectivas— irrumpe como un pulso popular que atraviesa bares, televisores encendidos y conversaciones callejeras -guiño a Messi incluido- recordando la dimensión comunitaria de la vida urbana. A ese clima se suman las costumbres de la tradición española, pequeñas marcas que impregnan el ambiente y devuelven al relato una textura profundamente ibérica. Pero el film no se detiene allí: en su paisaje humano también asoman otras presencias, otras lenguas, fruto de la confluencia de culturas inmigrantes que enriquecen el entramado social.
En este maridaje —entre lo propio y lo adoptado, lo perdido y lo recuperado— la realizadora compone un mosaico atractivo donde las pasiones reverdecen y las identidades no aparecen como territorios cerrados, sino como espacios atravesados por intercambios y nuevas formas de pertenencia.
Título: Calle Málaga.
Título original: Idem.
Dirección: Maryam Touzani.
Intérpretes: Carmen Maura, Marta Etura, Ahmed Boulane, Miguel Garcés, Imèn Akandouch, Tarik Rmili y María Alfonso Rosso.
Género: Drama.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 116 minutos.
Origen: Marruecos/ Francia/ España/ Alemania/ Bélgica.
Año de realización: 2025.
Distribuidora: Mirada Distribución.
Fecha de estreno: 05/03/2026.
Puntaje: 6 (seis)
