Del martes 17 de marzo al sábado 4 de abril se llevará a cabo en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530) un ciclo denominado Boris Karloff: el hombre y la bestia – Parte 1. El programa pasa revista a algunos de los títulos más emblemáticos de la carrera del actor británico, referente ineludible del cine de terror y aledaños, e incluye grandes clásicos y films poco vistos de una filmografía que atraviesa cinco décadas. El ciclo, que tendrá una segunda parte al finalizar el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI), está organizado por el Complejo Teatral de Buenos Aires, dependiente del Ministerio de Cultura de la Ciudad, junto con la Fundación Cinemateca Argentina.
“A lo largo de cuatro décadas de su vida, el nombre de Boris Karloff no se identifica solamente con una estrella del cine, sino que hace pensar al mismo tiempo en un cierto tipo de personajes. No hay duda de que esa identificación comenzó con Frankenstein (1931, James Whale), pero se fue haciendo más profunda con los años en interpretaciones igual de intensas y brillantes en películas de terror (…) Sin embargo, dedicó la misma concentración y sentido de la responsabilidad a films como The Haunted Strangler (1958, Robert Day), al igual que lo hizo en papeles más complejos en películas como La patrulla
perdida (1934) de John Ford; o en los escenarios de Broadway. (…) En 1966, su soberbia labor como narrador en el espléndido mediometraje de animación de Chuck Jones Cómo el Grinch robó la Navidad, basado en el libro del Dr. Seuss, ayudó a hacer de esta obra un clásico perdurable. Teniendo en cuenta la naturaleza de la mayoría de las películas en que trabajó (unas 140 en total, incluyendo 40 mudas, empezando como extra en 1916), no resulta tan sorprendente que en la mayoría de los casos su presencia trascendiera a las propias obras; pero el hecho de que el público del mundo entero siguiera admirándole después de tantos films de terror es un caso único. Sabían que la presencia de Karloff en la pantalla, aunque fuera en la peor de aquellas películas, ponía en ellas un poco de su tremendo talento, elegancia e ingenio. (…) Sin embargo, el público también sabía hasta cierto punto que aquel pérfido villano consumado era en realidad un caballero británico culto y con gusto (a quien escandalizaba la falta de amabilidad y que siempre se mostraba educado), con una capacidad para reírse de sí mismo y de sus papeles, y con mucha gratitud hacia el público por su cariño. Esa era una de las razones por las que siguió trabajando nada menos que hasta los 81 años. No era más que un actor, decía, que había tenido la suerte de encontrar un hueco en la pantalla y, mientras la gente siguiera queriéndole, no tenía ningún derecho a retirarse”. (Peter Bogdanovich, Who the Hell’s in It).
La agenda completa del ciclo es la siguiente:
Martes 17
La patrulla perdida (The Lost Patrol; EE.UU; 1934)
Dirección: John Ford
Con Victor McLaglen, Boris Karloff, Wallace Ford
Durante la Primera Guerra Mundial, una patrulla británica recorre a caballo el desierto de la Mesopotamia. El disparo de un tirador oculto acaba con la vida del oficial al mando. Un sargento deberá entonces conducir a sus hombres hacia un impensado refugio: un oasis con una mezquita en ruinas.
“Boris Karloff tuvo muchos otros trabajos memorables en los años 30. Dos estupendos roles secundarios (y no terroríficos) en films clásicos fueron el del gánster perdedor en Caracortada (1932, Howard Hawks) y el del soldado fanático religioso convertido en una especie de demente profeta del desierto en La patrulla perdida”. (Diego Curubeto, Cine bizarro).

“Aunque el tiempo nos obligue ahora a considerar La patrulla perdida con menos entusiasmo, no es menos cierto que este film inauguró de una manera efectiva el ciclo fordiano. La sencillez del tema, su vigor y unidad sorprendentes, permitieron captar de golpe el universo del realizador. Desde Aleluya (1929, King Vidor), desde El ángel azul (1930, Josef von Sternberg), desde Sin novedad en el frente (1930, Lewis Milestone), no se había producido nada comparable. Pero Aleluya era una especie de poema lírico. El ángel azul era una continuación de las obras expresionistas. Sin novedad en el frente era una visión épica de la pesadilla de 1914-1918. La patrulla perdida aportaba algo nuevo: una situación trágica, limitada a algunos individuos únicamente, expuesta con claridad y concisión supremas. En esta historia no hay drama, ni intriga, ni siquiera mujeres. Ninguna derivación sentimental. Nada más que una situación. Añádase a esto un escenario único: el desierto”. (Jean Mitry, John Ford. Ediciones Rialp). A las 18 horas (73’; DM).
Miércoles 18
El gato negro (The Black Cat; EE.UU; 1934)
Dirección: Edgar G. Ulmer
Con Boris Karloff, Bela Lugosi, David Manners
Debido a un error de la empresa ferroviaria, una joven pareja en viaje de luna de miel por Hungría se ve obligada a hospedar en su vagón privado a un huésped, el doctor Vitus Werdegast, psiquiatra. El doctor Werdegast les dice que se dirige a visitar a un viejo amigo, pero por la expresión de su rostro no parece tener muy buenas intenciones. El matrimonio finalmente acompañará a Werdegast a la casa de su “amigo”, el espeluznante arquitecto futurista Hjalmar Poelzig.

“La inevitable combinación de Karloff y Lugosi, las dos grandes figuras del terror de la Universal, finalmente tuvo lugar en El gato negro, film que, a pesar de su título, no guarda relación alguna con el clásico relato de Edgar Allan Poe (…) Aunque el argumento sea un artificioso catálogo de satanismo, necrofilia, sadismo y asesinatos, Edgar G. Ulmer, antiguo asistente de Murnau, ha confeccionado El gato negro como si de una pieza de seda resplandeciente se tratara, invistiendo los procedimientos con una arrolladora cualidad visual”. (Carlos Clarens, An Illustrated History of the Horror Film).
“Nadie ha hecho tan buenas películas en menos tiempo y con menos dinero que Edgar G. Ulmer. Lo que Ulmer conseguía extraer de la nada (guiones incluidos, en ocasiones) es una lección magistral para aquellos directores, yo incluido, que tanto protestan por la precariedad de sus planes de rodaje y sus presupuestos. Ulmer rara vez disponía de más de seis días para rodar un largometraje. Y el hecho de que además consiguiera imponer un marcado estilo visual y personal con los escasos medios de que solía disponer roza el milagro”. (Peter Bogdanovich, Who the Devil Made It). A las 18 horas (65’; DM).
Jueves 19
Manicomio (Bedlam; EE.UU; 1946)
Dirección: Mark Robson
Con Boris Karloff, Anna Lee, Richard Fraser
Londres, año 1761. A pesar de que el manicomio de Bedlam es un lugar siniestro, la clase alta londinense se divierte observando con pavor a los enfermos recluidos allí. La joven Nell Bowen, horrorizada al ver el trato que reciben los pacientes, hará todo lo posible por mejorar las condiciones del centro. Pero el director del manicomio, el inquietante Simas (Boris Karloff), intentará acallarla asegurando que tiene perturbadas sus facultades mentales. Tercer y último film de Karloff para el genial productor Val Lewton, Manicomio es una de las películas visualmente más elaboradas de Lewton, que aquí se inspiró en una serie de pinturas de William Hogarth para el look del film.

“Manicomio asombra por la inteligencia, la ambición de su propósito. Se trata de una de las raras películas norteamericanas del género de terror cuyas imprevistas peripecias aparecen desencadenadas por tomas de posición morales y filosóficas. El director de este asilo de alienados, impresionante creación de Boris Karloff, quiere encerrar en él a Anna Lee, más por demostrar la inanidad de sus teorías humanistas que por temor a una investigación. (…) Es notable el progresivo descubrimiento por la cámara de Bedlam (a destacar el fulgurante travelling hacia atrás cuando Anna Lee entra a Bedlam por segunda vez), la exploración social del manicomio con su jerarquía, que caricaturiza a una sociedad ya de por sí caricaturesca”. (Bertrand Tavernier y Jean Pierre Coursodon, 50 años de cine norteamericano). A las 15 horas (79’; DM).
Viernes 20
El gato negro (The Black Cat; EE.UU; 1934)
Dirección: Edgar G. Ulmer
Con Boris Karloff, Bela Lugosi, David Manners
A las 15 horas (65’; DM).
Frankenstein (EE.UU; 1931)
Dirección: James Whale
Con Boris Karloff, Colin Clive, Mae Clarke
El doctor Henry von Frankenstein acomete un experimento tenebroso: construir, a partir de fragmentos de cadáveres, un nuevo ser humano. Con la ayuda de su criado Fritz, se adentra durante la noche en los cementerios para arrancar a los cadáveres las partes que necesita. Lo que ignora es que el cerebro que ha utilizado en su experimento había pertenecido a un criminal.

Tras el éxito de Drácula, Universal decidió adaptar otro clásico de la literatura gótica: la inmortal novela de Mary Shelley. El encargado de dirigir la versión cinematográfica de Frankenstein fue el británico James Whale, pero cada uno de los detalles del film (la iluminación de Arthur Edeson, los sets de Herman Rosse, el maquillaje de Jack Pierce) dieron como resultado uno de los films de terror más influyentes en la historia del cine. Por supuesto, nada sería igual sin la presencia de Boris Karloff como El Monstruo, una gran actuación no verbal que logra imbuir a la horrible criatura de cierta vulnerabilidad, transformándolo en un personaje por quien la audiencia puede sentir horror pero también piedad. A las 18 horas (70′; DM).
La novia de Frankenstein (The Bride of Frankenstein; EE.UU; 1935)
Dirección: James Whale
Con Boris Karloff, Elsa Lanchester, Colin Clive
El doctor Pretorius propone un nuevo reto al conocido doctor Frankenstein: crear una mujer, sin imaginar que el resultado de ese nuevo experimento podría desatar aún más la ira del monstruo. La primera secuela del film Frankenstein, dirigida nuevamente por James Whale y con Boris Karloff repitiendo su rol, narra los hechos ocurridos inmediatamente después del fin de la historia original, pero le agrega elevadas dosis de ironía, humor y locura.
“Whale no quería saber nada con una secuela de su mayor éxito, y en un momento el film estuvo a punto de contar con el alemán Kurt Neumann como director. Whale se entusiasmó al llegar a la conclusión de que un prólogo con Mary Shelley narrando su historia le daría completa libertad para hacer una película sumamente personal, aún más expresionista que la anterior y con mucho más humor negro. En este último ingrediente influyó notablemente la presencia de uno de los actores predilectos de Whale, el aristócrata Ernest Thesiger como el malvado Dr. Pretorius, que convence al monstruo de la necesidad de que el doctor Frankenstein le fabrique una compañera. Este elemento romántico ya estaba planteado en la novela de Mary Shelley, que en el prólogo aparece personificada por Elsa Lanchester, la misma actriz que interpreta a la monstruosa prometida. El diseño de la novia, con su bizarro peinado proto punk, es increíblemente moderno para la época y se ha convertido en uno de los más importantes íconos del género”. (Diego Curubeto, Cine bizarro).

“Las penas más existenciales del monstruo de Frankenstein (una suerte de joven Werther con tornillos en el cuello) se ven reducidas a un específico emocionalmente poderoso: el doctor Frankenstein crea a la criatura femenina… pero a ella no le gusta el monstruo original. Elsa Lanchester, maquillada como una disco queen salida de Studio 54, grita cuando él intenta tocarla, y el monstruo cuenta con toda nuestra simpatía cuando hace pedazos el maldito laboratorio”. (Stephen King, Danza macabra). A las 21 horas (75’; DM).
Sábado 21
El terror (The Terror; EE.UU; 1963)
Dirección: Roger Corman
Con Boris Karloff, Jack Nicholson, Sandra Knight
A principios del siglo XIX, un joven oficial del ejército napoleónico es salvado de la muerte por una misteriosa mujer. Obsesionado con ella, el joven sigue sus huellas hasta llegar al remoto castillo del Barón von Leppe (Boris Karloff), un lugar que esconde secretos espantosos. Aunque Roger Corman es el único acreditado como director de la película terminada y dirigió todas las escenas con Karloff, el rodaje del film fue completado más tarde por una sucesión de directores emergentes apadrinados por Corman: Francis Ford Coppola; Monte Hellman (Coppola y Hellman dirigieron las bellísimas escenas de exteriores); Jack Hill; Dennis Jakob, e incluso el propio Jack Nicholson.
“Ningún recuento de mi ciclo de adaptaciones de Edgar Allan Poe sería completo si no mencionara El terror. Estaba tan identificado con los denominadores comunes del material de Poe –o cuando menos con los de nuestras adaptaciones–, que me propuse superar al mismísimo maestro y fraguar un cuento truculento de nuevo cuño. Lo cierto es que El terror nació de un desafío: rodar la mayor parte del film en dos días, usando los decorados aprovechables de El cuervo (1963). Resultó ser la producción más larga de mi carrera, una odisea que requirió de cinco directores y nueve meses para llevar a buen puerto. Al igual que La tiendita del horror (1960), El terror es un clásico exponente de cómo hacer cine a partir de la nada”. (Roger Corman, Cómo hice cien films en Hollywood y nunca perdí ni un céntimo).

“El terror es una película sorprendentemente buena. Si bien es una obra original, utiliza muchos de los tópicos que Roger Corman estableció en sus películas de Edgar Allan Poe: el estado de ánimo atormentado; personajes obsesionados por el peso agobiante de los acontecimientos pasados; castillos llenos de misterios y de habitantes ominosos; el viajero inocente que llega al castillo (…) Hay un comienzo particularmente bueno: Jack Nicholson conoce a la misteriosa Sandra Knight en la playa, quien intenta atraerlo hacia las olas y quizás ahogarlo. Roger Corman sostiene la atmósfera gótica particularmente bien”. (Richard Scheib, The Science Fiction, Horror and Fantasy Film Review). A las 18 horas (81’; DM).
Martes 24: No hay funciones
Miércoles 25
Los muertos que caminan (The Walking Dead; EE.UU; 1936)
Dirección: Michael Curtiz
Con Boris Karloff, Ricardo Cortez, Edmund Gwenn
El pianista John Ellman es acusado falsamente de asesinato y ejecutado en la silla eléctrica. Testigos de su inocencia recuperan el cuerpo y consiguen devolverlo a la vida mediante una innovadora técnica. Tras su regreso de la muerte, Ellman planeará vengarse de aquellos que provocaron su ejecución.

“En Los muertos que caminan Michael Curtiz pasa con asombrosa agilidad del film de gánsteres al cine fantástico. Un registro en el que logra secuencias tan intensas como las de La novia de Frankenstein de James Whale: la reanimación de Boris Karloff, admirablemente utilizado por Curtiz hasta en su forma de caminar y en sus relaciones con la sombra y la luz; ese asombroso momento en que, tras haber sido resucitado, Karloff da un concierto y percibe la presencia de sus enemigos en la sala. Un rápido travelling aislará a cada uno de los gánsteres, cuyos rostros aparecen bruscamente iluminados con todo desprecio por el realismo. Al igual que en muchas otras películas de Curtiz, la fotografía de Hal Mohr resulta aquí pasmosa de invención y audacia”. (Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon, 50 años de cine norteamericano). A las 15 y 21 horas (66’; DM).
El caserón de las sombras (The Old Dark House; EE.UU; 1932)
Dirección: James Whale
Con Boris Karloff, Melvyn Douglas, Charles Laughton
Debido a una tormenta, un grupo de viajeros busca refugio en un viejo y aislado caserón. Los habitantes del lugar son dos peculiares hermanos y un grotesco mayordomo mudo.

“A comienzos de 1932 Frankenstein se había convertido en el mayor éxito de los estudios Universal, y el productor Carl Laemmle Jr. se apresuró por volver a reunir otra vez a Boris Karloff con James Whale. El realizador tuvo total libertad creativa para adaptar a la pantalla el thriller gótico Benighted, de J.B. Priestley, un libro que le permitía desplegar su macabro sentido del humor. El resultado fue la magnífica El caserón de las sombras, uno de los grandes momentos en la carrera de Whale.(…) Lo más sorprendente es que no es en absoluto el estereotipo del film de terror que uno podría esperar de una realización tan antigua. Los diálogos sardónicos aparecen inesperadamente, la puesta en escena de Whale tiene una elaboración única, y en el reparto de secundarios sobresalen Ernest Thesiger como el cobarde hombre de la casa y Brember Wills como un furioso psicópata que patea y muerde a sus víctimas”. (Diego Curubeto, Cine bizarro). A las 18 horas (72′; DM).
Jueves 26
La patrulla perdida (The Lost Patrol; EE.UU; 1934)
Dirección: John Ford
Con Victor McLaglen, Boris Karloff, Wallace Ford
A las 15 y 21 horas (73’; DM).
Manicomio (Bedlam; EE.UU; 1946)
Dirección: Mark Robson
Con Boris Karloff, Anna Lee, Richard Fraser
A las 18 horas (79’; DM).
Viernes 27
El caserón de las sombras (The Old Dark House; EE.UU; 1932)
Dirección: James Whale
Con Boris Karloff, Melvyn Douglas, Charles Laughton
A las 15 y 21 horas (72′; DM).
Los muertos que caminan (The Walking Dead; EE.UU; 1936)
Dirección: Michael Curtiz
Con Boris Karloff, Ricardo Cortez, Edmund Gwenn
A las 18 horas (66’; DM).
Sábado 28
Manicomio (Bedlam; EE.UU; 1946)
Dirección: Mark Robson
Con Boris Karloff, Anna Lee, Richard Fraser
A las 15 horas (79’; DM).
Frankenstein (EE.UU; 1931)
Dirección: James Whale
Con Boris Karloff, Colin Clive, Mae Clarke
A las 18 horas (70′; DM).
La novia de Frankenstein (The Bride of Frankenstein; EE.UU; 1935)
Dirección: James Whale
Con Boris Karloff, Elsa Lanchester, Colin Clive
A las 21 horas (75’; DM).
Domingo 29
El castillo del ogro (The Strange Door; EE.UU; 1951)
Dirección: Joseph Pevney
Con Boris Karloff, Charles Laughton, Sally Forrest
Francia, siglo XVIII. El sádico Sire Alain de Malétroit (Charles Laughton) planea vengarse de su hermano menor, Edmond, por robarle a su novia de la infancia, quien murió al dar a luz a Blanche, la hija de Edmond. Alain encarcela en secreto a su hermano en su calabozo durante veinte años y convence a Blanche de que su padre ha muerto. Adaptación del clásico relato La puerta del Sire de Malétroit de Robert Louis Stevenson. Al igual que en El cuervo (1935), donde Karloff se enfrentaba a un enloquecido Bela Lugosi, aquí la mesurada actuación de Karloff como el sirviente Voltan sirve de contrapeso ante la demencial sobreactuación de Laughton.

“Poco antes de que la Universal empezara su ciclo de films de ciencia ficción en los años 50, el estudio intentó revivir el género de terror clásico con un par de películas: El castillo del ogro y El castillo negro (1952, Nathan Juran). Aunque la Universal las promocionó como películas de terror, estos dos films (ambos con Boris Karloff) eran en realidad thrillers góticos de época”. (Edmund G. Bansak, Fearing the Dark). A las 15 horas (81’; DM).
Míralos morir (Targets; EE.UU; 1968)
Dirección: Peter Bogdanovich
Con Boris Karloff, Tim O’Kelly, Peter Bogdanovich
Cuando el viejo actor Byron Orlock comprueba que la vida real supera con creces la violencia de sus películas de terror, decide abandonar el cine. Sin embargo, el joven y ambicioso director Sammy Michaels lo convence para interpretar un último papel, muy distinto a los habituales.
“Míralos morir es el eslabón perdido, el puente entre generaciones. La encrucijada en la que géneros, autores y estilos parecerían cruzarse por única vez. El hilo que lleva de Psicosis a Taxi Driver y de allí a Elefante, de Gus Van Sant. Lo que va de Roger Corman a Antonioni. De las screwball comedies de los años 30 a la plena angustia contemporánea. De El fotógrafo del pánico, de Michael Powell, a El estado de las cosas y Nick’s Movie, de Wenders. La película que, en plenos años 60, arranca el terror de su viejo y apolillado castillo gótico y lo instala para siempre en una contemporaneidad de autos y autopistas, de clase media y jeans, introduciéndolo a su vez en el seno de la más inmaculada e intocable de las instituciones: la familia. La despedida definitiva a la era del clasicismo y el ingreso del cine norteamericano a la modernidad cinematográfica, todo a cargo de uno de los alumnos más dilectos de los maestros de la vieja guardia: Ford, Hawks, Lang o Fuller. Míralos morir es la ópera prima de Peter Bogdanovich, y sin ninguna duda es su film más perturbador, quizás el único de un cineasta que siempre permaneció ajeno a toda voluntad revulsiva”. (Horacio Bernades, Página/12).

“Karloff fue el protagonista de mi primera película como director, Míralos morir, y también la única razón por la que esa película llegó a hacerse. Roger Corman me llamó en 1966 como productor. Yo sólo había trabajado para el Corman director como guionista y director de la segunda unidad (sin aparecer en los créditos) en su éxito de por aquel entonces, Los ángeles del infierno (1966). Y entonces Corman me ofreció mi propia película, que él financiaría, pero sólo con las siguientes condiciones: como Boris Karloff debía dos días de trabajo a Corman, yo debía rodar veinte minutos de material nuevo con él en aquellos dos días, para después sacar otros veinte minutos de metraje con Karloff de otra película de horror de Corman, El terror, que, junto con lo rodado por mí darían como resultado cuarenta minutos de Karloff. Y luego, en diez días, debía rodar cuarenta minutos más con otros actores, con lo que, en sólo doce días de rodaje, Roger tendría una nueva película de 80 minutos de Karloff. ¿Estaba yo interesado? La película que finalmente salió (con cinco días de rodaje con Karloff y dieciocho más por mi parte), fue la que el propio Boris solía llamar su canto de cisne. A pesar de que, poco después de trabajar con nosotros, hizo algunas escenas para cuatro películas de serie Z rodadas en México que casi nadie llegó a ver, tanto él como su maravillosa última esposa, Evie, se refirieron siempre con cariño a Míralos morir como la última película de Boris”. (Peter Bogdanovich, Who the Hell’s in It). A las 18 horas (90’; DM).
El terror (The Terror; EE.UU; 1963)
Dirección: Roger Corman
Con Boris Karloff, Jack Nicholson, Sandra Knight
A las 21 horas (81’; DM).
Martes 31
El castillo del ogro (The Strange Door; EE.UU; 1951)
Dirección: Joseph Pevney
Con Boris Karloff, Charles Laughton, Sally Forrest
A las 15 y 21 horas (81’; DM).
El gato negro (The Black Cat; EE.UU; 1934)
Dirección: Edgar G. Ulmer
Con Boris Karloff, Bela Lugosi, David Manners
A las 18 horas (65’; DM).
Miércoles 1° de abril
Míralos morir (Targets; EE.UU; 1968)
Dirección: Peter Bogdanovich
Con Boris Karloff, Tim O’Kelly, Peter Bogdanovich
A las 15 horas (90’; DM).
La novia de Frankenstein (The Bride of Frankenstein; EE.UU; 1935)
Dirección: James Whale
Con Boris Karloff, Elsa Lanchester, Colin Clive
A las 18 horas (75’; DM).
Frankenstein (EE.UU; 1931)
Dirección: James Whale
Con Boris Karloff, Colin Clive, Mae Clarke
A las 21 horas (70′; DM).
Jueves 2 y viernes 3: No hay funciones
Sábado 4
El terror (The Terror; EE.UU; 1963)
Dirección: Roger Corman
Con Boris Karloff, Jack Nicholson, Sandra Knight
A las 15 horas (81’; DM).
Míralos morir (Targets; EE.UU; 1968)
Dirección: Peter Bogdanovich
Con Boris Karloff, Tim O’Kelly, Peter Bogdanovich
A las 18 horas (90’; DM).
