Tras su exitoso paso por las salas de cine en septiembre con funciones especiales, Disney+ estrena este viernes 9 de octubre el aclamado documental Oasis: Don’t Look Back in Anger. Dirigido por Will Lovelace y Dylan Southern, el film retrata la histórica reconciliación de los hermanos Liam y Noel Gallagher y la intimidad de su masiva gira mundial Oasis Live ‘25. Para esta llegada a los hogares, la plataforma incluyó cinco minutos de material exclusivo e inédito que no se vio en los cines, destacando fragmentos adicionales de su primera entrevista conjunta en más de dos décadas y versiones musicales nunca antes presentadas.
Por Jaime Polo Mínguez, corresponsal de Nueva Tribuna España
Si alguna vez te has preguntado cómo nacen las religiones, olvídate de los libros de teología y pon la mirada en un estadio en los años noventa. El sociólogo Émile Durkheim hablaba de la “efervescencia colectiva”, ese momento en el que una masa de individuos se reúne y, a través de un ritual compartido, genera una energía casi mágica que los trasciende. Eso es Oasis. Y eso es exactamente lo que capturan Dylan Southern y Will Lovelace en Oasis: Don’t Look Back in Anger (2026), el documental definitivo que sirve como antesala y evangelio para la apoteósica (y milagrosa) reunión del Oasis Live ’25.

El acierto de los directores es entender que Oasis nunca fue solo una banda de rock. Fue un fenómeno de identificación radical. En una industria pop históricamente obsesionada con la inalcanzable mística del rockstar con dioses andróginos o poetas atormentados, Liam y Noel Gallagher bajaron la divinidad a la altura de dos chavales de los barrios pobres de Manchester.
El fanatismo que despierta Oasis tiene una base teórica brutalmente sencilla: la mímesis. El chico de clase trabajadora que paga su entrada para verlos en Knebworth o Maine Road se sube al escenario a través de ellos. Los Gallagher no llevan trajes espaciales ni maquillaje; llevan el mismo chándal, la misma parka y el mismo corte de pelo espantoso que los miles de chavales que se dejan la garganta en primera fila. Son groseros, arrogantes, beben, se pelean y aman el fútbol. Al adorarlos, el público se estaba adorando a sí mismo. Es la validación definitiva de que, si vienes del barrio, también puedes conquistar el mundo.
¿Por qué volver ahora? El documental no esquiva la realidad del monumental y lucrativo regreso (Oasis Live ’25), pero le da un peso antropológico y centra su punto de vista en los fans. En un 2026 fragmentado, cínico y sumido en la hiperindividualidad de las pantallas, la necesidad de un culto unificador es mayor que nunca. Don’t Look Back in Anger funciona como un recordatorio físico de lo que significa pertenecer a algo más grande que uno mismo.

Ver a los hermanos Gallagher en pantalla, desenredando sus propios mitos y miserias, y observar cómo esas canciones siguen siendo himnos, resulta sobrecogedor. Es una obra redonda que disecciona el fervor de los fans no como histeria colectiva, sino como un acto de supervivencia emocional y comunitaria. Oasis fue y es la religión de los que no creen en nada, salvo en el poder de un buen estribillo con una cerveza en la mano.
Amén a eso.

Título: Oasis: Don’t Look Back in Anger.
Dirección: Will Lovelace y Dylan Southern.
Guion: Steven Knight.
Fotografía: Haris Zambarloukos.
Montaje: George Cragg y Martina Zamolo.
Intérpretes: Liam Gallagher, Noel Gallagher, Paul “Bonehead” Arthurs, Gem Archer, Andy Bell, Joey Waronker.
Género: Documental, Musical.
Calificación: AM 16 años.
Duración: 123 minutos versión theatrical y 128 minutos versión Disney+.
Origen: Reino Unido/ EE.UU.
Año de realización: 2026.
Distribuidora: Sony Music Vision (en colaboración con Magna Studios).
Fecha de estreno en cines: 11/09/2026.
Fecha lanzamiento en Disney+: 09/10/2026.
Puntaje: 8 (ocho)
