Por Iara Reboredo
Mauro Iván Ojeda presenta su segundo largometraje. Con Memoria de una madre, el director vuelve a explorar los márgenes del terror desde lo íntimo, poniendo el foco en los lazos familiares, los traumas y lo que existe más allá de lo visible. En esta entrevista, abordamos el origen del proyecto y las decisiones que le dieron forma a una propuesta centrada en la atmósfera y la construcción de sus personajes.
Iara Reboredo: –¿Cómo nació la idea de Memoria de una madre?
Mauro Iván Ojeda: –El guion de Memoria de una madre nace hace unos 5 o 6 años, y se gesta a partir de la idea de plasmar en el plano del horror los traumas y dinámicas disfuncionales de una familia, con una raíz colectiva y paranormal anclada en sus vidas. Y como ese fenómeno se va retroalimentando día a día y va creciendo en cada miembro de la familia. Ese fue el eje disparador de la idea.
Iara Reboredo: –Memoria de una madre tiene el reconocimiento de Mejor Película en el Festival For Horror de Toronto ¿Qué creés que conecta de tu cine con el público afuera de Argentina?
Mauro Iván Ojeda: -Mi ópera prima que fue La funeraria tuvo un gran recorrido en Festivales de afuera, festivales como Sitges, Fantasia y Frighfest entre otros le dieron una gran recepción. Memoria de una madre también tuvo un lindo recorrido y felizmente ganó en Toronto. Creo que conecta por sus imágenes muy potentes y una atmosfera de horror puro, pero sobre todo con un desarrollo de personajes que logra conectar con el público. Son personajes muy definidos e intento darles una dimensión muy importante dentro de mis obras. Y creo que esta historia combina muy bien el terror, que no te suelta hasta el final, con el desarrollo de personajes.
Iara Reboredo: –Hay una frase que usaron en la distribución de la película, y es “el amor de una madre no tiene límites. El terror tampoco”, lo que plantea un cruce bastante imponente. ¿Cómo construiste esa relación entre lo maternal y lo siniestro?
Mauro Iván Ojeda: -Creo que siempre está latente en la sociedad lo fuerte de la conexión de una madre con sus hijos, y desde esa mirada maternal, muchas veces desde un amor tóxico o disfuncional, se puede llegar a generar un trauma o una dinámica familiar enferma, obviamente también desde la paternal, pero en este caso se gesta desde la madre porque creo que es más incómodo para el espectador desde ese vínculo tan visceral. Me seduce mucho lo social, hoy en día también hay casos disparados por la salud mental, con estadísticas que preocupan y muchas veces no hay diagnósticos o cuadros severos, pero sí hay una patología que actúa de manera implacable.
Iara Reboredo: –Elegiste centrar la historia en personajes pre adolescentes. ¿Qué buscabas en ese punto de vista para abordar el terror?
Mauro Iván Ojeda: -El matrimonio adopta a Genaro, son adolescentes porque me interesaba mostrar esa edad, muchas veces, en los hogares de niños y en la sociedad hay como un prejuicio flotando de que, si tienen una edad mayor a determinada cantidad de años, ya no los adoptan y sólo les resta esperar a cumplir la mayoría de edad. Quise reflejar ese estadio de edad en los personajes porque están en la etapa de mayor formación de su personalidad, su identidad y en la búsqueda de su verdad.
Iara Reboredo: –El terror argentino viene creciendo mucho en los últimos años.
¿Cómo ves tu lugar dentro de ese panorama?
Mauro Iván Ojeda: -Desde muy chico que amo el terror, trabajé en un video club desde el año 1990 hasta el 1994, y en esos años me vi tres sucursales del video club enteras, y el terror siempre fue mi favorito. Mi primer proyecto con el que gané Historias Breves del INCAA en 2015, se llama La de Messi y es de drama, me gustan todos los géneros y me gustaría filmar varios de los guiones que tengo escritos que son de terror, thriller, comedia negra, ciencia ficción, me tira a full el terror, pero quiero ir de un género a otro. Actualmente lo veo bien al terror, a pesar de la difícil situación del país, todo lo cultural tiene un velo en esta gestión y creo que la falta de fondos influye para mal en todas las producciones cinematográficas en general.
Iara Reboredo: –Después de esta película, ¿sentís que hay temas o caminos que te gustaría seguir explorando?
Mauro Iván Ojeda: -Me gustaría filmar varios de los proyectos que tengo de la forma que se pueda, sea con una productora o con un equipo hiper reducido y salir a la cancha igual, pero filmar de cualquier manera antes que la IA nos controle a todos como Skynet, je.
