Por Iara Reboredo
Crecer implica descubrir que el mundo es bastante más complicado de lo que imaginábamos cuando éramos chicos, más que nada cuando las preocupaciones de los adultos empiezan a ocupar un lugar que antes parecía reservado para los problemas de la infancia. Dirigida por Éric Toledano y Olivier Nakache, Tiempos de ilusión, ambientada en la Francia de 1985, es una comedia dramática que se centra en los conflictos cotidianos de una familia para hablar de una experiencia universal: dejar de ser un chico sin tener muy claro qué significa convertirse en adulto.

Vincent (interpretado por Simon Boublil) está a punto de cumplir trece años y atraviesa esa etapa en la que todo parece adquirir una importancia desmedida. Mientras intenta acercarse a Anne-Karine, una compañera de clase que despierta su interés, lidia con un hermano mayor que parece vivir en su propio mundo y con unos padres cuya relación atraviesa un momento complicado. La película no necesita grandes acontecimientos para construir su relato: alcanza con las discusiones familiares, las inseguridades adolescentes y los engaños que cada integrante sostiene para proteger su imagen frente a los demás. A medida que Vincent se acerca a lo adulto, descubre que detrás de las certezas y las apariencias también hay frustraciones, temores y deseos que nadie sabe muy bien cómo resolver.
Uno de los aspectos más interesantes aparece justamente en esa relación entre lo que los personajes muestran y lo que intentan ocultar. El padre de Vincent, que perdió su trabajo, procura mantener las apariencias frente a su familia, mientras su madre busca nuevas oportunidades para mejorar su situación. Cada uno enfrenta sus dificultades a su manera, pero ninguno parece tener el control que el protagonista les atribuía. Esta mirada permite que los problemas económicos y las tensiones de pareja convivan con el humor sin que la película se transforme en un drama excesivamente solemne. Los personajes pueden resultar ridículos, contradictorios o torpes, pero esas debilidades los vuelven reconocibles. La película entiende que muchas veces los adultos también están intentando encontrar su lugar, aunque ya no tengan la excusa de estar creciendo.
La reconstrucción de los años ochenta acompaña esa mirada con una identidad propia. La música, los casetes, la televisión y la cultura popular de la época no funcionan solamente como decoración, sino que ayudan a recuperar una forma de experimentar el mundo. Hay una nostalgia evidente en la propuesta, aunque su interés no reside únicamente en recordar una década, sino en contrastar la ilusión de un pasado más sencillo con las dificultades que ya existían entonces. El humor surge de las situaciones cotidianas y de las diferencias entre los personajes, mientras que los momentos más emotivos aparecen cuando la comedia deja entrever aquello que la familia intenta disimular. El elenco contribuye a ese equilibrio, con las interpretaciones de Louis Garrel y Camille Cottin como los padres de Vincent.

Tiempos de ilusión no busca llevar sus conflictos demasiado lejos. Su combinación de nostalgia, humor y aprendizaje personal es efectiva, pero en algunos pasajes la melancolía y la acumulación de situaciones reconocibles le restan fuerza a la propuesta. La película encuentra su mayor virtud en la cercanía de sus personajes, aunque esa misma apuesta por lo amable limita, por momentos, la profundidad con la que podría explorar sus contradicciones. Aun así, los directores consiguen construir un relato cálido, entretenido y sensible, capaz de conectar las pequeñas preocupaciones de un adolescente con las incertidumbres de quienes lo rodean. Al final, crecer no consiste en encontrar respuestas para todo, sino en empezar a entender que nadie las tiene aseguradas. Y que, detrás de muchas de las certezas que admirábamos de chicos, quizás siempre hubo un poco de ilusión.

Título: Tiempos de ilusión.
Título original: Juste une illusion.
Dirección: Olivier Nakache y Éric Toledano.
Intérpretes: Simon Boublil, Louis Garrel, Camille Cottin, Pierre Lottin, Alexis Rosenstiehl y Jeanne Lamartine.
Género: Comedia dramática, Coming-of-age.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 116 minutos.
Origen: Francia.
Año de realización: 2026.
Distribuidora: CDI Films.
Fecha de estreno: 15/10/2026.
Puntaje: 7 (siete)
