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martes, 20 enero 2026
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Stranger Things (5ª temporada): El final de un fenómeno generacional

Por Guillermo Barrera, corresponsal de Nueva Tribuna España

Hablemos sin spoilers, pero hablemos claro… no todas las series consiguen convertirse en un acontecimiento generacional. Menos aún logran trascender la pantalla y formar parte del imaginario colectivo durante casi una década. Stranger Things lo ha hecho. Tras cinco temporadas, la serie se despide consolidándose no solo como el mayor éxito de Netflix, sino como uno de los grandes fenómenos televisivos de nuestro tiempo. Su final llega con el peso de unas expectativas prácticamente imposibles de satisfacer. Porque cuando una serie alcanza un nivel tan extremo de popularidad, cualquier desenlace está condenado a dividir a la audiencia. Aun así, independientemente a si te gusta o no su final, el show opta por cerrar la historia siendo fiel a lo que siempre fue: una aventura emocional, nostálgica y profundamente humana. Pero si queremos entender todo lo que hay detrás de este fenómeno, el punto de partida es claro: sus creadores, los hermanos Duffer (Matt y Ross), ambos han demostrado algo poco habitual en la televisión contemporánea: mantener una visión clara de principio a fin. Desde su arranque, la serie supo qué quería ser y hasta dónde quería llegar. A lo largo de las temporadas han combinado espectáculo y una exquisita escritura y desarrollo de personajes, dirigiendo varios episodios y rodeándose de otros directores tales como Shawn Levy o Andrew Stanton, que han dirigido la mayor parte de los capítulos de toda la serie, bajo un estilo creativo muy definido. Otro de los pilares fundamentales de la serie es su reparto. Puesto que ha permitido al espectador ver crecer a sus protagonistas en tiempo real: Finn Wolfhard, Millie Bobby Brown, Noah Schnapp, Caleb McLaughlin, Sadie Sink o Gaten Matarazzo —responsable de uno de los personajes más queridos y adorables de la televisión reciente— han desarrollado carreras sólidas más allá de Hawkins. Ese crecimiento, tanto profesional como emocional, forma parte del ADN de la serie. Pero Stranger Things también ha sabido algo aún más difícil: ir introduciendo nuevos personajes en una serie ya avanzada y hacer que funcionen, a veces incluso más que los originales. Maya Hawke, Dacre Montgomery, Joseph Quinn como el inolvidable metalero Eddie Munson, o un inmenso Jamie Campbell Bower, como Vecna… uno de esos antagonistas capaces de trascender la propia ficción, que aparece en el ultimo tercio de la serie, para reforzar el tono más oscuro y adulto del show. Estos son algunos ejemplos claros de cómo la ficción ha sabido renovarse a través de incluir personajes sin perder interés e identidad. A ellos se suman actores como un gran y carismático Joe Keery, Charlie Heaton o Natalia Dyer, y adultos que vieron su carrera impulsada como David Harbour o directamente relanzada, siendo el caso más emblemático el de Winona Ryder. Su regreso al primer plano mediático tras ser uno de los iconos juveniles de finales de los 80s y principios de los 90s, aportando una carga dramática y una conexión directa con el espíritu ochentero. Porque este fenómeno televisivo no se limita a homenajear los 80s: los integra. A lo largo de sus temporadas han aparecido iconos del cine de género de aquella década como Sean Astin, inolvidable líder de Los Goonies; Robert Englund, eternamente asociado al terror como Freddy Krueger; o Linda Hamilton, mítica heroína de acción por su papel como Sarah Connor en Terminator, esta ultima, con un personaje que debo decir, que esta bastante desaprovechado…

Stephen King, Spielberg, John Carpenter… la serie es un popurrí de atractivas influencias que están ahí, visibles y reconocibles: el encanto del pequeño pueblo americano, los niños recorriendo las calles en bicicleta, la amenaza latente que se esconde tras la aparente normalidad, la Monster movie, el terror cósmico o lo fantástico. Todo ello convive con el cine de una década, los juegos de rol, la cultura pop ochentera… y el verdadero mérito es que la serie entiende sus referencias y las utiliza para construir un universo con personalidad, es el equilibrio perfecto entre homenaje e identidad, por eso sabe como conectar tanto con quienes vivieron los años 80 como con quienes los descubren a través de ella.

La música merece un capítulo aparte. La banda sonora de icónicos sintetizadores y la selección de canciones han sido esenciales para definir la identidad de la misma. Temas como: Should I Stay or Should I Go, Running Up That Hill, Master of Puppets, Every Breath You Take, o el tema principal de la cinta ochentera de fantasía: Never ending story, son algunos ejemplos de canciones viralizadas, que han vuelto décadas después a lo más alto de las listas.

En cuanto a su cierre, como ya he comentado, la historia reciente de la televisión ha demostrado que los finales de las grandes series fenómeno rara vez dejan a todos satisfechos. Ocurrió con Game of Thrones y vuelve a ocurrir aquí. En este caso, el final de Stranger Things, bajo mi criterio, y ¡tranquilos! que sigo sin spoilers… apuesta por ser digno, sencillo, eficaz y, sobre todo, emotivo. No busca sorprender ni complicarse, sino cerrar los arcos de sus personajes y despedirse con honestidad. Puede que no sea rompedor, para muchos agridulce, pero sí que considero, que sobre todo, es coherente con el espíritu de la serie. Quizá el mayor error no esté en el final, sino en lo que venga después. La tentación de seguir explotando este universo a través de spin-offs ya anunciados es evidente, al menos mientras la fórmula siga siendo rentable. Pero no todo necesita convertirse en franquicia. A veces, saber cerrar una historia a tiempo es el mayor acto de respeto hacia ella y hacia su público. Alargar artificialmente un fenómeno, incluso bajo la excusa de un universo compartido, puede acabar diluyendo aquello que lo hizo especial, como ya hemos visto que Netflix va hacer con su otro gran fenómeno televisivo: El Juego del Calamar.

Lo que es evidente, que a dia de hoy, puedo decir, que Stranger Things se despide siendo una de las series más importantes de su era. Una historia que creció con sus personajes y con su audiencia, que supo equilibrar espectáculo, nostalgia y emoción, y que entendió el valor de los finales, incluso cuando estos generan debate. Puede que no todos queden satisfechos, pero eso es inevitable cuando una serie deja huella. Y Stranger Things, sin lugar a  dudas, la ha dejado.

Título: Stranger Things 5 (Temporada final).
Dirección: Matt Duffer, Ross Duffer, Frank Darabont y Shawn Levy.
Creadores: Matt Duffer y Ross Duffer.
Intérpretes: Millie Bobby Brown, Finn Wolfhard, David Harbour, Winona Ryder, Sadie Sink, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Noah Schnapp, Charlie Heaton, Natalia Dyer, Joe Keery, Cara Buono, Maya Hawke, Linda Hamilton y Jamie Campbell Bower.
Género: Serie, Terror, Fantástico, Aventuras.
Duración: 8 episodios de entre 57 y 128 minutos.
Calificación: AM 16 años.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2025.
Plataforma: Netflix.
Fecha de estreno: 26/11, 25/12 y 31/12/2025.

Puntaje: 8 (ocho)

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