Por Pablo Arahuete

El escritor y director californiano Paul Thomas Anderson había logrado bastante interés de la crítica especializada con su segundo film Boogie Nights: Juegos de placer (1997). La melancólica mirada sobre el mundo de la industria pornográfica, poco explotada por el cine de estudios, dejaba entrever su capacidad para contar historias, su buen ojo en la selección de casting y un interesante estilo cinematográfico, rico en técnica y en estética.

Luego, en 1999 con Magnolia, un film coral con personajes disfuncionales, no sólo confirmó su talento, sino que recibió el Oso de oro del Festival de Berlín, fue elegida como mejor película del año por FIPRESCI (entidad que nuclea a críticos de diferentes países) y obtuvo 3 nominaciones al Oscar.


Embriagado de amor es su cuarto trabajo, por el cual recibió el Premio del Festival de Cannes 2002 como mejor director. Completamente diferente a sus producciones anteriores, esta puede ubicarse en el género de la comedia romántica y liviana, aunque la historia es extravagante. Desde el comienzo, Anderson plantea una trama ambigua donde lo inverosímil juega un rol importante.

Barry Egan (Adam Sandler) es un comerciante de unos 30 años, circunspecto, muy pulcro y poco comunicativo, que vive para su trabajo y debe soportar el asedio constante de sus siete hermanas. Su único contacto con la gente es a través de sus ventas en el trabajo, o telefónicamente cuando desea averiguar o comprar algo, como productos alimenticios para poder acumular millas y así realizar un viaje en avión que lo aleje de su aburrida vida. Casi al punto de la desesperación, Barry pide ayuda a su cuñado dentista tras padecer numerosos ataques de llanto espontáneos y a veces no lograr controlar su furia. Pero un hecho fortuito lo saca de su rutina, altera su realidad y lo obliga a actuar. En esa transición es que conoce a Lena Leonard (Emily Watson), amiga de una de sus hermanas, quien se propone conocerlo mejor. Una serie de encuentros son suficientes para que ambos sientan atracción el uno por el otro, y así lo que en un principio pareciera una comedia de enredos con altas dosis de absurdo, se termina transformando en una extravagante historia de amor, colmada de ingenio y encanto.

Embriagado de amor posee toda la frescura de una comedia romántica, con un agregado extra: una excelente actuación de Adam Sandler y la química lograda con Emily Watson. La pareja responde con creces a las expectativas de Anderson, quien a medida que escribía la historia de Barry y Lena, pensaba en los dos actores.

Sandler logra despegarse de su típico rol de tonto con corazón y entrega un personaje maduro, problemático. Su transformación a partir de su relación con Lena es un reflejo de su versatilidad como actor. Por su parte, Watson explora un papel novedoso para su historial de actriz dramática. Habituada a hacernos llorar, esta vez nos deslumbra con su encanto. Su caracterización le permite destacar su sensibilidad y belleza natural.

El hecho de que la pareja sobresalga en el film obedece a una intención del director, quien decidió rodearla de un conjunto de personajes secundarios, con una mezcla de actores y no actores. Entre los actores se encuentran Philip Seymour Hoffman y Luis Guzmán, ambos con papeles cortos pero efectivos.

La frescura de las hermanas de Barry se debe al acierto de convocar a gente común y es uno de los aspectos más significativos del film. También lo es la puesta en escena, construida en base al colorido de los musicales de Fred Astaire para transmitir la sensación de un mundo aparte: el de los enamorados. Además, se une a esta idea la confección del vestuario, relacionada íntimamente con la idea de musical.

Sin la profundidad y oscuridad de Magnolia, Embriagado de amor contiene todo lo necesario para disfrutar de un Paul Thomas Anderson auténtico, meticuloso, atractivo por donde se lo mire, que acepta el desafío de contar una historia desopilante e increíble como sus anteriores producciones, sin sapos que caen desde el cielo y con colores para refrescar el corazón. Así es el amor.

Título: Embriagado de Amor.
Título Original: Punch-Drunk Love.
Dirección: Paul Thomas Anderson.
Intérpretes: Adam Sandler, Emily Watson, Philip Seymour Hoffman, Luis Guzmán, Mary Lynn Rajskub y David Schrempf.
Género: Comedia, Drama, Romance.
Clasificación: Apta todo público.
Duración: 95 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2002.
Distribuidora: Columbia/Sony.
Fecha de Estreno: 20/03/2003.

Puntaje: 8 (ocho)

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