Por Joan Segovia
David Moreau vuelve al terreno del terror con MadS: Terror en tiempo real, una película que se presenta como un arriesgado y milimétrico ejercicio de estilo. La gran apuesta del filme es su ambiciosa decisión de rodarse en un único plano secuencia de 95 minutos, sin cortes. La cámara se convierte así en una presencia constante que sigue a Romain, un joven de 18 años, y sus amigos durante una noche de auténtica pesadilla tras ingerir una droga. Lo que comienza como un viaje incierto se convierte en una espiral de violencia, paranoia y confusión extrema, cuando recoge en la carretera a una mujer herida que se autolesiona hasta morir dentro del coche. A partir de ahí, las cosas se empiezan a poner feas.

En lo técnico, MadS… resulta impresionante. La ejecución del plano secuencia es impecable y genera una tensión y una inmediatez difíciles de igualar. El rodaje se completó en cinco jornadas, filmando una toma completa por día. La precisión del trabajo de cámara, la coordinación entre actores y equipo técnico, y la capacidad de adaptación de todos los implicados fueron clave para lograr un resultado visual tan fluido como agobiante. Moreau comparó el proceso con el trabajo en equipo de un conjunto deportivo, donde cada integrante debe cumplir su función a la perfección. La cámara Red Raptor VV, montada en un sistema personalizado, permitió esa mezcla de estabilidad y dinamismo que caracteriza la puesta en escena.
Sin embargo, MadS… se queda en la forma. El guion no consigue estar a la altura de la proeza técnica. El protagonista se ve arrastrado de un suceso grotesco a otro sin que su arco personal despierte verdadero interés. El relato apuesta por la acumulación de situaciones extremas y predecibles, y lo que podría haber sido un descenso al infierno psicológico termina pareciendo un recorrido agotador y repetitivo. La falta de pausa dramática y la obsesión por mantener el plano secuencia acaban ahogando cualquier intento de profundidad narrativa.
Visualmente, MadS… tiene sus momentos: persecuciones, interiores opresivos y una atmósfera constante de amenaza. Pero la película no ofrece imágenes que se graben en la memoria más allá de su propio virtuosismo técnico. La experiencia, que comienza como un reto intrigante, se convierte en una sucesión monótona de sobresaltos sin recompensa emocional.

La película es, en sí misma, un admirable ejercicio de ejecución, pero fracasa en la construcción de un relato sólido y, sobre todo, interesante. La cantidad de tropos mil veces vistos por minuto es preocupante y ayuda a desconectar fuertemente de lo que vemos en pantalla, que es lo más remarcable del proyecto. Es una pieza curiosa, dirigida a quienes valoran la técnica sobre la narrativa, y que probablemente acabe siendo más recordada por su dificultad de producción que por su impacto como historia. Lo que termina siendo un trabajo que deslumbra por momentos, pero que deja frío al espectador en lo esencial: la trama.
Título: Mads: Terror en tiempo real.
Título original: MadS.
Dirección: David Moreau.
Intérpretes: Milton Riche, Laurie Pavy, Lucille Guillaume, Yovel Lewkowski, Xiomara Melissa, Sasha Rudakova, Vincent Pasdermadjian, Jeremiah Bourgeois y Najim Zeghoudi.
Género: Terror.
Calificación: AM 16 años.
Duración: 89 minutos.
Origen: Francia.
Año de realización: 2024.
Distribuidora: Lupino Films.
Fecha de estreno: 25/12/2025.
Puntaje: 6 (seis)
