Por Iara Reboredo
Siendo la ópera prima del director Ratchapoom Boonbunchachoke, Un fantasma a su servicio es una película muy difícil de clasificar. A partir de una premisa bastante inusual, la película desarrolla un relato que combina elementos de comedia, drama, fantasía y crítica social.
La historia introduce, desde sus primeras escenas, un universo donde lo sobrenatural se integra a la vida cotidiana sin generar mayor sorpresa, donde se plantea la posibilidad de que los espíritus regresen en objetos cotidianos. En este contexto, los fantasmas no aparecen como entidades, sino como presencias que buscan mantenerse vigentes a través del recuerdo. Esta idea se materializa en el caso de Nat (interpretada por Davika Hoorne) una mujer fallecida que logra “volver” en forma de aspiradora gracias al vínculo afectivo que mantiene con su pareja, March, cuya figura funciona como eje emocional del relato.

A partir de este punto de partida, la película se expande hacia distintos conflictos. Por un lado, aborda la relación entre March y Nat, atravesada por el duelo y las dificultades de sostener una “relación” que desafía las normas sociales. Por otro, introduce tensiones familiares y laborales vinculadas a la fábrica de electrodomésticos donde se desarrollan varios de los acontecimientos. En ese espacio también aparece la figura de un obrero fallecido, y su presencia incorpora una dimensión vinculada a las condiciones de trabajo y a ciertos conflictos de clase.
Uno de los rasgos más distintivos de la película podría decir que es su convivencia de conceptos y géneros. La narración oscila entre momentos de humor absurdo, situaciones melodramáticas y pasajes de tono más reflexivo; esta combinación hace que la película aborde diferentes temas, como la memoria, el duelo, y las formas en que ciertas diferencias son aceptadas o rechazadas dentro de una comunidad.
Hay situaciones que resultan disruptivas a simple vista, y el director no tiene miedo de incomodar al espectador. Ya de por sí, su punto fuerte recae en cómo la relación entre un hombre y una presencia reencarnada en un objeto generan rechazo en su entorno, mientras que otras diferencias son toleradas en función de su impacto en el orden social o económico. La película expone estas tensiones sin subrayarlas de manera explícita, integrándolas al desarrollo de la trama.

Un fantasma a su servicio tiene una estética cuidada, con una composición visual que tiende a resaltar los colores y una puesta en escena que privilegia cierta artificialidad. Por otro lado, y lo que viene fallando en la mayor parte de las películas, es su estructura narrativa; si bien el cambio tonal le aporta bastante al producto final, la acumulación de ideas puede generar una sensación de dispersión, especialmente en la segunda mitad, donde incorpora elementos más dramáticos y reflexivos, lo que afecta el ritmo y la cohesión general. Más allá de esto, puedo decir que la película mantiene un interés sostenido gracias a su propuesta poco convencional.
Un fantasma a su servicio es una propuesta singular dentro del panorama contemporáneo. Tiene carácter, no abusa de lo absurdo y su aproximación a temas que, si bien no son poco comunes en el cine, la convierten en una experiencia particular, que puede resultar desconcertante o intrigante, todo depende de la mirada que el espectador esté dispuesto a darle.
Título: Un fantasma a su servicio.
Título original: Pee chai dai ka (tcc A Useful Ghost).
Dirección: Ratchapoom Boonbunchachoke.
Intérpretes: Davika Hoorne, Witsarut Himmarat, Apasiri Nitibhon, Wanlop Rungkumjad y Wisarut Homhuan.
Género: Comedia negra, Fantasía, Sátira política.
Calificación: AM 16 años.
Duración: 130 minutos.
Origen: Tailandia/ Singapur/ Francia/ Alemania.
Año de realización: 2025.
Distribuidora: CDI Filmsl.
Fecha de estreno: 02/04/2026.
Puntaje: 6 (seis)
