Por Celín Cebrián, corresponsal de Nueva Tribuna España
Del 12 de mayo al 23 se celebrará en la Croisette la 79ª edición del Festival de Cine de Cannes, en tanto que en los cines Pathé se desplegará la alfombra roja, unos cines que, desde hace trece años consecutivos, proponen tres días de cine con la selección oficial del festival, del 22 al 24 de mayo. Como cada año, la ceremonia y la película inaugural se proyectarán en directo en un cine de París, el martes 12 por la noche. Estamos ante el evento cinematográfico más prestigioso del mundo. Durante 12 días, la Croisette se convertirá en la capital mundial del séptimo arte, donde se darán cita estrellas, directores y más de doscientos mil profesionales del cine. 22 películas a competición y más de 4000 periodistas acreditados.

Arrancará con una selección de cine independiente donde se echarán de menos las producciones de los grandes estudios de Hollywood, algo que hará impredecible a quién irá a parar la Palma de Oro, dado que este festival siempre apostó por el cine de autor. El jurado oficial estará presidido por el director surcoreano Park Chan-Wook, que estará acompañado por la actriz Demi Moore, la actriz y productora irlandesa-etíope Ruth Negga, la directora y guionista belga Laura Eandel, la directora y guionista china Chloé Zhao, el director y guionista chileno Diego Céspedes, el actor ivoriano (Costa de Marfil)-estadounidense Isaach De Bankolé, el guionista escocés Paul Laverty y el actor sueco Stellan Skarsgärd. Por primera vez en la historia del festival, no habrá ningún jurado francés. Por otro lado, el jurado que entrega la Cámara de Oro, un premio que se otorga a la mejor ópera prima y que, en su día, recogieran nombres como el de Jim Jarmusch, Jafar Panahi, Steve McQueen…, estará presidido por la actriz, directora y guionista de Quèbec Monia Chokri, que afirma: -“Un primer largometraje es un vértigo, un instante decisivo en el que el alma busca su forma en imágenes. Es un renacimiento: el artista despierta dentro de uno mismo. Un gesto de verdad que revela nuestra fragilidad. Y cuanto más se entrega al mundo, la obra gana más fuerza”.
En esta edición La Palma de Oro Honorífica rendirá tributo a dos leyendas vivas del cine: Barbra Streisand, símbolo de la elegancia y el talento, y Peter Jackson, el arquitecto de mundos épicos. La apertura correrá a cargo de Pierre Salvatori con su nuevo filme, La Vénus Électrique. A partir de ahí, la lucha por el máximo galardón incluirá nombres imprescindibles de la cinematografía mundial como Pawel Pawlikowski, Sandra Hütller, Valeska Grisebach o el joven belga Lukas Dhont. Y, por primera vez en 75 años, también contará con la presencia española de tres cineastas que competirán simultáneamente por la Palma de Oro: Pedro Almodóvar, con Amarga Navidad; en la Sección Oficial El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen, con el magnetismo de Javier Bardem; y los Javis con Bola Negra, una ambiciosa adaptación de un texto inacabado de Lorca. Pero, es más: la directora y guionista española Carla Simón presidirá el jurado de cortometrajes y de La Cinef, rodeada de talentos internacionales, como la actriz y artista surcoreana Park Ji-Min, el director iraní Ali Asgari, el actor y director francés Salim Kechiouche y el guionista sueco Magnus von Horn. Y ha dicho: “Un cortometraje es un universo por sí mismo. En apenas unos minutos puede dejar huella duradera. Creado en total libertad, impulsado por un atrevimiento artístico y, sobre todo, habitado por un alma”.

Como cada año, el corazón de la selección oficial lo componen Un Certain Regard y la Competición Oficial. Paralelamente, la Cinémathèque Française acoge del 3 al 8 de junio la selección de la Semana de la Crítica, en la que jóvenes directores de todo el mundo presentan allí sus largometrajes. La alfombra roja sigue atrayendo a grandes estrellas, pero detrás de ese glamour se esconde un vacío notable: los estudios de Hollywood. El cartel del festival lo compone una pancarta gigante con Geena Davis y Susan Sarandon en la película Thelma & Louise, que ha sido colocada en la fachada del Palacio del Festival de Cine, que este año carece, como ya hemos dicho, de superproducciones, lo que quizás hace que el festival sea más atractivo. Entre las 22 películas que compiten por la Palma de Oro, destacan numerosas obras de autor: Historias Paralelas, del director iraní Asghar Farhadi, protagogonizada por Isabelle Huppert, De repente (Soudain) del director japonés Ryusuke Hamaguchi o Hirokazu Kore-eda, que presenta Sheep In The Box. También destacamos al director rumano Cristian Mungiu con Fjord. Lo que sí queda claro es que Cannes, que ha intentado evitar polémicas y mantener vivo el tema del cine como eje central, sigue demostrando un atractivo único, volviendo a los valores fundamentales que le dieron su reputación: el cine de autor, las ideas audaces y las voces independientes. Como sabemos, durante 78 años, Cannes ha sido un magnífico escaparate para las películas. Y, como cada año, de nuevo rendirá homenaje a los grandes clásicos del cine francés e internacional en la Playa del Festival, proyecciones al aire libre en la Macé, situada frente al hotel Majestic, que se convertirá en una sala de cine a orillas del mar, con los pies en la arena…, y totalmente gratis, mientras que por las noches el dúo Twin Selecter se encargará de animar la fiesta con rock, pop, funk, mambo, electro…, además de las bandas sonoras de las películas.

Con o sin Hollywood, lo importante es presentar buenas películas, y Cannes sigue siendo un festival en el que se muestra la excelencia de la vanguardia, ya que es el laboratorio del lenguaje cinematográfico, como le gustaba decir a Frémaux, que fue el delegado general de Cannes. Hay quienes le reprochan al festival que no se renueve, cosa que no es cierta, ya que este año hay cuatro debutantes. Cannes no es un club de cineastas coronados. El festival está fresco, como siempre, y la búsqueda de la diversidad está en su ADN. El 28% de las películas seleccionadas son de mujeres. Cada vez se avanza más y aumentan los porcentajes.
Se espera la llegada de Scarlett Johanson y de John Travolta, que hace su debut como director. También Cate Blanchett, Alicia Vikander o Michael Fassbender. Y Andy García, otro actor que se presenta como director con Diamond. Y aunque se tiende a ver al festival como una vidriera para películas de autor y de arte, o sea, como una “pequeña extravagancia cinematográfica”, como dice la académica Vanessa R. Schwartz, sin embargo, como también afirma, “el festival ha sido muy importante a la hora de crear un mercado cinematográfico internacional…”.
Si esta noche optamos por ir al cine en ese París hechicero, un par de horas antes también tenemos la posibilidad de comernos la mejor hamburguesa de pato en el Pasage des Panoramas, un hito del patrimonio parisino. Es ahí, en lo que era la antigua chocolatería de François Marquis, donde se esconde Canard & Champagne, un restaurante imprescindible para saborear este manjar. Buen provecho.
Gentileza: Nueva Tribuna España.
