Por Pablo Arahuete

Bastan tres detalles para ubicarse en el contexto de este segundo opus de Paula Markovitch, un film que apela a la idea del vínculo padre hijo desde lo simbólico claro está y que además transita por un minimalismo sostenido, idea que se traslada incluso a la escasez de diálogos entre Marcos (Alvin Astorga) y Luis (Maico Pradal): un pequeño televisor blanco y negro con un partido de fútbol relatado por Marcelo Araujo y Macaya Márquez, la falta de celulares, computadoras y ese tipo de objetos y el precio de las verduras en pesos.

Desde ese escenario entonces, alejado de la realidad del día a día, la acción se traslada a un barrio marginal tucumano. Marcos vive solo, rodeado de cuadros y de soledad, mientras que Luis vive con sus pares en la calle, aspira pegamento, juegan en la basura y a las manos. La palabra ausencia parece tallada en esa piel y la del marginal también, pero Marcos se ve invadido una noche y desde allí el vínculo tóxico entre ambos busca colores en plena oscuridad.


Cuadros en la oscuridad: El pibe chorro y el pintor del insilio 2

No es un detalle menor que la directora haya querido homenajear la obra clandestina de su padre, pintor comunista que debió escapar de la dictadura y acercarse a los márgenes de la carencia, pintar en secreto y generar la menor cuota de socialidad posible.

Eso lleva a la película a cobrar un sentido de otro propósito y entonces la palabra padre e hijo en realidad podría ser padre e hija. Minimalismo que no ayuda en ese caso aunque el relato no escapa a la realidad del contexto en el que se desarrolla. Queda un tanto opacado el sentido de los cuadros, también de querer transformar a Luis con algún conocimiento distinto al de la calle, colores que buscan un lienzo invisible. Lo visible es lo fútil, el hambre, la decadencia, la pobreza y la marginalidad. También ese pasado que vuelve a buscar lo que queda y si nada queda habrá otros que pinten un nuevo cuadro.

Buenas intenciones y otra manera de homenaje en una ficción para no recaer en la catarsis documental.

Cuadros en la oscuridad: El pibe chorro y el pintor del insilio 3

Título: Cuadros en la oscuridad.
Título Original: Idem.
Dirección: Paula Markovitch.
Intérpretes: Paula Fernández Mbarak, Alvin Astorga, Maico Pradal y Lide Uranga.
Género: Drama
Clasificación: Apta mayores de 16 años.
Duración: 87 minutos.
Origen: Argentina/ Alemania/ México.
Año de realización: 2019.
Distribuidora: Cine Tren.
Fecha de Estreno:16/05/2019.

Puntaje: 6 (seis)

 

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