Por Francisco Nieto, corresponsal en España
Un cuenco de porcelana tiembla en la mesa del comedor de Sarah Tucker cuando una bomba estalla en la casa de al lado, una onda expansiva que quiebra la calma de un inmaculado suburbio de Oxford. La explosión destroza la conversación educada y expone la fragilidad de la vida cuidadosamente organizada de Sarah. De esa ruptura vital surge Down Cemetery Road: El misterio de Oxford, un thriller troceado en ocho partes creado por Morwenna Banks a partir de la novela debut de Mick Herron, conocido por su saga de los Caballos Lentos, que también se puede ver en Apple TV. Sarah, una restauradora de arte interpretada por Ruth Wilson con precisión milimétrica, se fija en Dinah, la única niña superviviente que desaparece del hospital sin explicación.
Esa fijación la atrae hacia la investigadora privada Zoë Boehm, interpretada por Emma Thompson con una mordacidad que atraviesa cada escena. Zoë trabaja desde un espacio que parece lo inversamente proporcional a la vida ordenada de Sarah, un nido de pragmatismo y duras verdades. Acoge la urgencia de Sarah con escepticismo, y la investigación de la niña desaparecida pronto se convierte en una peligrosa maraña de secretismo. La imagen pasa de ser una tragedia vecinal a un encubrimiento gubernamental, y las dos mujeres se lanzan a una persecución que desvela la superficie pulida de las tranquilas calles de Gran Bretaña para revelar la podredumbre que hay debajo.

La serie se basa principalmente en la continua fricción entre sus dos protagonistas, una pareja improbable que le da a la investigación un toque de energía que le hace mucho bien. La Zoë de Thompson se mueve con una eficiencia cortante que rechaza el sentimentalismo. Se comporta con agilidad y sin adornos, y además lanza un lema esclarecedor desde el primer encuentro, ya que le suelta sin tapujo alguno: «No bebo prosecco y no me conecto emocionalmente».
Este comportamiento arisco le sirve como una armadura a la vez que de “modus vivendi”. Thompson entrelaza ese ingenio pétreo con sutiles toques de suavidad, de esos que sugieren la historia sin exponerla. El cabello plateado y las chaquetas de cuero se leen como un uniforme deliberado, una imagen visual de independencia del decoro complaciente.
Sarah llega tranquila y cuidadosa, con una vida ordenada sostenida por la costumbre y las buenas maneras hasta que la explosión la obliga a tomar una decisión. Wilson describe a una mujer cuyas rutinas ya no responden a ninguna necesidad real. Mark, su esposo financiero, interpretado por Tom Riley, se pierde en el ruido de fondo de las computadoras portátiles ocupadas y las conversaciones intrascendentes. La chica desaparecida le da a Sarah una línea clara a seguir, y Wilson marca cada paso con una atención agudizada. La brillante concentración de su mirada se incrementa escena tras escena, una imagen de convicción que se intensifica a medida que se desvanecen las comodidades.
Su relación se forja por necesidad y surge la chispa. El realismo elaborado de Zoë frena el fervor de Sarah, y el empuje de Sarah impide que el caso se enfríe. El humor se cuela entre ellas, una chispa seca que acentúa la urgencia sin minarla.

A su alrededor, el programa llena el encuadre con vívidas figuras secundarias. Joe Silverman, el cálido e inteligente compañero de Adam Godley para Zoë, aporta una firmeza que suaviza los ángulos duros de la oficina. Al otro lado del pasillo se sientan los actores estatales, cada uno con un toque distintivo. Hamza Malik, interpretado por Adeel Akhtar, se mueve nerviosamente entre las sesiones informativas, un agente siempre desorientado pero persistentemente presente.
C, el jefe de división, interpretado por Darren Boyd, mezcla encanto y serenidad, una combinación que inquieta a su antojo. Amos, interpretado por Fehinti Balogun, destaca como el más astuto de la serie, un asesino cuya calma se percibe más fría que cualquier grito. Se mueve con economía de movimientos, y cada aparición tensa el pulso del programa.
Down Cemetery Road… avanza desde una sola explosión y una niña desaparecida hasta una red de agentes, asesinos y secretismo oficial. Los ocho episodios siguen un diseño deliberado de unir los puntos que amplía el panorama con cuidado. Cada revelación encaja con precisión, y la escala de los delitos crece sin interrumpir el hilo conductor hasta esa calle Oxford en ruinas.
Título: Down Cemetery Road: El misterio de Oxford. Título original: Down Cemetery Road. Dirección: Natalie Bailey. Intérpretes: Emma Thompson, Ruth Wilson, Adeel Akhtar, Nathan Stewart-Jarrett, Tom Riley, Tom Goodman-Hill, Aiysha Hart y Darren Boyd. Género: Serie, Basado en novela, Thriller.
Calificación: AM 16 años.
Duración: 8 episodios de entre 48 y 54 minutos.
Origen: EE.UU./ Reino Unido. Año de realización: 2025.
Plataforma: Apple TV.
Estreno: 29/10/2025.
Puntaje: 7 (siete)
