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viernes, 24 abril 2026
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Yiya: Más extraño que la ficción

Por Maximiliano Curcio

Con dirección de Mariano Hueter y guion de Marcos Carnevale, producida por Kuarzo e Idealismo Contenidos, la serie recientemente estrenada en la plataforma Flow recupera, a lo largo de cinco imperdibles episodios, el mito de María de las Mercedes Bolla Aponte de Murano, más conocida como Yiya Murano, la primera asesina serial de Argentina.

Gotas de cianuro dibujan cuatro letras de leyenda: Yiya. Su figura, perversa y amable a la vez, vuelve a ocupar el centro de atención, cinco décadas después del estupor que generara en los medios y la opinión pública. La historia que estamos a punto de conocer se encuentra inspirada en el muy recomendable libro “Adorables Criaturas”, autoría de Rodolfo Palacios, destacado periodista de sucesos criminales y co—guionista de la película El Ángel.

Desde las primeras instancias del capítulo inicial, una atrapante y vertiginosa crónica policial recurre como principal herramienta al recurso del flashback. La narración en off en paralelo concatena una tríada de crímenes ocurridos en el barrio de Monserrat. Vital resulta el rol que encarna con gran solvencia Pablo Rago, aquí transformado en una versión ficticia del aclamado escritor marplatense. Los asesinos siempre mienten, y el periodista —que se debe a la honestidad de su oficio— intenta, debidamente, armar las piezas del rompecabezas.

Las preguntas se acumulan: por qué lo hizo, cómo explicar su conducta. Una y otra vez, confronta a una Yiya anciana (la monumental Cristina Banegas), quien promete contar los hechos por última vez y confesarlo todo, no obstante ello no implique admitir los delitos por los cuales fuera encarcelada. Lo sabemos, el bien casi nunca triunfa: sería el desenlace de una novela policial mal escrita; aunque aquí lo verdadero y lo falso acaban tocándose. El veredicto quedará liberado al imaginario colectivo.

¿A quién sirve una condenada de aspecto frágil e inocente?, se pregunta el hilo conductor del relato; sin auténticas pruebas en su contra, el periodista cavila posibilidades. Hueter y Carnevale llevan a cabo una pormenorizada radiografía de la psicópata: su decidido impulso criminal, su insaciable vicio de matar. Una infalible combinación de sangre fría y astucia cobra forma en la extraordinaria interpretación que brinda Julieta Zylberberg; la Yiya joven, seductora y arrogante. Hipótesis varias sobre sus crímenes surgen de los emprendimientos económicos que usó como carnada perfecta. Sin quererlo, fue pionera de negocios y estafas piramidales ejecutadas con suma frialdad.

Todo comenzó en 1979, cuando la desesperación al extremo empuja a la protagonista hacia zonas oscuras donde el acto más impensado puede hacerse realidad. Cuando por primera vez, la encantadora mitómana, narcisista y manipuladora de su entorno afectivo, se atrevió a mirar, sin siquiera pestañear, directo al rostro de la muerte. Uno a uno, los ataques se irán encadenando, cuidadosamente planificados. Las hormigas siguieron su camino, como si nada perturbara el flujo del tiempo ni el curso de los actos cometidos. Fabricante de mentiras, Yiya supo hacerse pronto mala fama… aunque fama al fin.

La serie se construye con cuidado hasta el detalle: vestuario y ambientación perfectos acompañan una reconstrucción de época que abarca cuatro décadas, colocando especial atención a las modas y al clima social que rodeó sus crímenes. El derrotero de la envenenadora es llevado a la pantalla doméstica con lograda creatividad y un ingenio visual destacable: encuentros de mujeres —entre juegos de cartas, masitas y té— se alternan con escenas que recrean su modus operandi, mientras la protagonista fuma y teje coartadas. Impenetrable e implacable, aunque no inimputable.

Zylberberg, colosal, brilla como villana perfecta y antológica en un papel que demuestra una notable dimensión actoral, habitando cada matiz emocional de su personaje con una intensidad que exige sobrada técnica y compromiso. Acompañan, con marcada solvencia y espacios de lucimiento, intérpretes de primerísima línea: Diego Cremonesi, Monna Antonópulos, Cecilia Dopazo, Laura Novoa, Boy Olmi, Fabio Aste, Carlos Portaluppi, Miguel Ángel Rodríguez y Rocío Igarzábal completan un nutrido reparto.

Uno de los lanzamientos de producción nacional más anticipados del año no defrauda ni deja recoveco por explorar: Yiya y sus nexos con la dictadura, su vida familiar entre sombras, su celebridad impensada, su apetito sexual, su indulto durante el primer mandato de Carlos Saúl Menem, su tardía recurrencia criminal: todo converge en un producto donde una tenue luz alumbra la oscuridad del alma humana y sus fascinantes laberintos psicológicos.

Título: Yiya. Título original: Idem.
Dirección: Mariano Hueter. Guion: Marcos Carnevale. Intérpretes: Julieta Zylberberg, Cristina Banegas, Pablo Rago, Diego Cremonesi, Monna Antonópulos, Cecilia Dopazo, Laura Novoa, Boy Olmi, Fabio Aste, Carlos Portaluppi, Miguel Ángel Rodríguez y Rocío Igarzábal. Género: Miniserie, Basado en libro, Drama. Calificación: AM 16 años. Duración: 5 episodios de entre 30 y 37 minutos. Origen: Argentina. Año de realización: 2025. Plataforma: Flow. Fecha de estreno: 13/11/2025.

Puntaje: 10 (diez)

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