Por Juan Blanco

La idea de que dos actores hiperquinéticos como Hugh “Gran Chico” Grant y Sandra “Miss Simpatía” Bullock se saquen chispas en una comedia romántica seduce mucho más allá de cualquier resultado final posible. El se muestra buen mozo, medio tartamudo y persuasivo como de costumbre dando vida al ejecutivo George Wade, mientras que ella deja claro una vez más que es bellísima y simpática a más no poder, componiendo a la abogada súper moral Lucy Kelson, quien eventualmente terminará bajo las garras empresariales y sentimentales de Wade.

Ella pelea por causas nobles, entre las cuales se destaca la preservación de un centro comunitario muy cercano a su corazón, y por supuesto, George es el magnate que lo quiere tirar abajo para levantar otro de sus tantos rascacielos. En el medio del tramiterío para que la demolición se efectúe –según él- o se descarte para bien –según ella-, Lucy cruzará miraditas de amor-odio con George hasta que el último, en una especie de revelación divina, se sienta motivado para contratarla como abogada-consejera-psicóloga-amiga-chaperona y, más tarde, algo más…


Amor a segunda vista: Los que se pelean... 3

Se trata de dos actores formidables en otro de sus numeritos, esos tan agradables e inofensivos, capaces de emocionar con sus acciones mucho antes de que uno llegue a procesar los fundamentos de cada una de ellas. Tanto dentro como fuera de la pantalla parecieran ser el uno para el otro, cosa que asegura una química inquebrantable desde los primeros chistes hasta el último abrazo enamorado. Pero el contexto plagado de lugares comunes no ayuda, predicando esa suerte de paradigma según el cual “los que se pelean se aman”, y así será desde la primera vista, aunque el guión trivial, necio y arbitrario en el peor sentido, cortesía de Marc Lawrence (Fuerzas de la naturaleza, Perdidos en Nueva York), se esmere porque la flecha de Cupido pegue recién en una segunda mirada –de ahí el slogan y el título en español- cerca del final del relato.

Cabe sólo pensar en las humoradas más probables, en las líneas romanticonas más evidentes y en los tiempos más propicios para que cada uno de estos elementos hagan sus aportes, para que los chistes y los besos se sucedan tal como uno los predijo, y en los momentos en que nuestra psiquis los advirtió posibles. Pero después de la alevosa sesión de adivinanzas que implica atravesar Amor a segunda vista, queda un gustito en la boca de haber atestiguado una película intrascendente en todo sentido, sin excepciones, pero a la vez un romance simpático más allá de sus arquetipos, y excusado con dos estrellas que saben cómo guiñar el ojo al espectador para que uno haga caso omiso de las circunstancias, y se concentre en los rayitos de electricidad que conectan sus auras, cosa que abunda. El film vale muy poco, pero todo lo que vale, en mayor o menor medida, lo vale por Sandra y por Hugh.

Amor a segunda vista: Los que se pelean... 2Título: Amor a segunda vista.
Título Original: Two weeks notice.
Dirección: Marc Lawrence.
Intérpretes: Sandra Bullock, Hugh Grant, Alicia Witt, Dana Ivey, Robert Klein, Heather Burns, David Haig, Dorian Missick y Joseph Badalucco Jr.
Género: Comedia, Romance.
Clasificación: Apta para todo público.
Duración: 101 minutos.
Origen: EE.UU./ Australia
Año de realización: 2002.
Distribuidora: Warner.
Fecha de Estreno: 13/03/2003.

Puntaje: 5 (cinco)

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