De Claudio María Domínguez se habló, se habla y se seguirá hablando durante un buen rato más. Aquel niño prodigio que irrumpió a fines de la década del 60 junto a Cacho Fontana respondiendo sobre mitología griega en el programa Odol Pregunta, con los años mutó en escritor, productor audiovisual, viajero incansable, y conductor de radio y televisión con una abierta inclinación a la espiritualidad y al mensaje new age. Claro, no todos le creen. Y mucho menos después de ser salpicado por el escándalo que derivó en la detención de Ricardo Javier Ocampo (alias el “Maestro Amor”) quien en noviembre de 2014 fuera condenado en Catamarca por el Tribunal de la Cámara en lo Criminal de Segunda Nominación a 14 años de prisión por seis hechos de abuso sexual cometidos contra dos muy jóvenes miembros de su comunidad “Meditazen”. Si bien Domínguez intentó despegarse de la nociva figura del Maestro Amor no lo logró del todo. A Domínguez tampoco lo ayudó difundir aquella falsa historia de los médicos filipinos, supuestos sanadores que se aprovechaban de la gente y redunda remarcar que nunca curaron a nadie. Al margen de tales cuestiones pocos recuerdan que en los 80’s Domínguez se desempeñó por un tiempo como distribuidor de películas. Por ese entonces podía estrenarse una obra modesta en una o dos salas y obtener un éxito fulgurante sin una gran inversión. Sólo era necesario un poco de astucia, picardía a gusto y bastante de desfachatez. Era obvio que Domínguez reunía todos estos requisitos cuando compró los derechos del thriller psicológico –con algún toque exploitationJulie Darling (Paul Nicholas, 1983), también conocida en inglés como Daughter of Death, que en un instante de inspiración se tradujo al español con el controvertido título de Déjala morir adentro.

dejala morir poster retocado
O cuando el marketing sabe cómo vender un producto..

Visto en perspectiva el asunto peca de una ingenuidad casi conmovedora pero en 1986 la deliberada ambigüedad de la palabrita “adentro” provocó tantas olas como para justificar este flashback ochentoso casi tres décadas después. De acuerdo a escritos periodísticos de la época Déjala morir adentro, pese a su corrección gramatical y jurídica, chocó con múltiples inconvenientes para ser difundida publicitariamente. La Comisión de Moralidad de la Municipalidad no aceptaba imágenes que hicieran alusión a la intimidad de las personas por lo que, de no mediar alguna salida ingeniosa, se complicaba sobremanera la exposición del afiche en las salas de cine y la vía pública. La solución llegó de una forma sencilla: se mandaron a imprimir pósters únicamente con la leyenda: “El director de Cadenas calientes presenta a Anthony Franciosa y Sybil Danning en un policial erótico impresionante: Déjala morir adentro…

claudio+maria+dominguez
   Claudio María Dominguez, un león vendiendo películas…

La polémica, que desde luego alimentó el morbo de la gente, se trasladó a los medios de comunicación con disímiles reacciones. La televisión prohibió directamente el spot publicitario. En Radio Rivadavia se objetó el título por considerárselo obsceno aunque esto no impidió que se lo cite al momento de repasar los estrenos de la semana. “Son las paradojas del sistema”, diría Boogie, el aceitoso. En los medios gráficos siguieron los conflictos cuando Clarín rechazó de pleno la pauta publicitaria combinando imagen y texto; para intentar subsanarlo se dejó sólo este último pero volvieron a negarse debido al muy telúrico adverbio “adentro”. Finalmente se arregló el tema recortándole el título: Déjala morir… La Nación, diario conservador si los hay, demostró esta vez menos escrúpulos que su rival y autorizó un aviso con la tipografía y el título sin modificaciones. Por su parte, Diario Popular y Crónica no tuvieron ambages en darle curso al afiche con imagen y texto completos.

julie darling dvd 2011 poster
                      Cover de la edición en DVD Zona 1
sybil danning
Los valijeros del Paramount sólo querían ver a Sybil Danning como Dios la trajo al mundo…. y Paul Nicholas les dio el gusto

Después de semejantes desatinos el éxito no se hizo esperar: la película rompió la taquilla en el cine Paramount –legendaria sala de valijeros- con 20.000 espectadores en su primera semana de estreno y más de dos meses de permanencia en cartelera. Para un filme independiente todo un logro. Y para Claudio María Domínguez un golazo de mitad de cancha que no le habrá sumado prestigio como La ley de la calle (el mismísimo Francis Ford Coppola le escribió una carta para agradecerle por las 107 semanas en cartel; récord absoluto en el mundo para el filme realizado en 1983) pero sí mucho rédito económico y una anécdota simpática para recordar con una sonrisa y, por qué no, también con algo de nostalgia…

Fuente: Revista VideoNews.

Coda

dejala+morir+adentro
                           La carátula del VHS editado por Video Clauen en 1986

Como quedó dicho Déjala morir adentro, co-producción germano canadiense, fue un pequeño y discreto thriller psicológico con todos los condimentos para capturar la atención del espectador de mediados de los 80’s: violencia, sexo y un olorcito a incesto bastante llamativo. Tras el tremendo suceso de público en las salas de cine llegó al video con igual fuerza convirtiéndose en uno de los VHS más alquilados de 1986, verdadero caballito de batalla de la editora Video Clauen. Compartimos con Uds. el trailer:

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here