Por Pablo Arahuete

Sin un ánimo cronológico, sumario, Alejandro Venturini se introduce en el difícil desafío de los documentales sobre figuras que trascienden los límites para ser evocadas. Favio: Crónica de un director (2015) no niega la rigurosidad en la investigación cinematográfica, así como tampoco la sensación de homenaje constante a un modelo o ídolo para el propio Venturini. Favio, Crónica de un director: El melancólico soñador 6

Esa admiración se traduce en la ausencia de voz en off, en la presencia fuera de campo de la voz del propio Leonardo Favio, en una entrevista extensa que aquí funciona como referente en cada segmento y que demuestra su profunda pasión por hacer cine.


No son tantas las películas de Leonardo Favio, como para hablar de unaFavio, Crónica de un director: El melancólico soñador 5 filmografía, desde el punto de vista cuantitativo, pero sin lugar a dudas ninguno de sus films, desde Crónica de un niño sólo (1965) hasta Aniceto (2008) son un mero número, sino el resultado de lo que muchos podrán denominar cine de autor.

Las marcas dejadas por el director en cada una de sus películas hablan a las claras de sus emociones, maneras de entender el mundo, y por supuesto encontrar en el cine el vehículo adecuado para expresar emociones antes que ideas.

Tal vez, al recaer en la estructura clásica de cabezas parlantes, Alejandro Venturirni no logra superar ese límite y el desequilibrio es notorio a la hora de comparar testimonios. La primera línea para la comparación puede recaer en aquellas anécdotas que no pasan de ser eso, anécdotas. Y del lado opuesto, aquellas revelaciones a partir de las anécdotas.

Favio, Crónica de un director: El melancólico soñador 3Así las cosas, en los 120 minutos se puede reconocer, por ejemplo, la admiración por Favio como director, el respeto de sus hermanos y mucho más si se trata de Jorge Zuhair Jury, quien con sentidas palabras explora distintas aristas de Leonardo Favio. Expresa realmente una manera de sentir la realidad bastante cercana a la que el propio creador de Gatica, el mono (1993) tenía.

Edgardo Nieva recoge el guante para compartir la experiencia de Gatica, el mono, film que marca un regreso del director, por así decirlo, y luego 16 años sin filmar una nueva incursión de Leonardo Favio y su mundo en Aniceto, donde las anécdotas de su protagonista femenina no son demasiado interesantes, a diferencia de Graciela Borges cuando de El dependiente (1969) se trata.Favio, Crónica de un director: 2Favio: Crónica de un director (2015) clausura una asignatura pendiente del cine argentino, es un excelente aporte para aquellos que no conozcan a Leonardo Favio y a sus películas y un necesario refuerzo para aquellos que deberían volver a visitar los mundos de Nazareno, enamorarse con la Francisca o simplemente poner la otra mejilla como Gatica.

Favio, Crónica de un director: El melancólico soñador 1Título: Favio, Crónica de un director
Dirección: Alejandro Venturini
Intérpretes: Jorge Zuhair Jury, Eliseo Subiela, Graciela Borges, Juan José Stagnaro, Edgardo Nieva
Calificación: Apta para todo público
Género: Documental
Duración: 120 minutos
Origen: Argentina
Año de realización: 2015
Distribuidora: 3C Films Group
Fecha de estreno: 03/11/2016

Puntaje 7 (siete)

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