Por Pablo Arahuete

La vara es demasiado alta para hablar y disfrutar en estos días de una película de acción, con las ofertas televisivas como 24 o Homeland, por citar los ejemplos más obvios, que hacen foco en el terrorismo como enemigo invisible y todopoderoso, sin villano ni rostro definido y pretexto que justifica todo tipo de idea intervencionista, o fiel a los preceptos de la policía del mundo, tan vigente en estos días.Atentado en París: El boomerang del oportunismo 4

Atentado en París (2016) es un producto más, de esos que pasarían al olvido salvo la oportuna -y a la vez inoportuna- manta que recubre su estreno mundial. Ningún francés o ejecutivo de Hollywood, mucho menos su director James Watkins (La dama de negro, 2012) hubiese imaginado que un día posterior al estreno en Francia de este film llamado Bastille Day, en alusión directa a la fecha conmemorativa de los galos, iba a ocurrir en la realidad, el 14 de julio, un atentado terrorista en Niza.


El hecho que conmocionó a Europa, la magnitud de la malicia del terroristaAtentado en París: El boomerang del oportunismo 2 que embistió a aquellos que festejaban en las calles, repercutió a niveles importantes y es por eso que la película debió ser retirada de cartelera en el país de origen.

Respecto a los otros países que adquirieron las copias, no resultaba oportuno un estreno y así por caprichos y avatares del boomerang del oportunismo hoy llega a las pantallas argentinas.

La premisa es más que sencilla: un carterista estadounidense, Michael Mason (Richard Madden), roba como de costumbre un bolso a una joven descuidada, Zoe (Charlotte Le Bon). Se traslada a un lugar por azar y el bolso explota en la calle. El carterista queda involucrado como cómplice y para el policía rebelde, Sean Briar (Idris Elba), que colabora con la CIA en Francia, no es más que el eslabón débil de una larga cadena de complicidades y que conectan con una red terrorista, cuya advertencia solamente ha sido la frutilla del postre.

Rápidamente, y sin solución de continuidad, con el agregado de escenas de acción que no conmueven a nadie, el relato avanza por los andariveles normales, con especial énfasis en el desarrollo del vínculo entre la pareja protagónica. Ese es el primer punto flojo, dado que entre Elba y Madden hay menos química que en un juego de niños.

Sus personajes requieren un esfuerzo físico que Elba está dispuesto aAtentado en París: El boomerang del oportunismo 1 entregar y despierta alguna simpatía para aquellos lo visualizan como el próximo James Bond, aunque debe aclararse que está bastante lejos, a pesar del físico y demuestra sus limitaciones sobre todo en aquellos que han podido disfrutar de la serie Luther.

Tal como se dijo anteriormente, el enemigo sin rostro tiene acento europeo, tal vez para ser algo políticamente correcto y no recaer en los musulmanes de siempre, guardados para series televisivas, porque debe ser más barato para el caché.Atentado en París: El boomerang del oportunismo 3Las vueltas de tuerca son innecesarias, la dirección prolija pero nada creativa. Lo cierto es que por esas incongruencias de lo comercial el film llega a estrenarse en salas con pantalla grande, sonido envolvente y pochocolos si da la billetera.

Atentado en París: El boomerang del oportunismo 5Título: Atentado en París
Título original: Bastille Day
Dirección: James Watkins
Intérpretes: Idris Elba, Richard Madden, Charlotte Le Bon, Kelly Reily, José García, Thierry Godard
Calificación: Apta para mayores de 16 años
Género: Thriller
Duración: 92 minutos
Origen: Reino Unido, Francia, Estados Unidos
Año de realización: 2016
Distribuidora: Distribution Company
Fecha de estreno: 24/11/2016

Puntaje 4 (cuatro)

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