*Se advierte al lector que la crítica contiene spoilers
Tras la misteriosa desaparición de su hija pequeña, una joven pareja recibe extraños videos y descubre que alguien ha estado filmando su vida cotidiana, incluso sus momentos más íntimos. La policía instala vigilancia alrededor de su hogar para atrapar al voyeur, pero la familia comienza a desmoronarse a medida que los secretos salen a la luz bajo la mirada constante de alguien que los observa desde todos lados.
Crítica
El relato presenta 2 líneas narrativas en paralelo: por un lado, la búsqueda desesperada y angustiante de la pequeña Bo, que ha desaparecido misteriosamente en una plaza de juegos, estando a cargo de su padre. Esta búsqueda se enrarece cuando comienzan a llegar unos misteriosos DVDs que la pareja recibe en la puerta de la casa; alguien los ha estado espiando desde hace un tiempo. Cuando la policía identifica al individuo que envía estas grabaciones, anoticia a la pareja: se trata de un hombre con el que la esposa ha estado interactuando a escondidas de su marido. La identificación de este personaje lleva a la segunda línea narrativa.

La segunda línea es la historia de un hombre que se desempeña como jefe de seguridad en un supermercado en el cual la pareja es cliente. Aquí es donde comienza a prestarles atención a los dos integrantes de la pareja, bastante antes de que hayan sufrido la desaparición de la hija pequeña. Lo ha observado a él en el supermercado coqueteando con la cajera, otro día escucha los llantos de una criatura, y descubre que el padre –inexplicablemente- la ha dejado olvidada en un carrito del supermarket en el estacionamiento. A partir de entonces, comienza a seguirlo rutinariamente, de noche como de día, y así es como descubre que el marido mantiene una vida amorosa paralela con otras mujeres y con un hombre.
Y así como observa al marido, el relato nos informa que ha estado observando a la esposa en las redes sociales, y ha comenzado a enviarle algunos mensajes. Una noche, en la que ella va al supermercado, y ve que no hay otros clientes se pone a bailar y a cometer algunas travesuras menores, mientras él la observa desde la cabina de grabación. No queda del todo claro si la obsesión voyeurística con el marido de la mujer es previa a los intercambios que aquél tiene con la esposa, o, por el contrario, debido a esas interacciones con la mujer, y el comentario de que ella se siente invisible para su esposo, es lo que ha motivado la pesquisa del marido. Lo cierto es que los observa en silencio, siempre como si juzgara permanentemente sus conductas y actitudes. No pareciera estar románticamente interesado en la mujer, ni tener un ánimo vengativo contra el marido; más bien da la impresión de que los está estudiando en silencio, quizás reviviendo su propia historia.
A pesar de este cruce de historias, y de la situación de los DVDs, que finalmente lo comprometen, cuando la mujer lo confronta y le implora que le devuelva a su hija, el relato da un giro imprevisto: él no está vinculado a esa desaparición de la pequeña Bo. Ha empezado a enviar esos DVDs a partir de que la madre de él lo encuentra en la plaza, y le pregunta si él ha visto algo aquel día. Él le menciona que ese día estaba grabando unos videos, y que revisará si en esos materiales hay algo que pueda ayudar a encontrar a la niña.
Con la aparición de la niña, y el revelamiento –mediante de los DVDs de los amoríos del marido, la mujer decide abandonarlo. Éste comienza a seguir al empleado, y descubre que no los observaba sólo a ellos. El hombre tiene una hija a la que ha abandonado de pequeña, y ahora que la ha encontrado de grande la ha estado filmando de un modo compulsivo en cumpleaños de ella, sin que esta lo advierta.

Lo más interesante de la película es, por un lado, su concepción cinematográfica, centrada en la compulsión por mirar desde el anonimato, que ya había sido tematizada por Hitchcock en La ventana indiscreta, película que es de hecho homenajeada conceptual como estéticamente, al replicarse de un modo idéntico el mismo encuadre cuando el policía les hace mirar a la pareja como a la madre del muchacho su propio departamento desde el ángulo de visión del empleado.
El otro elemento llamativo y destacable es la estrategia enunciativa del relato: la modulación desde la primera parte de la trama (la búsqueda propiamente dicha), hacia el momento en que el empleado (y nosotros junto a él) pasa a conocer la intimidad de los integrantes de la pareja: las grietas que los separan, las frustraciones de una y del otro, etc.; y de este segundo momento, donde recaen sobre él todas las sospechas de ser quien se ha llevado a la niña para preservarla de una pareja de padres emocionalmente ineptos, a la última sección narrativa, donde se devela la parte de la historia del empleado con su propia hija.
FECHA DE ESTRENO:
Del 7 al 14 de mayo en Sala Lugones
Desde el 14 de mayo en Cine Cosmos-UBA.

Título: Ojos extraños.
Título original: Mo shi lu tcc Stranger Eyes.
Dirección: Yeo Siew Hua.
Intérpretes: Wu Chien-ho, Lee Kang-sheng, Anicca Panna, Vera Chen, Pete Teo, Xenia Tan y Maryanne Ng-Yew.
Género: Thriller psicológico, Drama, Misterio.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 126 minutos.
Origen: Singapur/ Taiwán/ Francia/ EE.UU.
Año de realización: 2024
Distribución: Martín Rodríguez Redondo.
Fecha de estreno: 07/05/2026.
Puntaje: 9 (nueve)
