Por Iara Reboredo
El mago del Kremlin toma la forma de un drama político para convertirse en algo más ambicioso. La nueva película de Olivier Assayas se pregunta quién controla el relato y cómo esa narrativa termina moldeando la política, no mira al pasado con nostalgia, sino que lo usa como espejo de un presente marcado por la manipulación, la propaganda y la fragilidad de la verdad.
Basada en la novela de Giuliano da Empoli, la historia sigue a Vadim Baranov, interpretado por Paul Dano. Baranov es un personaje ficticio que vive una juventud vinculada al arte y la televisión, hasta convertirse en un operador clave dentro del círculo de Vladimir Putin (interpretado por Jude Law). Creo que el verdadero punto de esta película es que permite observar el poder desde adentro, no desde la figura visible del líder sino desde quienes diseñan la imagen que lo sostiene.

Podría decir que ese es uno de los grandes aciertos, el hecho de entender que el poder no se ejerce solamente desde los cargos, sino también desde los relatos. A lo largo de la película aparece una idea insistente: gobernar implica “inventar la realidad”. Desde la dirección y el guion, intentan demostrar cómo los discursos políticos, los medios de comunicación y, más tarde, Internet se transforman en herramientas capaces de modelar la percepción pública.
Durante todo el film, se sostiene un relato extenso con una puesta en escena bastante elegante, pulcro y hasta llamativo, combinado con elecciones de montaje dinámico, que en varias ocasiones combina ficción con materiales de archivo. A pesar de eso, es evidente que película acumula diálogos y explicaciones hasta volver algunas escenas más discursivas que dramáticas, con un ritmo pausado, al punto de desconectar por momentos, y termina sintiéndose estancada. Más que generar tensión, se convierte en una obra lenta, más de observación.

En el plano actoral, Paul Dano compone a Baranov basándose en la ambición y el oportunismo, y Jude Law, por su parte, evita la caricatura y aporta matices de inseguridad a un personaje frecuentemente percibido como impenetrable.
Lejos de ser una película biográfica (a pesar de tener como protagonista a un personaje real), El mago del Kremlin propone una mirada más amplia y perturbadora: un mundo donde la verdad puede escenificarse, la política se parece al espectáculo y los grandes magos ya no están en los cuentos, sino en los centros de decisión. Olivier Assayas entrega una película densa, inteligente y profundamente actual, de esas que hablan de un país específico mientras describen una época entera.
Título: El mago del Kremlin.
Título original: Le Mage du Kremlin.
Dirección: Olivier Assayas.
Intérpretes: Paul Dano, Jude Law, Alicia Vikander, Jeffrey Wright, Tom Sturridge y Will Keen.
Género: Drama, Thriller político, Historia.
Calificación: ATP.
Duración: 152 minutos.
Origen: Francia / EE.UU.
Año de realización: 2025.
Distribuidora: Imagem Films.
Fecha de estreno: 23/04/2026.
Puntaje: 5 (cinco)
