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jueves, 30 abril 2026
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El diablo viste a la moda 2: Por qué lo viejo aún funciona en la era digital

Por Alan Prince

En 2006, disfrutamos de una película protagonizada por Anne Hathaway y Meryl Streep que retrataba el periodismo y el mundo de la moda desde una perspectiva crítica. El filme fue un éxito arrollador y, a 20 años de su estreno, sigue tan vigente como entonces.

Basada en el libro homónimo de Lauren Weisberger, la historia original nos relataba cómo Andy Sachs llegaba a Runway para cumplir sus sueños profesionales. Sin embargo, no lo tendría fácil: su jefa, Miranda Priestly, era una mujer rigurosa capaz de quebrar al más paciente. Aquella entrega no solo criticaba el periodismo y la moda, sino también el ámbito laboral actual, donde tener un título no garantiza el éxito.

La historia impactó por basarse parcialmente en las experiencias de la autora en Vogue, siendo evidentes las coincidencias entre Miranda y Anna Wintour. Tras dos décadas de espera, el cine finalmente puso manos a la obra en 2024 para traernos esta continuación.

Esta nueva entrega propone una premisa necesaria: la adaptación a las nuevas tecnologías. Andy regresa a Runway para enfrentar el desafío de la digitalización, haciendo que su reencuentro con Miranda sea inevitable. Por momentos, la película se siente como una “recuela” al rememorar muchos elementos de la primera cinta, pero estos momentos tienen un porqué y un mensaje más profundo.

Por un lado, vemos a Andy intentando conectar con un público que no lee ni una carilla de texto; por el otro, a una jefa que en el pasado convirtió un trabajo full-time en un life-time. Si esperas un reencuentro convencional, no lo encontrarás, pero esa decisión es un acierto. El guion muestra a una Miranda que parece no recordar a Andy; para ella, sus exempleadas son simples números. No obstante, también se nos muestra a una mujer impotente ante el avance tecnológico, cuya inseguridad la carcome al ver cómo el trabajo de su vida se desvanece ante lo efímero de la red. Andy actúa como el complemento perfecto, y juntas intentan que el valor de lo clásico vuelva a ser atractivo.

Además de su actualidad temática, el filme destaca por los regresos de Emily Blunt y Stanley Tucci, junto a nuevas incorporaciones como la de Lucy Liu, quien logra convertir una resolución previsible en algo sorprendente. En el apartado técnico, la fotografía de Florian Ballhaus es brillante y el vestuario de Molly Rogers es espectacular, digno de Sex and the City. Como único punto débil, la cinta presenta demasiadas situaciones simultáneas, sacrificando a veces el conflicto central por resoluciones sencillas. Sin embargo, esto no arruina la experiencia.

El diablo viste a la moda 2 es una secuela digna que cierra de forma adecuada la historia que nos cautivó en 2006. En una época donde la IA nos pisa los talones y lo analógico parece quedar en el olvido, la película nos deja una lección de resistencia: lo viejo aún funciona, y no deberíamos dejarlo pasar.

Título: El diablo viste a la moda 2.
Título original: The Devil Wears Prada 2.
Dirección: David Frankel.
Intérpretes: Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt, Stanley Tucci, Kenneth Branagh, Justin Theroux, Simone Ashley, Lucy Liu, B.J. Novak, Tracie Thoms y Lady Gaga.
Género: Comedia dramática.
Calificación: AM 13 años.
Duración: 119 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2026.
Distribuidora: Disney / 20th Century Studios.
Fecha de estreno: 30/04/2026.

Puntaje: 7 (siete)

Crítica de El diablo viste a la moda (2006), por Omar Tubio.

 

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