Por Guillermo Barrera, corresponsal de Nueva Tribuna España
Producto televisivo que engancha rápido y fácil. La nueva miniserie de Netflix, creada por Haley Z. Boston, en su primer proyecto televisivo, plantea un arranque potente: en la víspera de su boda, una joven mujer se adentra en el inquietante hogar de la familia de su prometido, donde lo extraño empieza a filtrarse en cada rincón.
Desde el primer episodio —probablemente lo mejor del conjunto— la serie deja claro su tono: más thriller oscuro, frío y sangriento que terror puro, aunque con una atmósfera opresiva constante y algún jumpscare bien colocado. La sensación de amenaza en plano subjetivo, nunca desaparece. Por eso, diría que, a lo largo de los capítulos, hay secuencias inquietantes y terroríficas, que tienen elementos cinematográficos cuanto menos interesantes.

En cuanto al reparto, el peso absoluto recae en Camila Morrone, de notable parecido con la cantante Dua Lipa, quien demuestra poseer un cierto magnetismo y prácticamente sostiene con solvencia la serie ella sola, y diría que es su primer gran papel protagonista. A su alrededor, nombres como: Adam DiMarco, Jeff Wilbusch, Karla Crome y un gran y sólido secundario como es Ted Levine (el Buffalo Bill de El silencio de los inocentes). Mención aparte para Jennifer Jason Leigh, posiblemente el rostro más reconocible del reparto, pero también el más desaprovechado en su rol de matriarca.
Narrativamente, la serie desvela todo hacia el episodio 4 —quizá el más intenso y abiertamente terrorífico—; allí se revelan muchas de las claves, incluso se tontea con el found footage. A partir de ahí, en su segunda mitad, la historia pierde algo de fuerza: se alarga, se dispersa y entra en desvíos que rozan el culebrón. Ese alargue es precisamente donde más se resiente el conjunto, y resulta una pena tras un inicio tan prometedor.
Diría que viene del propio eje romántico: la boda, el “no eres tú, soy yo”, el “¿eres mi media naranja o no?” Y otros dilemas de pareja que creo que acaba lastrando. Por eso, el planteamiento de fondo es interesante, pero esa dinámica de la pareja protagonista se estira demasiado, hasta desembocar en un octavo episodio final donde el conflicto emocional termina por volverse reiterativo y algo cansino.

Sin entrar en spoilers, quien espere un survival horror de boda fallida, mucho suspense, persecución y lucha por sobrevivir— se encontrará con algo distinto: un giro hacia lo maldito y paranormal que, aunque interesante, no siempre termina de cuajar.
En conjunto, es una miniserie disfrutable pero irregular que quizá habría funcionado mejor como película. Eso sí, deja ciertas inquietudes flotando: cómo saber realmente quién es tu media naranja y hasta qué punto conocemos a la persona con la que decidimos compartir la vida.

Título: Algo terrible está a punto de suceder.
Título original: Something Very Bad Is Going to Happen.
Dirección: Weronika Tofilska, Axelle Carolyn, Lisa Brühlmann.
Creadora: Haley Z. Boston.
Intérpretes: Camila Morrone, Adam DiMarco, Jennifer Jason Leigh, Ted Levine, Jeff Wilbusch, Karla Crome y Gus Birney.
Género: Miniserie, Terror, drama psicológico.
Calificación: AM 16 años.
Duración: 8 episodios de entre 40 y 60 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2026.
Plataforma: Netflix.
Fecha de estreno: 26/03/2026.
Puntaje: 6 (seis)
Gentileza: Nueva Tribuna España
