Por Pablo Arahuete

La mirada del colibrí es un documental difícil, no por la temática que aborda sino por el desequilibrio a nivel narrativo. Presentar a Francisco Javier de Amorrortu, infatigable luchador contra las vejaciones al medio ambiente por parte de la idea de urbanización, progreso y capitalismo depredador, resulta todo un desafío para desplazarlo del lugar de personaje y tomarlo como el verdadero experto que es.

Treinta y cinco años estudiando y batallando contra todo tipo de discurso que minimiza las intervenciones humanas sobre los ecosistemas no hacen otra cosa que configurarlo como uno de esos Quijotes anónimos, que vociferan presagios que lamentablemente se cumplen. La imagen no es caprichosa porque tal como el propio protagonista comenta al director y su equipo durante el rodaje de este documental, tuvo destino de psiquiátrico por considerarlo delirante y la salvación por parte de un médico que dudó del dignóstico y lo liberó de la cárcel farmacológica, para que así se instalara definitivamente “en el campito”, cerca de los humedales del río Luján.


La mirada del colibrí: Naturafagia 2

El diagnóstico es claro y nada alentador: mientras el hombre siga dañando a la madre natura, ella se encargará de desplazarlo para volver a regenerarse en quinientos años. No hay vuelta atrás y ya es tarde para revertir el proceso, mientras todo tipo de poder y autoridad continúa avanzando sobre los ecosistemas y destruyendo ciclos naturales, además de incumplir y violar la Constitución Nacional. El deber como ciudadanos, según palabras del propio Francisco, es defender el medio ambiente y en ese argumento concentra su lucha tanto en el campo judicial con decenas de denuncias y demandas, incluida alguna que llegó a la Corte Suprema de Justicia amparada en su enorme conocimiento sobre hidrología y todo lo concerniente al medio ambiente.

El planteo de Francisco es muy complejo, a pesar de su paciencia para explicarse frente al equipo y al propio director Pablo Leónidas Nisenson, en este caso espectador de lujo, interpelador, e interlocutor, de una clase magistral que a lo largo del metraje desarrolla todo tipo de argumento, siempre apoyado en imágenes de archivo, trabajos del propio Francisco e información anexa. Básicamente lo que propone este extraño defensor a ultranza del medio ambiente es un cambio de paradigma que pone a la ciencia en un lugar complicado y cómplice en cierto modo por mantener un discurso dominante como las leyes de Newton para aplicarlas a la ecología bajo la ignorancia de que los ecosistemas operan bajo otras leyes.

¿Cómo hacer que un discurso científico que imperó durante cuatrocientos años deje de ocupar el centro para darle espacio a una idea de apenas veinte años como la de la ecología de los ecosistemas? Es la gran pregunta y también la perplejidad que se lee en el rostro de Francisco como corolario de su ardua tarea cotidiana, motivado por sus musas, o por sus nietos, mientras a su alrededor los barrios privados crecen, los bolsillos de los políticos también.Y la cuenta regresiva para que el agua lo tape todo -sobre todo en la provincia de Buenos Aires- no descanse.

La mirada del colibrí: Naturafagia 1

Título: La mirada del colibrí
Título Original: La mirada del colibrí
Dirección: Pablo Leónidas Nísenson
Intérpretes: Francisco Javier de Amorrortu
Género: Documental
Clasificación: Sin definir
Duración: 81 minutos
Origen: Argentina
Año de realización: 2016
Distribuidora: Independiente
Fecha de Estreno:31/08/2017

Puntaje: 7 (siete)

2 COMENTARIOS

  1. Muchas Gracias Pablo por sus aprecios. Las causas en SCJPBA son 47. En CSJN 5; en JCF 9 y en JCSF 5. 18 millones de caracteres en Justicia. 30 millones en la web sobre temas específicos de crímenes hidrológicos e hidrogeológicos. Por http://www.paisajeprotegido.com.ar/videos.html se accede a más de 100 videos.
    Quien me sacó del tratamiento siquiátrico fue una ex monja devenida sicóloga forense. Marché a esa parcela rural y nunca más vi a un médico. Un saludo cordial, Francisco

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