Por Juan Blanco

Fuera de Control termina enfrentando nobles cuestiones ideológicas (eso es innegable) con los riesgos formales que el cine de Hollywood no se atreve a poner en crisis cuando enfrenta un conflicto de índole social. Pareciera no importar que el guión pierda su completa coherencia interna, ni que los actores pasen de un sólido desempeño a la actuación artificial de una obra de teatro de escuela primaria.

Fuera de Control: Te espero a la salida 3


Nueva York, un día como cualquier otro. Gavin Banek (Ben Affleck), un joven y talentoso abogado que debe llegar en tiempo récord a la corte, maneja su coche con todo el apuro que supone un día duro en el trabajo. Paralelamente, Doyle Gipson (Samuel L. Jackson), un padre separado, desempleado y en plena rehabilitación por alcoholismo, se encuentra a punto de llegar tarde a una audiencia que lo haría recuperar a su familia, motivo por el cual conduce con la misma imprudencia que Gavin, también con su buena cuota de apuro. En eso, ambos vehículos llegan –por esas casualidades de la vida- a un desvío en la ruta en la que la colisión será inevitable, pero de la cual sólo saldrá –al menos al principio- perjudicado Doyle, quien sin la posibilidad de conseguir un aventón por parte de Gavin, terminará varado en la autopista y llegando tarde a su cita, con todo lo que eso implica.

Fuera de Control: Te espero a la salida 4Lo curioso del asunto es que al momento del accidente, este abogado no advirtió que un importante documento a presentar ante la corte quedó traspapelado en el lugar del percance y en manos de Doyle. Como consecuencia de su actitud en ese entonces, cuando el vanidoso Gavin se disponga a ponerse en contacto con aquel para reclamarle sus papeles, se encontrará con un tipo desesperado y furioso, que lo único que pedirá –hasta el cansancio- a cambio del documento, será recobrar su tiempo perdido.

De esta manera, tal accidente fortuito no va a tardar en transformarse en un infierno que dará lugar a un sinfín de interrogantes morales y éticos. Lo concreto es que lo que nacerá del problema será un juego de niños que irá creciendo en tensión hasta convertirse en cáustico, donde dos tipos, sin importarles nada ni nadie, se harán las mil y una para concretar sus propósitos. El método a emplear por los dos gallos de riña será el que se conoce en teoría de la comunicación como “escalada asimétrica”, y que el film explica muy bien con el slogan del afiche, que dice: “una jugada sucia amerita otra…” Y se hará cumplir al pie de la letra; de una jugada sucia a una segunda peor, y así a una tercera, y a una cuarta…

Entonces, va a llegar un punto en que la disputa entre Gavin y Doyle adopte proporciones Fuera de Control: Te espero a la salida 5desastrosas, y en ese instante el director Roger Michell se ganará sus elogios con un relato tenso que no afloja ni regala confort al espectador. Siendo algo redundante pero siempre urticante, Fuera de Control es una película que se vuelve mezquina con sus personajes de la misma manera que lo hace con el público; sería una especie de cuento de la buena pipa violento, en donde todo vale y donde no importa quiénes ni cuántos puedan salir lastimados del entuerto.

Pero luego todo cambiará, cuando la inconciencia peligrosa del inicio se vea reemplazada hacia el final por una bajada sentenciosa y tardía que, por más políticamente correcta que resulte, le quitará al film todo el sabor jugado como proyecto, y a los personajes esa insensatez consecuente que tanto tardó en gestarse durante una hora y pico. Fuera de Control termina enfrentando nobles cuestiones ideológicas (eso es innegable) con los riesgos formales que el cine de Hollywood no se atreve a poner en crisis cuando enfrenta un conflicto de índole social. De la osadía a la complacencia cuando las papas queman, sin importar que un guión pierda su completa coherencia interna, ni que los actores pasen de un sólido desempeño a la actuación artificial de una obra de teatro de escuela primaria.

Fuera de Control: Te espero a la salida 2Título: Fuera de control
Titulo Original: Changing Lanes
Director: Roger Michell
Género: Drama
Intérpretes: Ben Affleck, Samuel L. Jackson, Toni Collette, Amanda Peet, William Hurt y Sydney Pollack
Duración: 99 minutos
Origen: Estados Unidos
Año Realización: 2002
Calificación: Para mayores de 13 años
Distribuidora: UIP
Fecha Estreno: 19/12/2002

Puntaje 6 (seis)

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