Por Iara Reboredo
Tal como su nombre indica, Tierras Perdidas nos transporta a un mundo oscuro y místico, en el que la trama se centra en una reina desesperada por encontrar el amor. Es ahí cuando decide acudir a la bruja Gray Alys (Milla Jovovich), quien va a las Tierras Perdidas en busca de cumplir el deseo de la reina. Junto al cazador Boyce (Dave Bautista), ambos se adentran en un territorio peligroso, poblado por criaturas horrendas y fuerzas malignas. Aunque la premisa suena intrigante, el resultado final deja mucho que desear.

Visualmente, la película es un delirio saturado de colores vibrantes, en varias ocasiones llega a ser descuidada. Honestamente, creo que la película busca hacer referencia a varios proyectos de este estilo, como su similitud estética con Mad Max (1979), aunque sin la misma profundidad. Además, el exceso de efectos visuales, en muchos casos mal ejecutados, acaba restando impacto a la atmósfera de la historia; no se esfuerza en ocultar que toda la película se realizó en un estudio cubierto de pantallas verdes, tarea principal que muchas películas de este género consiguen. Si bien hay momentos de deslumbrante creatividad visual, también hay secuencias en las que los efectos especiales resultan baratos y deslucidos, lo que hace que el trabajo por construir un mundo fantástico se vea forzado.
En cuanto a la narrativa, la película avanza a una velocidad vertiginosa. Si bien esto mantiene la atención centrada en la historia y evita que el ritmo se detenga, también hace que la trama se pierda entre giros apresurados y una falta de profundidad en los personajes y el mundo que habitan. La decisión de no extender la duración, haciéndola relativamente corta, puede ser un punto a favor para los que buscan entretenimiento ligero, pero también podría haber sido una oportunidad para explorar más a fondo los complejos elementos fantásticos que intenta presentar.
El mayor problema de Tierras Perdidas es que parece intentar abarcar demasiado sin acertar en ningún aspecto clave. Los recursos fantásticos (de hombres lobo a criaturas sobrenaturales, por ejemplo) se sienten absurdos y poco cohesionados, mezclan diferentes criaturas que, en teoría, habitan nuestro mundo, sin explicar cómo o por qué llegaron a este punto. Ocurre lo mismo con la protagonista, ella es una bruja codiciosa que se dedica a cumplir deseos de quien esté dispuesto a pagarle, no rechaza ninguna oferta. Creo que es un personaje interesante, que podría tener un trasfondo profundo y cautivante, pero otra vez esto se pierde en un sinsentido de hechos que no conectan entre sí. Además, el contexto de la historia lo atraviesa una sociedad esclava de una especie de secta, un culto, que tampoco rinde mucho para este universo fantástico; mezclar aspectos de la realidad con lo fantástico puede sonar sencillo, pero no es tan simple como poner personajes a coexistir en un mismo entorno y que se amolden entre sí. Tierras Perdidas genera un universo sin un punto fuerte claro, lo que hace que la película se diluya en medio de su propio caos.
En cuanto a las actuaciones, Milla Jovovich se defiende bien en las escenas de acción, pero su personaje, aunque central, nunca logra trascender más allá de la fachada de antihéroe típica de este tipo de relatos. Por otro lado, Dave Bautista, que parece estar buscando su lugar fuera del mundo de Guardianes de la Galaxia (2014), no logra aportar nada realmente destacable. Aunque su presencia física es imponente, su interpretación sigue siendo bastante plana y carece de la chispa que se esperaría de un personaje tan rudo y a la vez complejo.

Tierras Perdidas parece ser el planteamiento inicial de un nuevo universo cinematográfico, pero a mi parecer no logra despegar con la fuerza necesaria para conseguirlo. Es una película que, aunque entretenida en su ritmo, termina siendo una mezcla de elementos fantásticos que nunca logran converger de manera efectiva. El delirio visual quizá tenga algo a su favor, pero su historia apurada, efectos desfasados y personajes poco intrigantes impiden que realmente se convierta en una obra que valga la pena recordar. Si en unos años lanzan la secuela, la emoción por la misma será casi nula, y hasta creo que debería verla una vez más para recordar cómo era la cosa. Es un intento por traer algo nuevo al cine de fantasía, pero no alcanza a establecer su propio legado.
Título: Tierras perdidas.
Título original: In the Lost Lands.
Dirección: Paul W. S. Anderson.
Intérpretes: Milla Jovovich, Dave Bautista, Arly Jover, Amara Okereke, Fraser James, Simon Lööf, Deirdre Mullins, Sebastián Stankiewicz y Jacek Dzisiewicz.
Género: Acción, Aventura, Fantasía.
Calificación: pendiente.
Duración: 101 minutos.
Origen: Alemania/ Canadá/ EE.UU.
Año de realización: 2025.
Distribuidora: Diamond Films.
Fecha de estreno: 17/04/2025.
Puntaje: 4 (cuatro)
