Por Francisco Nieto, corresponsal en España
Hacks regresa para su quinta y última temporada en HBO Max con la seguridad de una serie que sabe perfectamente lo que es y que ha decidido, con elegancia, despedirse a su manera. Deborah Vance (Jean Smart), a quien vimos por última vez en Singapur emborrachándose hasta la inconsciencia mientras actuaba a través de un traductor para cumplir, si no al pie de la letra, una cláusula de no competencia punitiva, está de vuelta en Las Vegas. TMZ ha informado falsamente de su muerte. Al leer sus propios obituarios, se enfurece, como era de esperar.
Esa furia es el motor de la temporada. A lo largo de 10 episodios, los cocreadores Lucia Aniello, Paul W. Downs y Jen Statsky utilizan el encuentro de Deborah con la muerte ficticia para plantear una pregunta que parece sencilla pero que resuena con fuerza: ¿qué quieres que la gente diga de ti cuando ya no estés y qué estás dispuesto a hacer para influir en esa respuesta? La orden de silencio impuesta por el magnate de los medios Bob Lipka (Tony Goldwyn) le impide actuar, autopromocionarse y ensayar nuevo material. El principal atractivo de la temporada reside en ver a una mujer que lleva cinco temporadas negándose a ser detenida, encontrar formas cada vez más ingeniosas de seguir adelante.

Interpretar a una protagonista recurrente de comedia es una trampa. Si el personaje evoluciona demasiado rápido, el público se siente defraudado y pierde la esencia que esperaba. Si el cambio es mínimo, la actuación se convierte en una autoparodia. Jean Smart lleva cinco temporadas caminando sobre la cuerda floja, y en la quinta lo hace con la naturalidad de quien se olvida de que la cuerda está ahí.
Los galardones (cuatro premios Emmy le avalan, con un quinto que parece casi inevitable) dan fe de la constancia de su trabajo, pero las cifras no reflejan lo que Smart realmente logra en esta última temporada. Deborah se encuentra aquí en su momento más agobiante, legalmente impedida de lo único que la define, y esa restricción parece liberarle por completo. Ella interpreta las intrigas de Deborah con el ímpetu vertiginoso de alguien que trata los obstáculos como desafíos estéticos: persiguiendo un EGOT, cortejando a un músico más joven (Christopher Briney) para obtener publicidad o considerando la telerrealidad con el pragmatismo resignado de un gran maestro de ajedrez que sacrifica un alfil.
En esta postrera temporada, Deborah permite que la gente entre en su vida como nunca antes. Se apoya en su equipo, en su compañero de toda la vida, Marty (Christopher McDonald) y en su hija DJ (Kaitlin Olson). Esta es una mujer que pasó la mayor parte de cuatro temporadas tratando la disponibilidad emocional como un error táctico. El cambio es merecido y no impuesto, porque Smart nunca lo presenta como una conversión. Deborah no se ha convertido en una persona diferente. Se ha convertido en una versión más plena de sí misma.
La quinta temporada también deja claro lo que la serie siempre ha insinuado en sus tramas: Deborah ha dedicado toda su carrera a luchar contra hombres (maridos, ejecutivos, magnates de los medios) que buscaban explotar su talento, atribuirse el mérito de su trabajo o, simplemente, borrarla de la historia. La orden de silencio impuesta por Bob Lipka es el último de una larga serie de intentos similares. La diferencia radica en que, esta vez, Deborah cuenta con un público que la observa mientras se niega.

Se nota que estos últimos episodios se escribieron pensando en los espectadores habituales, y las referencias a episodios anteriores, los rostros que regresan y los momentos que cierran el círculo se ejecutan con la precisión de una serie que ha guardado sus propias claves. Chistes recurrentes reaparecen con nuevos contextos. Tramas secundarias, como la comedia “¿Quién prepara la cena?”, regresan con consecuencias que sus apariciones anteriores apenas insinuaban. Estos momentos recompensan la atención sin castigar a quienes no se saben de memoria todas las temporadas anteriores.
El final ofrece una satisfacción emocional merecida. Un giro inesperado, insinuado en los momentos más tranquilos de la temporada, replantea lo sucedido anteriormente de una manera genuinamente sorprendente, más que forzada. El argumento central de la serie, que el legado se construye tanto a través de las relaciones como de los logros, a través de las personas que creyeron en ti y de aquellas en las que decidiste creer, se presenta con claridad y sinceridad.

Título: Hacks – Temporada 5.
Título original: Hacks Season 5.
Dirección: Lucia Aniello, Paul W. Downs y Desiree Akhavan.
Creadores: Lucia Aniello, Paul W. Downs y Jen Statsky.
Intérpretes: Jean Smart, Hannah Einbinder, Paul W. Downs, Megan Stalter, Carl Clemons-Hopkins, Mark Indelicato, Rose Abdoo, Kaitlin Olson y Christopher McDonald.
Género: Serie, Comedia, Drama.
Calificación: Apta mayores de 16 años.
Duración: 10 episodios de entre 32 y 47 minutos.
Origen: EE.UU.
Año de realización: 2026.
Plataforma: HBO Max.
Fecha de estreno: 09/04/2026.
Puntaje: 8 (ocho)
