Ellos te eligen, documental sobre los derechos de los niños adoptados, es un interesante muestrario de la interdisciplina entre grupos de autogestión y profesionales, pero también de la ruptura de un paradigma que aún no termina de cambiar.
En esta entrevista con Mario Levit, desandamos el camino de la adopción y las contradicciones a la hora de pensar en la difícil tarea de adoptar.ellos eligen foto1

Pablo E. Arahuete: – Si bien el documental plantea el cambio de paradigma en base a los derechos de los niños con posibilidades de ser adoptados ¿A qué obedece la ausencia de testimonios de niños en el documental al margen de estar representada esa voz por las entidades protagonistas del film? 



Mario E. Levit: – Los niños legalmente no pueden aparecer ni ser identificados sin la autorización de sus padres o tutores (en este caso serían los jueces). Este obstáculo, el de tener que ocultar a los niños, me permitió hacer un documental con herramientas más efectivas, creo yo, que la de mostrarlos en cámara. El film describe y sensibiliza con imágenes las huellas de lo que significa la institucionalización, la entrega directa, los imaginarios sociales, las estigmatizaciones, el cómo se construye el deseo de la familia adoptiva, etc. Desde un punto de vista en el cual los niños ven los procesos detrás de un vidrio/muro, sin darle posibilidad de voz ni voto. Son los testimonios que aparecen, los que detentan la posibilidad de restituirles los derechos a los niños.


P.E.A.: – La judicialización en el ámbito de la adopción ¿Hoy es un obstáculo o un puente para aquellos futuros padres adoptivos?



Mario E. Levit: – Es interesante el planteo de la pregunta, pues supone la posibilidad legítima de adopción por fuera del Poder Judicial (situación que estuvo avalada por mucho tiempo en la sociedad). Hoy, con el nuevo Código Civil, no hay manera de pensarla por fuera del poder judicial porque la adopción es una institución jurídica. No obstante, cabe aclarar que previo a la declaración del estado de adoptabilidad de un niño, como así también durante el proceso de vinculación participan los servicios locales o zonales. Entonces, se trata de actores que provienen de distintos ámbitos, no sólo la justicia.

P.E.A.: – ¿Cuál es el rol del estado en el proceso de adopción?



Mario E. Levit: – El Estado interviene antes y durante el proceso de adopción. Previo a él, debe encargarse, a través de órganos administrativos competentes, de agotar todas las posibilidades de revinculación con la familia de origen. Una vez declarada la adoptabilidad, puede intervenir en el denominado proceso de ellos eligen afichevinculación (primer contacto entre el o los niños y sus futuros padres). Asimismo, el Estado monitorea y controla el funcionamiento de los hogares donde se encuentran los niños y otorga subsidios a los denominados hogares conveniados conforme la cantidad de niños que habitan en cada uno. Por último, un nudo crítico fundamental está en el tema de las licencias laborales durante el período de guarda pre adoptiva. Está claro entonces que el Estado tiene múltiples funciones y responsabilidades en lo atinente a la adopción. Sería importante, en este marco, que el Estado adopte políticas públicas a mediano y largo plazo en pos de sostener los protocolos de actuación e intervención en las funciones que le incumben. Además, es de vital importancia que cuente con recursos humanos suficientes y formados específicamente en la temática.

P.E.A.: – ¿Puede coexistir el voluntarismo de estos grupos autogestionados con la interdisciplina profesional?

Mario E. Levit: – Claro que sí, incluso los grupos autogestionados cumplen funciones supletorias que, en sentido estricto debería desempeñar el Estado, como la preparación sostenida de los postulantes durante el proceso de espera una vez que ingresan al Registro Único. Además, estos grupos funcionan como usinas de aquellas inquietudes que se les presentan a los postulantes y a quienes ya han conformado una familia por vía de la adopción; inquietudes relacionadas con el proceso de adopción, con las licencias laborales y con las problemáticas que se presentan en el sistema educativo respecto de la integración de los niños adoptados. Por lo tanto como “usinas” son esenciales para articular con la interdisciplina profesional.

P.E.A.:-¿Cuál es la mirada institucional ante el espacio que comienza a ocupar estos enfoques poco ortodoxos?



Mario E. Levit: – Las personas que conforman y trabajan con temas relacionados a la Protección de la Niñez, me han sorprendido (la gran mayoría de ellos) por el gran compromiso que asumen en la defensa de los derechos vulnerados de los menores. Sin embargo, resulta muy adecuado el dicho “el infierno es un camino sembrado de buenas intenciones”.

Hemos visto, y sufrido, con noticias de niños asesinados por sus familias biológicas. Y hemos cuestionado porqué si el contexto familiar violento en el que vivía el menor había sido detectado por los operadores, no se pudo prever el dramático desenlace. Sin llegar a casos tan fatídicos, hemos visto chicos injustificadamente institucionalizados por una gran cantidad de tiempo.

Entonces mi opinión, compartida por algunos Grupos Autogestionados, es que los organismos nombrados políticamente por el Estado, a veces están enfrentados con la visión de los Grupos Autogestionados, siendo que ambas partes procuran restituir los derechos vulnerados de las menores.

2 COMENTARIOS

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here