Por Pablo Arahuete

En su nueva película, Resurrección -2014-, el director Gonzalo Calzada explora las ventajas del género del terror gótico para reflexionar sobre la crisis existencial cuando se pierde la fe o se padece una peste que no tiene explicación. En esta entrevista, el realizador de La Plegaria del Vidente -2011-, nos introduce en el mundo metafísico y onírico de Resurrección. 

Pablo E. Arahuete: – ¿La contradicción dialéctica entre la fe, la estigmatización y la metafísica son las causantes de la crisis existencial del sacerdote protagonista?

Resurección Gonzalo Calzada
Gonzalo Calzada, director de Resurrección (2014)

Gonzalo Calzada: -El conflicto inicial estaba pensando en función de un creyente que viviendo su propia agonía pierde la fe, deja de creer, comienza a sospechar que muchas de esas señales, visiones y mística con la que había construido su joven vida, eran inventadas por su miedo a la muerte, a existir, a enfrentar la vida de forma madura. Los estigmas por ejemplo, bien podrían ser una “señal Divina” o bien podrían ser una herida que se produce  él mismo al caer bajo un estado de shock.

 

Esta vacilación permanente entre lo que ve o lo que cree ver, entre su fe y el contraste con una realidad cruda y cruel que deja sin sentido la idea de un Dios, y los acontecimientos de intriga que acorralan a Aparicio y lo obligan a averiguar qué está ocurriendo en la casa fueron el motor de la trama.

Luego se fueron agregando otros factores que le dieran más fuerza a este conflicto, el escenario de la fiebre amarilla como un espacio que lo encierra y lo somete en esa casa y la postura que cada uno de esos personajes que la habitan toman frente al sufrimiento y la muerte.

 

P.E.A.: – ¿Hay dos personajes que operan como demiurgos en este tránsito, Ernesto y el curandero, hacia la aceptación de la propia muerte? ¿Por qué?

Gonzalo Calzada: -Aunque está ambientada en un contexto histórico real, “Resurrección” tiene más un carácter estético de cuento, de fábula, de leyenda, los personajes parecen salidos deresurrección 1 un cuento de hadas, y no sólo los personajes, también los decorados, los vestuarios, la música. El cine de género gótico tiene mucho de onírico, de ensueño, es un estado de ánimo, es expresionista y simbólico. Parte de ese simbolismo se fue dando en la escritura del guión, en los personajes y en los decorados, aquella quinta no era otra cosa que el símbolo del país que se erigía en ese momento, y también resultó ser el espacio donde los hombres viven y donde tienen la posibilidad de determinar sus destinos, de acuerdo a sus decisiones. Es el paraíso, la tierra, el espacio, y allí están los dos arquetipos apostando su eterno juego, el bien y el mal, Dios y el Diablo.

 

P.E.A.: – Tengo entendido que en paralelo al rodaje, escribiste una novela sobre el mismo tema ¿qué quedó afuera en relación al resultado final de tu película?

Gonzalo Calzada: – La novela desarrolla aspectos de la narrativa que al cine le resulta difícil de acceder. Es otro idioma, en la novela logro meterme en la cabeza de Aparicio, en sus pensamientos, se desarrolla toda su historia, su niñez y también la historia de esa casa. 

La novela era una idea que tenia ganas de concretar hace tiempo, me gusta mucho escribir y “Resurrección” fue la excusa perfecta para animarme a volcar en ese formato todo lo que había escrito alrededor de la película.

 resurrección 2

P.E.A.: – ¿Con qué criterio armaste la puesta en escena?

Gonzalo Calzada: – Desde la producción lo que planteamos junto con Cinemagroup, Buffalo films y La Puerta Cinematográfica fue que la película sea visualmente impactante y además que su universo visual fuera singular. Apostar a una producción que no tuviera que envidiarle nada a las extranjeras. Para llegar a buen puerto con esta premisa convocamos, junto a Hori Mentasti, un equipo de profesionales y técnicos cuidadosamente elegidos, que pudieran plasmar este camino en la imagen final.

 Se trabajó un criterio en donde la idea fue recrear una atmósfera gótica pero con elementos más latinoamericanos, por eso tratamos de evitar los clásicos colores fríos monocromáticos de este tipo de películas, por el contrario nos apoyamos más en los colores propios del barroco andino, los colores rojo tierra, amarillo, violeta que están presentes no sólo en los decorados, también en los vestuarios y en el arte en general. Lamentablemente en los exteriores este control de luz y color es mucho más difícil de lograr por lo impredecible del clima, de manera que es en los exteriores donde se trabajó más la postproducción.

También decidimos no abusar de los efectos de sangre, ni de un montaje rápido, hacer una película estacionada, que fuera un “estado de ánimo”, que el espectador pudiera entrar a esa casa con el protagonista y sentir su viaje a través de los decorados, la música, los sonidos y los colores.

 

P.E.A.: – Por momentos surge de los personajes una marca de estilo símil teatro en los parlamentos ¿Esto fue buscado por vos desde la dirección?

Gonzalo Calzada: Sí, en un inicio la idea era que la película fuera más claustrofóbica, me gustaba la idea del encierro entre dos personajes antagónicos, atrapados por la peste afuera y resurrección 4por sus diferencias existenciales. Después, la película fue tomando un carácter mayor, sin embargo, no quería perder ciertos parlamentos que me parecían importantes preservar, como el de Ernesto, o algunos del curandero.

 

P.E.A.: – ¿Cómo fue el trabajo con los actores?

Gonzalo Calzada: – Era una película de género, una película de estilo gótica, con mucha intriga que había que cuidar no decir en el momento inadecuado, en ese sentido, todos los actores debían saber qué ocultar, qué manejar con ambigüedad para colaborar desde lo interpretativo en la intriga. Por ese motivo les entregué un texto a cada uno con un detalle de lo que eran sus personajes, las tramas ocultas que debían saber, la relación que tenían con los demás personajes, y mucho de su pasado o de secuencias paralelas aunque no se fueran a filmar. También, una biografía, detalles históricos y películas y fotos de referencia. Todo lo que los pudiera aproximar a una interpretación verosímil y lo más completa de sus personajes de cuentos, históricos y góticos.

Con Martin y Patricio trabajamos dos meses previos al rodaje. Leímos mucho el guión y vimos referencias de películas del estilo. En el caso de Patricio Contreras era sólo establecer ciertos parámetros y acciones del personaje dejando el trabajo físico en sus manos porque ya sabíamos resurrección 3lo que el podía darnos como actor. De hecho, el guión fue escrito pensado en él y tuve la enorme suerte de que le resultara interesante. En el caso de Martín Slipak, se trabajó igual pero al no conocerlo mucho le pedí más pruebas en cuanto a lo físico, porque su personaje lo exigía, y mucho. Aparicio debía arrastrase, enfermarse, pelear, caer en trances místicos y todo eso debía ser verosímil, Martín es un actor extraordinario, que nos dio todo lo que necesitábamos y realizó una gran interpretación del personaje. 

Lo que todos los actores entendieron es que no eran exclusivos y que la película no se apoyaba sólo en ellos, sino que ellos debían fundirse en esa tela estética que era Resurrección -2014- y ser parte de ese todo.

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