Por Pablo Arahuete

Lo explícito puede ser el elemento unificador en un relato, que en realidad se encuentra invadido por la fragmentación. Algo de realismo sucio como posición o bandera estética envuelve a ese sombrío y degradante mini universo de los adolescentes chilenos, protagonistas de Jesús, del director Fernando Guzzoni.

Poco importa el nombre o una apresurada relectura con aquel símbolo de una religión y menos aún con esa historia de milagros -que ahora ocupa la franja horaria de una mediocre serie brasileña en el aire de la televisión local- porque el eje que atraviesa este drama generacional es mucho más simple: la brecha entre adultos e hijos, nacidos y criados luego de la dictadura pinochetista. Pero a no alarmarse porque si hay algo que no tiene esta película es un enfoque político. Últimamente, cuando el cine se acomoda en el territorio del registro cotidiano sin querer arribar a los puentes con lo documental ocurren resultados dispares como el de este opus.


No es únicamente un fenómeno local o regional, la abultada legión de los famosos “ni ni”, representado en adolescentes que no trabajan, tampoco buscan trabajar ni estudian en un manifiesto vacío existencial, que lejos de encontrar explicaciones en el pasado o en los propios vínculos familiares obedece al desencanto y la apatía por todo aquello que los rodea.

El protagonista de este opus tiene 18 años y aunque vive con su padre, sostén de hogar, procura quemar sus horas en el exceso y la abundante abulia de todo. Es explícito ese vacío tanto como el sexo hetero y homo sexual, único espacio donde la película de Fernando Guzzoni se auto refugia para no contaminarse de esa nada mayúscula, que acompaña el derrotero de este grupo de adolescentes para quienes los límites no existen y mucho menos el rumbo hacia alguna dirección que no escape de la carrera en círculos a la que se someten entre consumo de videos con imágenes de altas dosis de violencia, pegamento o bebidas.

El film entonces se sumerge en ese caos de imágenes, risas histéricas y coreografías de K-pop; la cámara toma un doble registro entre la observación ascética y la intervención estética pero siempre bajo la norma del realismo crudo y sucio.

Fluir entre lo explícito y transformarlo en un discurso es una de las herramientas menos eficaces para tejer redes de significados en los espectadores, pero la diferencia en la eficacia no es el mayor problema en propuestas tan extremas e irregulares como ésta.

Título: Jesús.
Título Original: Idem.
Dirección: Fernando Guzzoni.
Intérpretes: Sebastián Ayala, Nicolás Durán, Alejandro Goic, Esteban González, Constanza Moreno, Gastón Salgado.
Género: Drama.
Clasificación: No disponible.
Duración: 85 minutos.
Origen: Chile.
Año de realización: 2016.
Distribuidora: BF Paris.
Fecha de Estreno: 10/07/2020.
En plataformas iTunes y Google Play.

Puntaje: 6 (seis)

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